Capítulo 25 "Good and bad news"

Posted by Unknown ♥ sábado, 18 de enero de 2014 | 2 Comentarios








Imágenes borrosas y veloces desfilaban bajo mis párpados. A cada
latido de mi corazón una imagen aparecía y desaparecía como un rayo,
tan rápido que apenas podía visualizarlas por completo.
Un latido.
Una calle oscura, iluminada tenuemente por una farola.
Un latido.
Un chico alto de espaldas con el pelo oscuro.
Un latido.
Byron.
Abrí los ojos con un furioso parpadeo, jadeando con fuerza. El corazón
me latía velozmente ahora.
Me pasé una mano por el cuello, empapado de un sudor frío, y me lamí los labios.
S�lo era un sueño, no es real, me convencí mientras me incorporaba
hasta quedar sentada.
Suspiré y me levanté despacio, caminando hasta el baño a ciegas. Me
mojé la cara con agua fría y observé mi rostro en el espejo. El color
había desaparecido de mi rostro y tenía los ojos aún medio cerrados.
Cuando me fijé en la mancha púrpura a un lado de mi cuello mi cuerpo se congelo.
Había ocurrido de verdad.
La dolorosa realidad me volvió a golpear con fuerza hasta dejarme sin
aliento. Tragué saliva, intentando deshacer el nudo en mi garganta y
me apoyé en el mueble de mármol.
- Dios mío.
No, no podía ser... Byron había estado a punto de... Y Justin me había
salvado en el último momento...
La cabeza me daba vueltas.
Después de unos minutos tratando de calmarme a base de respiraciones
profundas, me puse derecha.
Podía con eso, no era una persona débil, lo íba a superar.
Me metí en la ducha y froté mi piel con fuerza, tratando de quitar
cualquier contacto indeseado que hubiera tenído. El agua caía contra
mi rostro rítmicamente, las gotas de agua resbalaban por mis mejillas
hasta caer silenciosamente en el suelo de la ducha.
Ahora recordaba cada uno de los detalles de la noche pasada, y no era
agradable hacerlo. Lo único que me consolaba era reparar en que había
controlado mi pánico lo máximo que había podido, había conseguido
defenderme después de todo.
Cuando por fin cerré el agua, me sentía más consciente de todo, más
despierta. No sabía si eso lo mejoraba o lo empeoraba.
Me vestí y me coloqué a toda prisa mis Dr.Martens. Había estado mucho
tiempo bajo la ducha y ahora llegaba tarde.
- ¿_______? - se escuchó que decía mi madre al otro lado de la puerta
de mi dormitorio. El pánico me invadió de nuevo.
Cogí mi estuche de maquillaje y, a toda prisa, me pusé una buena capa
de base encima del chupetón. Comprobé que mi pelo tapara gran parte de
mi cuello y cogí mi bolso Longchamp.
- ¡Ya salgo! - murmuré mientras me miraba por última vez en el espejo.
Esperaba que nadie reparara en el pequeño cambio de color que se podía
distinguir en la piel de mi cuello.
Abrí la puerta y esbozé una sonrisa hacía mi madre.
- Ey.
Mamá me miró con el ceño fruncido unos segundos. Los pendientes de
diamantes se balancearon en su oreja ligeramente.
- ¿Estás bien? - preguntó finalmente. Tragué saliva con disimulo,
tratando de no cambiar mi sonrisa. - Te noto algo rara.
- Oh, estoy genial. - repuse pasando rápidamente por su lado para que
no viera la expresión de mi rostro.
Cuando empecé a bajar las escaleras sentí la preséncia de mi madre
detrás mio o, más bien, el sonido que hacian sus tacones.
- Ayer por la noche llamó tu hermana.
Me detuve y me giré.
- ¿Ashley? - pregunté aún a sabiendas de que la pregunta era rídicula.
¿Qué otra hermana íba a ser?
Mi madre asintió y sonrió ligeramente.
- Parece que le está yendo muy bien por NY y, me ha contado, que ha
empezado a salir con un chico. - se pasó la punta del dedo índice por
la barbilla. - Creo que me ha dicho que se llamaba Simon.
- ¿En serio? - exclamé. La verdad era que Ashley nunca hablaba a mi
madre sobre sus múltiples novios. Había sido muy reservada en eso.
Pero, conmigo era distinto. Aún recordaba el nombre del último chico
del que me había hablado, un tal Jay. - Eso es genial, me alegro mucho
por ella.
- Me ha dicho que vendrá con él a Los Ángeles en un par de meses y nos
lo presentará. ¿No es genial?
Asentí con la cabeza, casi sin poder contener la mueca que se empezaba
a dibujar en mis labios. Mi madre tendía a emocionarse mucho por
cualquier cosa relacionada con Ashley. Según ella, debía prestarle
especial atención porque creía que, desde que su padre había muerto y
mamá se había vuelto a casar (con mi padre) la había dejado algo de
lado. Pero, yo conocía mejor a Ashley y también sabía que era una
persona muy independiente. Además, seguro que se lo estaba pasando de
miedo en Nueva York, con chicos guapos y fiestas de sociedad.
No pude evitar sonreír.
- Tengo ganas de que vuelva. - murmuré. Echaba de menos tenerla allí
todo el tiempo, cuando hablabamos hasta tarde desde nuestras camas,
cuando salíamos por el centro a comprar un helado. Parecía que habían
pasado muchos años desde entonces.
Mamá sonrió y me acarició el pelo.
- Yo también.
-------------------------------------------------

Cuando cerré la puerta de casa y me giré ví al coche negro de Justin,
esperandome al borde de la acera. Respiré hondo y me arreglé un poco el pelo castaño y ondulado. Era
sorprendente como mi humor había cambiado inmediatamente al verlo. Aún
recordaba los besos y las cosas que me había dicho ayer, me habían
hecho sentir realmente bien a pesar de lo ocurrido.
No pienses en ello, me recordé mientras caminaba hacia la puerta de su
deportivo. Cuando llegué, Justin ya había abierto la puerta y me
sonreía desde el interior.
- Buenos días.
- Buenos días. - dije sin aliento. No podía evitar sentirme algo
confusa y mareada con su sonrisa a centímetros de mí.
Cuando puso el coche en marcha me miró de reojo.
-¿Cómo estás? - susurró. Una canción de Kanye West se escuchaba
tenuemente desde los altavoces del coche.
- Bien, supongo. La verdad es que intento no pensar en ello. - confesé
mientras me lamía los labios.
- Lo sé. - dijo mientras apretaba el agarre de sus dedos entorno al
volante. Entonces suspiró. - Todo va a ir bien ahora, Navy, no tienes
de que preocuparte.
- Vale.
Al cabo de unos minutos de silencio, volvió a mirarme. Intentaba
contener una sonrisa, pero los ojos brillantes le delataban.
- ¿Qué? - pregunté sin poder evitar devolverle la sonrisa.
- Mm... Sé que no quieres volver a tocar el tema, pero... ¿Te acuerdas
de cuando Byron dijo que eras mi novia?
Asentí y me mordí la mejilla por dentro. ¿A dónde quería ir?
- Bueno, pues - dijo y me miró a los ojos. - me he dado cuenta de que
aún no hemos hablado de... Nosotros. Quiero decir, de lo que somos. -
añadió mientras se lamía los labios.
- Oh. - noté como mis mejillas se encendía.
- Mira, _______, te quiero, y quiero que sepas que nunca he dejado de
hacerlo, ni tan sólo cuando te fuíste. - mi pulso se aceleró
anticipatoriamente. - ¿Quieres... Ser mi novia? - preguntó con una
mezcla entre una mueca y una sonrisa. Antes de que pudiera decir nada
apartó la mirada y se rió. - Vale, me siento como un marica. Pero, lo
digo en serio, lo llevo pensando un largo tiempo y me gustaría que
fueras mi novia. Ya te consideraba mi chica, pero quería que fuera
oficial.
Quería decir tantas cosas, las palabras se agolparon en mi lengua. En
su lugar respondí:
- Claro que quiero.
Me estiré y le dí un beso en los labios. Le besé con dulcura, deseosa
de alargar para siempre ese momento. Noté como el coche se desviaba
unos centímetros y me aparté de golpe.
- Mierda. - murmuré tapándome la sonrisa con la mano.
Justin rió y volvió a concentrarse en la carretera, aunque el brillo
en sus ojos seguía permanente.
Cuando llegamos al instituto seguía sonriendo como una verdadera
idiota. Estaba realmente feliz de que estuvieramos saliendo
oficialmente. Era cierto que indirectamente llevabamos juntos unas
semanas, pero ahora nuestra relación me parecía más seria. Y me
gustaba. Unos años atrás no se me habría ni pasado por la cabeza la
posibilidad de que estuvieramos juntos de esa manera, nos veíamos como
amigos, pero ahora, parecía que siempre tendría que haber sido así.
Juntos.
Me despedí de Justin en la entrada y recibí su beso con ganas. Empecé
a caminar hacia mi clase de escultura con la cabeza en las nubes, July
me atrapó a medio camino.
- _______. - susurró con urgéncia. La expresión de su rostro me
sobresaltó, July acostumbraba a llevar una sonrisa enorme pintada en
su rostro. Ahora sólo parecía... Decepcionada.
- Ey, ¿Qué ocurre? - pregunté tocándole el brazo con suavidad.
Me cogió la barbilla y señaló hacia las taquillas.
- Mira. - dijo simplemente. Le hice caso y mis ojos se abrieron de par
en par al tomar conciéncia de la situación. Connor estaba apoyado en
una taquilla azul con un mechón dorado de pelo cayéndo sobre uno de
sus ojos. Estaba hablando con alguien, una chica rubia y le veía reír
de vez en cuando. Cuando el chico que había delante se apartó la ví.
Emily.
Le sonreía de manera coqueta a Connor mientras le tocaba el brazo
cariñosamente. Tenía los ojos turquesas muy abiertos, sabía que era la
mirada que utilizaba para ligar. Inocente y dulce, me había contado en
una ocasión.
- ¿Qué está haciendo? - susurré sin esperar respuesta alguna. Miré a
July de reojo. Tenía los ojos brillantes y su labio inferior empezaba
a temblar.
No podía dejar que eso pasara.
Caminé hacia ellos rápidamente y me detuvé en medio de los dos. Supe
que Emily me había visto, pero me ignoró a conciéncia mientras
continuaba hablando con Connor.
- Hey, Connor, creo que el profesor Meyer ya ha llegado. - musité
mientras levantaba una ceja en su dirección. Esperé que la mirada que
le dediqué diera a entender lo que había hecho.
Connor carraspeó, visiblemente incómodo.
- Nos vemos luego. - murmuró mientras se alejaba a toda prisa como si
oliera el conflicto.
Entonces, Emily entrecerró los ojos y me miró. Ya no había nada de
dulce e inocente en ella, sólo parecía furiosa.
- ¿No estás suficiente ocupada con Justin? - preguntó con voz burlona
mientras sonreía con descaro.
Sentí como la rábia corría por mis venas. ¿Cómo podía haber dicho algo
así? Se suponía que era mi amiga. ¿No? Ya no parecía la Emily que
había sido mi amiga desde que tenía 6 años, ahora parecía que una
máscara hubiera caído de su rostro. Era otra persona.
- Tengo más que suficiente. - contesté esbozando una tensa sonrisa. A
este juego pueden jugar dos, pensé.
Emily enrojeció como si le hubiera dado un bofetón. Nos miramos en
silencio seriamente, parecía que las dos habíamos olvidado lo que
habíamos sido para la otra. Entre nosotras sólo había hostilidad.
¿Cómo podía haberse puesto así por mi y Justin? Suspiré.
- Pensaba que éramos amigas.
Un destello de algo brilló en los ojos de Emily, pero la sonrisa no
desapareció de su rostro. Había tomado una decisión.
- Éramos. - dijo enfatizando cada palabra. Apreté los labios y la miré
decepcionada.
De pronto, una mano se posó en mi hombro de manera reconfortante.
- ¿Ocurre algo? - preguntó una conocida voz masculina. Justin se
colocó a mi lado y levantó una ceja amenazadoramente.
Emily me miró con el ceño fruncido y luego desvió la mirada hacia mi
novio. Desde las Supra blancas hasta su pelo.
- Yo ya me íba... Jay. - musitó Emily mientras le sonreía
maliciosamente. Justin palideció y la mano que tenía en mi hombro se
tensó. Observé como Emily contenía una risita y pasaba por nuestro
lado hasta alejarse.
¿Jay?

No la vas a seguir??? Siguela porfiii!!! Q si no me qedo con la intrigaaaa! ;-)  
La sigo esta semana! Es que he tenido algunos problemas con el ordenador :)  

Publicar un comentario

« Entradas recientes | Entradas antiguas »

はじけるハートの足跡ブログパーツ

[PR]面白ツイート集めました