Capítulo 19 "Don't be scared" -Parte 2-

Posted by Unknown ♥ lunes, 16 de diciembre de 2013 | 0 Comentarios








[Capítulo dedicado a mi guapíssima colaboradora @mylovelyidols, sin
ella sería impossible que pudierais leer esta novela. ¡Muchas gracias,
San!]


Mi corazón latía con tal violencia que creía que en cualquier momento
se me saldría del pecho. ¿Eso es lo que Justin me había estado
ocultando desde que nos habíamos vuelto a ver?
Mi vista se nublaba hasta marearme, y mi cuerpo parecía gelatina de lo
mucho que temblaba. No. No. No. Mi sentido común se negaba a creer
aquello, no tenía ninguna classe de sentido, no podía ser cierto.
-Díos mio. - solté sin poder contenerme. Me cogí las manos con fuerza
y aparté la mirada, negándome a dejarle ver lo mucho que me afectaba
todo aquello. Oí que Justin se aclaraba la garganta.
- E-encontré el télefono de Jeremy en una de esas cartas y, a pesar de
que sabía que me estaba arriesgando a que alguien me pillara, no dudé
en tratar de llamarle. - continuó él con voz ronca, haciendo caso
omiso a mi exclamación. Pero yo sabía que no lucía tan despreocupado
como quería aparentar, sus nudillos estaban blancos de lo mucho que
los tenía apretados en forma de puño a cada lado de su cuerpo y estaba
sentado tenso a mi lado. - Hablé con él y me contó de su própia voz
todo lo que había ocurrido y por lo que había tenído que pasar todos
aquellos años. Y, me contó algo más, algo sobre... Ian.
Fruncí el ceño confusa.
- ¿Ian? - pregunté, olvidando por un segundo el miedo que sentía. ¿Qué
pintaba Ian en todo eso?
Justin me miró. Sus ojos quemaban como el metal dentro del fuego,
conteniendo su íra.
- Así es, siempre hice bien guardándole rencor. - musitó. - Ian había
formado parte de la mafia en la que estaba mi padre durante un tiempo.
En Los Ángeles había dos mafias, estaban enemistadas y había peleas y
asaltos contínuos, las dos trataban de mantenerse lejos de los
territorios del otro. Pero, Ian traicionó la banda de Cooper y, por su
culpa, estuvieron a punto de morir todos, incluido mi padre.
Justin hizó una pausa y, cuando volvió a hablar su voz se volvió más áspera.
- Mientras hablaba con mi padre, Ian entró en la habitación como un
relámpago. Sus ojos no ocultaban su íra, y cuando vío las cartas
esparcidas por el suelo y a mi con el móvil,  estalló. Me lo quitó con
un golpe y lo tiró al suelo hasta que lo rompió. Cuando volvió a
mirarme, apretaba los dientes con fuerza, me dijo que Pattie nunca
debería saber de la existéncia de esas cartas y, que de lo contrário
me mataría. Entonces me dí cuenta de todo. Mi madre nunca había leído
esas cartas, seguía triste pensando que su marido la había abandonado
a ella y a su hijo porque se había cansado de ellos o porque no les
quería. - la rabía se reflejaba en su voz mientras proseguía con la
história. - El cabrón de Ian las había escondido todo ese tiempo, y le
había ocultado lo que él había sido en realidad. Sin importarme su
amenaza, me armé de valor y le dije que Pattie merecía saber la
verdad, y que era un maldito cobarde por ocultársela. Antes de que
pudíera parpadear tenía su manos sobre mi, me pegó una paliza y...
Rompió todas las cartas, la única evidencia que me quedaba. Cuando me
soltó, me recordo que si le contaba a mi madre una sola palabra de
todo aquello podía dar por seguro que me mataría. Después de eso, salí
corriendo y... Fue cuando nos encontramos. ¿Te acuerdas?
Asentí, sintiendo como todo mi cuerpo estaba rígido e inmóvil a causa
de la impresión. Ahogué un jadeo cuando lo recordé todo, los
moratones, el labio partido, sus ojos tristes y enfadado a la vez...
Todo. No podía creer todo lo que había detrás. ¡Ian! Hervía de
indignación ante aquello, deseaba salir corriendo a casa de Justin y
contarle toda la verdad a Pattie. Ian merecía que lo delataran. Hacía
creer a todo el mundo que era el marido perfecto, atento, cariñoso,
amable... Cuando en realidad era una mierda de persona. ¡Había pegado
a Justin, le había ocultado las cartas a Pattie y... Seguía allí!
- No puedo creerlo. - repetí en voz alta. - Vaya hijo de puta.
Justin alzó una ceja, supongo que sorprendido por mi vocabulario, y
rió sin ganas.
- Estoy de acuerdo.
Tragué saliva ruidosamente y lo miré de reojo, tenía el ceño fruncido
y una mueca en sus labios carnosos. Me levanté, al reparar en que, con
el shock de todo lo que me había contado aún no le habí vendado la
herida. Cogí las vendas y se las pusé sobre el hombro desnudo con
cuidado. Justin levantó la mano para ayudarme y nuestros dedos se
tocaron. Aparté la mirada con rápidez y hice caso omiso a la
electricidad que corría por la mano que me había tocado. Resisitiendo
la tentación de acercarme más a él, acabé de fijar las pálidas vendas
sobre su herida. Mientras respiraba hondo, me obligué a buscar algo
con lo que pudíera hacerle apartar la mirada de mi rostro sonrojado.
- Y... ¿Cómo empezaste con todo esto? - susurré sin apartar la mirada
de su hombro ya vendado. Noté como el brazo de Justin se tensaba bajo
mi mano y me aparté un poco para poder estudiar su rostro.
Parecía reacio a hablar, pero después de dejar escapar un suspiro con
cansancio, empezó a hablar con voz queda y apagada.
- Habían pasado casi dos años desde que te habías mudado a España. La
gente a mi alrededor empezaba a cambiar, pero no para bien, y yo
cambiaba junto a ellos poco a poco. Había cosas que, como te puedes
imaginar, no me sentía a gusto contándoselas a mi madre y, tú no
estabas allí para eso. Deseaba tener a mi padre a mi lado como
cualquier chico de catorze años necesitaba, necesitaba hablar con él.
Sabía que no íba a ser tan fácil ponerme en contacto con él después de
la amenaza de Ian, pero me sentía tan desorientado y sólo que no me
importó correr el riesgo. Pero, lo que él no sabía es que yo seguía
conservando el número de teléfono de Jeremy. - paró un segundo y me
miró. Se lamió los labios y yo contuve el aliento, a la espera de que
continuara.
- Lo llamé en cuanto Ian salió por la puerta. - los ojos se
entrecerraron a medida que hablaba, como si no le gustará que yo me
enterara de lo que venía a continuación. - Pero, no contestó mi padre
sino... Su 'jefe', Cooper. Me preguntó que quién era antes de que
siquiera pudiera hablar y, cuando supo que era el hijo de Jeremy, su
voz cambió. Cuando volvió a hablar lo hizo persuasivamente, nunca he
conocido a alguien como él. Un par de palabras y haces lo que te diga,
te lo aseguro. - musitó con una media sonrisa que no llegó a sus ojos.
- Me dijo que sabía como echaba de menos a mi padre, que su padre
también lo había abandonado cuando era un niño y que había una manera
de que yo pudiera estar con él de nuevo. - su voz era tensa. - Me
convenció para que trabajara para él. Recuerdo que me dijo que
uniéndome a él, mi padre saldría antes de ese mundo y que yo ganaría
mucho dinero para gastarmelo en lo que quisiera. Había creado una
imagen perfecta y esperanzadora de todo aquello, lo suficiente para
hipnotizarme con sus palabras. - Justin negó con la cabeza, como si se
burlara de si mismo.
- Tenía apenas catorze años. Era demasiado ingenuo para no comprender
lo que realmente estaba aceptando, y que sólo lo había pintado de rosa
para que accediera. Poco después, estaba metido hasta el cuello en esa
mierda. A mi padre le permitieron medio año después abandonar la
mafia, pero se negó, no quería dejarme sólo.
Justin se tiró del pelo con fustración. Parecía verdaderamente harto
de todo ese tema, y sabía que había sido muy duro para él habermelo
tenido que contar. No podía dejar de pensar en Justin con catorze
años, un niño, metido de lleno en todo ese mundo. Asesinatos, drogas y
vete a saber que otras cosas horribles había tenido que hacer y
presenciar. Pero... No podía sentir otra cosa que no fuera miedo y
decepción. La persona que más quería en el mundo le pagaban por matar.
¿Lo sabría Pattie? ¿Ryan? No podía imaginarme ni por un segundo como
sería estar allí delante, junto a él, mientras mataba a alguien a
sangre fría. Me estremecí y lo miré de reojo, no quería que me pillara
mirándolo de esa manera.
- Dí algo. Porfavor. - susurró Justin con voz angustiada. ¿Qué quería
que dijera? ¡Apenas me salía la voz!
- ¿_______?
Aparté la mirada y la centré en mis manos frías y temblorosas.
-¿A cuantas personas has matado? - fue la pregunta que se escapó de
mis labios. Justin abrió la boca y luego la cerró, después se quedó en
silencio. Mis ojos empezaban a llenarse de lágrimas. Díos mio. ¿Qué
significaba ese silencio?
Sentándome de nuevo, está vez algo más alejada de Justin, me obligué a mirarlo.
-Yo... -cuando vió que lo seguía mirando, a la espera que continuara,
tragó saliva con dificultad. - _______, tienes que entender que en la
mafia hay más gente viva que muerta, ese es el negocio, por eso hay
tanta demanda de sicários. - dijo apresuradamente mientras se
inclinaba hacía delante para apoyar la cabeza entre sus manos. - No
sabría decirte un número exacto, prefiero no pensar en ello. Y... No
puedo hacer nada para remediar todo lo que he hecho.
Las manos que sostenían su cabeza ahora se habían convertido en puños
y respiraba agitadamente.
Me abracé a mi misma, sintiendo un aire gélido recorrer mis
extremidades, y miré la pared de en frente mío. Resultaba mareante
enterarse que todo lo que creías conocer era totalmente diferente y...
Verdaderamente malo. "No sabría decirte un número exacto" Joder, eso
significaba que había matado a más de diez personas... Si quería
asustarme, definitivamente lo había conseguido. Conteniendo las ganas
de gritar, solté lo primero que pasó por mi cabeza.
-¡¿Q-q... Qué van a decir mis padres si se enteran?! - medio grité,
dejando salir toda mi confusión y fustración. - Ya pensaban que no
eras bueno para cuando creían que sólo hacias carreras ilegáles...
Esto es malo, muy malo. - me tapé el rostro desesperada. ¿Qué íba a
ser de nosotros?

Publicar un comentario

« Entradas recientes | Entradas antiguas »

はじけるハートの足跡ブログパーツ

[PR]面白ツイート集めました