Posted by Unknown ♥ domingo, 23 de marzo de 2014 | 0 Comentarios
July's point of view:
Tomé un último sorbo de mi batido y me levanté de la mesa, cogiendo mi bolso. Crucé la puerta del restaurante y la tenue luz del sol me iluminó los ojos. No hacía del todo frío, pero había una brisa fresca que me hacia estremecer mientras caminaba por el centro. Había estado mirando vestidos después de que ________ me llamara para avisarme de lo de la fiesta. Me alegraba saber que ella y Justin ya estaban bien de nuevo. Aquella misma mañana había recibido la invitación por correo, ante la curiosa mirada de Will, mi hermano pequeño. Había encontrado un vestido maravilloso hacía una hora, de color negro con pequeños adornos brillantes alrededor del escote y, tras casi arrancárselo de las manos a una rubia mal teñida, era mío. Estaba algo incómoda con el tema de la cena, sabía que Connor también estaba invitado y no quería verle después de lo de los últimos días. Me gustaba, mucho más de lo que lo habían hecho la mayoría de chicos de LA y, me jodía que fuera tan misterioso, tan resbaladizo. Apenas sabía nada sobre él o su familia, nunca quería decirme nada acerca de ello y esquivaba mis preguntas. ¿Por qué? Sólo había una explicación coherente, no confiaba en mí lo suficiente. Pero, cuando pensaba en su cálida e inocente sonrisa, y en como sus ojos azules brillaban cuando sonreía... Todas mis especulaciones se volvían invisibles. *Flash Back* - Vamos, mírame July. - insistió Connor desde el árbol. Estabamos en un parque cercano al instituto, era la segunda vez que quedabamos y aún se me hacia algo extraño que él quisiera quedar conmigo a solas. Era bastante obvio que Connor estaba colgado por _______, o al menos, hasta ese momento. Pero, bien pensado, me alegraba saber que yo le gustaba. Siempre me había parecido guapo, simpático y, me encantaba que le gustaran tanto las motos. Nunca había tenido la oportunidad de hablar con él, a pesar de las muchas veces que nos habíamos encontrado en el puerto, pero su carácter divertido me había encandilado desde el principio. - ¿Por qué quiero ver como te matas? - le pregunté riendo cuando le ví ponerse en pie sobre una rama gruesa. Chillé cuando se tambaleó y el rió. - Oh, vamos, no soy tan torpe. - se quejó. Se estabilizó sobre sus pies y me miró sonriente. Su pelo rubio brillaba bajo los rayos de sol que se filtraban a través de las hojas. - ¿Quieres subir? Me mordí el labio y luego sonreí. ¿Desde cuando era una miedica? - Vale. - me acerqué al tronco y Connor se inclinó para poder cogerme las manos. Sus dedos suaves y cálidos se cerraron entorno a mi mano. Levanté una pierna y me sostuve con su agarre mientras trepaba hasta coger la primera rama. Me impulsé con el pie de nuevo y Connor me subió hasta la rama en la que estaba él. De pronto una fuerte ráfaga de viento zarandeó el árbol y me tambaleé, antes de que Connor me cogiera de la cintura y me sostuviera apretada contra su cuerpo. Me quedé sin aliento y cuando levanté la cabeza me dí cuenta de lo cerca que estabamos. Podía sentir como su aliento acariciaba mis labios. Me miró a los ojos y poco a poco se inclinó hacia mí. Nuestros labios se encontraron y él me besó con suavidad, dulce y lento. Mi cuerpo entero hormigueaba. Como besaba el chico... Al cabo de unos segundos se apartó y me miró sonriente. - Me gustas July Garland. - susurró. *Fin del Flash Back* Suspiré ante el recuerdo y me dirigí hacia la calle en la que había aparcado mi coche. El bullicio de la calle principal había disminuido considerablemente, dejándome la oportunidad de pensar con más claridad. Aún se me hacía difícil creer que alguien como Connor pudiera esconder algo grave, resultaba poco probable, pero entonces... ¿Qué ocurría para que siempre pareciera ocultar algo? Habían tantas cosas que se me ocurrían y, tantas tan poco probables. - ¡July! Me giré, sobresaltada, y ví al chico con el que llevaba días pensando. Connor. Me mordí el labio y simulé una sorisa despreocupada mientras le veía acercarse a mí. - Ey, Connor. - le saludé mientras daba un paso hacia él. - Hola, Juls. - dijo mientras me miraba con una sonrisa. - ¿Qué hay? Me encogí de hombros y le devolví la sonrisa, aunque se quedó algo espachurrada en mi rostro. - He ido de compras para la fiesta de los Russell, ya sabes. - murmuré. Connor asintió con la cabeza y me miró a los ojos. - ¿Ocurre algo? - inquirió estudiando mi expresión. Tragué saliva y negué con la cabeza. - No, ¿porque...? - Connor se giró de golpe y miró a sus espaldas. Seguí su mirada y reparé en un par de hombres vestidos de negro que bajaban de un coche, cerca de nosotros. La expresión de Connor apenas podía contener la sorpresa. - Ven. - dijo con voz apurada mientras me cogía del brazo y me guiaba en dirección contraria a los hombres. Sus pasos cada vez eran más rápidos y, se podía decir, que me arrastraba. No entendía nada de lo que estaba pasando. - Para, Connor. - protesté mientras trataba de apartarme de su agarre. - ¿A dónde vamos? Él no me soltó en absoluto. - Sólo hazme caso y no te separes de mí. - masculló mientras nos dirigíamos hacia la derecha. Me mordí la lengua y no dije nada más. Estaba realmente sorprendida por el comportamiento de Connor... Y asustada. ¿Qué demonios estaba pasando? De repente, oí unos pasos detrás nuestro, veloces y poco silenciosos. Sabía de sobras que eran los hombres esos, y parecía que no les importara que les oyeramos. Por el rabillo del ojo ví como Connor apretaba la mandíbula con fuerza y caminaba más deprisa, casi corriendo. Aquello parecía una persecución en toda regla. Jadeaba con fuerza a cada nuevo paso, mi corazón latía desbocado. El pelo me tapaba la vista y, si no fuera porque él seguía tirando de mí, habría chocado contra algo en cualquier momento. De pronto, sentí que Connor me giraba y mi espalda quedaba aprisionada contra la pared. La espalda de Connor me tapaba la vista, su postura era protectora. Me estremecí y estiré el cuello un poco para mirar por encima del hombro de Connor. Había dos hombres delante nuestro, cada uno a un lado de la estrecha callejuela, cerrando cualquier posibilidad de huída. Ví que Connor hacía el gesto de sacar algo de su bolsillo. - Yo de ti no lo haría, Harris. - le interrumpió uno de los hombres, apuntandole con una pistola. Era alto y moreno, de mandíbula cuadrada y espaldas anchas. Me quedé sin aliento y abrí los ojos de par en par. Eso era... - No te acerques ni un milímetro. - le amenazo Connor como respuesta. El otro hombre, de unos cuarenta años, rió. - Creo que aquí el derecho a exigir es nuestro. - le recordó señalando su pistola. Mi amigo entrecerró los ojos. - ¿Qué cojones quereis? - Sólo recordarle a tu querido padre alguno de los puntos que acordamos. - musitó el hombre cruzándose de brazos. Su mirada se encontró con la mía durante un segundo y me obligué a morderme el labio para no decir nada. Parecía que Connor y esos hombres ya se conocían y eso no me calmaba para nada. - Lo tenemos claro, Jeremy. - masculló Connor echándome un poco para atrás con su brazo. El chico más joven negó con la cabeza. - Eso no es lo que nos pareció el otro día cuando uno de los vuestros trató de matar a un compañero nuestro. - gruñó apretando con fuerza la pistola. - Tranquilizate Nathan, por dios. - susurró el otro hombre, el tal Jeremy. El pulso empezó a latir en mis sienes cuando procesé las palabras de los dos hombres. ¿Estaban hablando de matar... De verdad? ¿Qué tenía que ver Connor en todo eso? No quería creer lo que mi cabeza empezaba a indicarme. - Lo que haya hecho Byron no está bajo las órdenes de la Wild Darkness, él actua por separado, y no es nuestro problema encargarnos de resolver lo que provoque. - dijo Connor en voz baja mientras fruncía el ceño. Tragué saliva de manera trabajosa, sintiendo que pequeñas gotitas de sudor empezaban a formarse en mi frente. - Habían otros hombres con él, de los vuestros. - le explicó Jeremy con una ceja levantada. Ese gesto me recordó a alguien pero en ese momento tenía la mente tan abrumada que no sabía a quien. Connor frunció el ceño. - Mike no ha ordenado nada a esos hombres. - dijo Connor. Me miró de reojo y suavizó la expresión un poco. - Mirad, no sé que ha pasado y, sinceramente, no me importa. Pero, esta vez os aseguro que no hemos tenido nada que ver. Los hombres suspiraron y relajaron las posturas amenazantes. El chico más joven, Nathan, guardó a regañadientes su pistola. - Os estaremos vigilando, Harris. - le recordó antes de girarse y empezar a alejarse de nosotros. Jeremy se quedó un momento más y me miró. - No sé que pretendes con esta chica, Connor, pero espero que sepas lo que haces. Creo que ya sabrás lo suficiente sobre mí como para saber como termina esto la mayoría de veces. - murmuró el hombre antes de seguir a su compañero. Connor se quedó callado y sus manos se convirtieron en puños. Cuando no hubo ni rastro de los hombres, él se giró y me dejó espacio para que me calmara. Su expresión lo decía todo. Tenía miedo, miedo de mi reacción. - ¿Eso es lo que llevas escondiendo todo este tiempo? - inquirí finalmente con voz sorprendentemente firme. Connor levantó la cabeza e hizo una mueca mientras asentía con la cabeza. - ¿Qué es lo que acaba de pasar exactamente? - murmuré al ver que seguía callado. Él respiró hondo y dudó antes de hablar. - Querían recordarle a mi padre que no podemos... Matar a nadie de los suyos, o empezara la guerra. - susurró apartando la mirada. Me estremecí, algo confusa. - ¿Tu padre es... El jefe de una banda de estas? - pregunté mordiendome el labio. Connor se paso una mano por la frente, resignado. - Si. Cogí aire y asentí con la cabeza. - Está... Bien. Connor entrecerró los ojos y me miró por fin. - ¿Está bien? Eso es lo único que vas a decirme? - preguntó en voz alta. - ¿No te doy miedo, no quieres salir corriendo en este jodido instante? Retrocedí ante su repentina furia y negué con la cabeza. - ¿Debería? Él cerró los ojos y respiró hondo, tratando de calmarse. - No. - contestó. - Nunca te haría daño, ni a ti ni a nadie que me importe. Me lamí los labios y me acerqué de nuevo a él. - ¿Quién más sabe... Esto? - le pregunté. Connor abrió los ojos y suspiró. - Justin. Oh, oh. Mis manos empezaron a temblar cuando las palabras de _______ resonaron en mi mente. "Han pasado algunas cosas algo... Fuertes." "Sólo nos faltan las pistolas." "¿He dicho algo malo?" "Eh, no... Es sólo que me he acordado de algo." Justin era como Connor... Y ella lo sabía, ________ lo sabía todo. ¿Me habría mentido ayer cuando había dicho que no sabía que le ocurría a Connor o sólo sabría lo de Justin? - Él también... - Connor movió la cabeza afirmativamente antes de que pudiera continuar. - Oh, dios mío. - susurré mientras tragaba saliva. Connor se encogió de hombros. - Hacemos lo que hacemos, July. - dijo mientras me cogía de la barbilla con suavidad y me obligaba a encarar sus ojos azules. - Entenderé que no quieras volver a hablarme, de verdad. Empecé a negar con la cabeza casi de inmediato, sorprendida. - No seas idiota, no te tengo miedo Connor. - dije sosteniendo su mirada. - Hay mucho más que no sabes, July, lo que acabas de ver no es nada comparado con lo que ha ocurrido desde que nací. - murmuró con amargura. El habitual semblante risueño de mi amigo había desaparecido. - No me hace falta saber los detalles, Connor, tan sólo quiero que sepas que confio en ti. - musité suspirando. Él asintió y una sonrisa algo aturdida se formó en la comisura de sus labios mientras me acercaba a su cuerpo y me abrazaba con fuerza. - Eso significa mucho para mí. - susurró contra mi pelo. - Gracias. - No hay de que. Nuestros corazones latiendo llenaban el silencio de la tarde. No sabía si había cometido un error o había hecho bien, pero en ese momento lo único que sabía es que estaba a salvo. Lo demás, lo averiguaría más tarde...
Publicar un comentario