Capítulo 29 "Hold tight" -Parte 2-
Posted by Unknown ♥ domingo, 16 de febrero de 2014 |
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[Capítulo dedicado a @annitaarmen, por sus consejos a la hora de
escribirlo y por darme su punto de vista. Y, a todas las lectoras del
grupo de WA de Take me to the other side, por hacerme reír con sus
comentarios y darme miles de ideas. Y, por supuesto, a canciones como
PYD y Hold Tight!]
- Ahora soy yo él que no puede parar. - terminó diciendo Justin con
voz ronca. Jadeé y antes de darme cuenta, me estaba besando con fúria,
desesperación, amor, deseo. Había tanto en aquel beso que resultaba
mareante. Sus labios carnosos y familiares se movían con lentitud
sobre los míos, saboreando cada milímetro de mis labios, haciéndome
temblar de placer. Justin rodó y se pudo encima mío, aplastando mi
cuerpo con su peso, pero no había nada de doloroso en aquello...
Sus manos se deslizaban por todo mi cuerpo, desde los hombros hasta
mis piernas, sin dejar ningún espacio sin acariciar.
Ante tal intensidad, me sentía flotando, mis labios apenas podían
contrarrestar tanto deseo. Subí las manos por sus fuertes brazos,
acariciando su hombro y sosteniendo su cabeza para acercarlo más a mí,
su pelo corto y suave bajo mis dedos.
Su lengua acarició tentativamente mi labio inferior y, de buena gana,
le dí entrada mientras mi lengua buscaba la suya, a tientas. Nuestras
bocas se fundían en una, perdidas, desapareciendo tras una nube de
deseo.
A duras penas noté como Justin me sacaba la camiseta por la cabeza y
la lanzaba al suelo con un movimiento rápido. Nuestros pechos desnudos
se tocaron, provocando que un hormigueo me recorriera la espalda de
arriba a abajo. Sus manos pronto estuvieron sobre la piel de mi
estómago, rozando sus dedos con suavidad, de arriba a abajo, hasta
rozar la cinturilla de mis pantalones.
Sentí como sus dedos trazaban el borde de mi sujetador con cuidado,
luego se deslizaron por encima del fino encaje. Su tacto apenas me
dejaba contener los gemidos que se escapaban de mis labios.
De pronto, su mano se deslizó por mi espalda y sus dedos se
engancharon en el broche del sujetador. Me mordí el labio con fuerza
mientras esperaba a que me lo quitara. El fino y delicado encaje
púrpura resbaló por mis hombros, luego por mis brazos, hasta acabar a
un lado del colchón.
- Eres preciosa. - murmuró Justin. Sus ojos me recorrieron el pecho,
prácticamente acariciándome con la mirada. Sus palabras me calmaron un
poco e intenté relajarme.
Tragué saliva cuando empezó a acariciar uno de mis pechos con la yema
de los dedos, con delicadeza, tratando de no asustarme. Luego, acercó
su rostro lentamente y su boca sustituyó sus manos, dejando besos
húmedos por mis pechos.
Santa mierda.
Gimiendo, le cogí de la nuca y lo acerqué más, acariciando su pelo con
manos temblorosas.
- Dios mío, Justin. - conseguí susurrar. La sensación que me envolvía
era nueva, y muy intensa, apenas podía respirar. Justin levantó la
cabeza con un suave ronroneo y besó mis labios, ahogando un jadeo.
Me estremecí cuando su erección rozó mis muslos y me apreté más contra
él, haciendo que nuestras caderas chocaran.
- Maldita sea. - gimió Justin en mis labios. Observé como se deshacía
de mis pantalones, bajándolos por mis piernas y los hacia desaparecer
tras de él. Respirando con fuerza, bajé mis manos por sus abdominales
y tiré de los suyos hacia abajo. Justin los pateó y pronto salieron de
nuestro camino.
Mi mirada recorrió su cuerpo por completo, reparando en que tenía
algunos tatuajes que nunca había visto.
En mi vida había sentído tanta calor con sólo mirar a alguien.
Sus manos fueron subiendo, sin perder tiempo, por mis piernas,
acariciando mis muslos y rozando mi ropa interior.
Justin levantó la cabeza justo en ese momento y me miró con los labios
entreabiertos y los ojos oscurecidos. Respiraba agitadamente.
- Aún estás a tiempo de pedirme que pare. -dijo mientras se detenía un
momento para besar mi estómago. Le devolví la mirada con las mariposas
de mi estómago casi ahogándome.
- N-no quiero que pares. - dije con voz ahogada. ¿Cómo le iba a pedir
que parara en ese momento? Apenas yo podía contenerme. Le quería, le
deseaba y le necesitaba, justo en ese momento. Me sonrojé antes el
rumbo de mis pensamientos. Justin se lamió los labios mientras asentía
con la cabeza y me daba otro beso en los labios.
- Está bien.
Me ayudó a acabar de quitarme la ropa interior y luego él se quitó su
bóxer, posicionándose entre mis piernas. Oí como cogí sus pantalones y
rebuscaba en los bolsillos, luego el sonido de un plástico al
romperse. Me mordí la mejilla por dentro y respiré hondo.
Madre mía.
- ¿Estás segura? - me volvió a preguntar mientras besaba mi cuello.
- Sí.
- Iré con cuidado. - prometió mientras me miraba a los ojos. Había una
clase de cálidez en los suyos que no tenía nada que ver con el deseo,
era una emoción mucho más intensa.
Cogí aire con fuerza y él me cogió de la cadera con suavidad. Luego,
poco a poco, sentí como entraba dentro de mí.
Un pinchazo de dolor me hizo agarrarme de sus hombros con fuerza, gemí.
- Lo siento, _______. - se disculpó Justin. Una fina capa de sudor
cubría su frente. - Lo hago lo más suave que puedo.
- Estoy bien. - conseguí articular mientras trataba de sobreponerme a
la presión en mi entrepierna. Poco a poco, noté como mi cuerpo se
acostumbraba y la presión disminuyó considerablemente. Solté el aire
que había estado conteniendo y, entonces, empecé a sentir otra cosa.
Algo más fuerte que el dolor, que enviaba oleadas de placer por todo
mi cuerpo. La sensación era tan abrumadora que me costaba concentrarme
en nada que no fuera Justin.
Mi cuerpo sucumbió al placer y, pronto me encontré deseando acercarme
más a él, queriendo que mi cuerpo se fundiera con el suyo. Sentía el
calor de su cuerpo como una llama contra el mío, me encendía y me
consumía.
Me lamía los labios y levanté los brazos para enroscarlos alrededor de
su cuello, dejando que la yema de mis dedos se deslizara por su piel y
me apreté más contra él.
Sentí el gemido ahogado de Justin contra la piel de mi hombro y mi
estómago se encogió ante la sensación.
Apenas sentía el roce de las sábanas contra mi piel, el aire cálido
que entraba por la ventana entreabierta, sólo podía sentir como mi
cuerpo respondía ante la presión del de Justin.
- ¿Te duele? - susurró mientras levantaba un poco la cabeza para
mirarme a los ojos. Dejó un par de besos descuidados por mi mandíbula.
Negué con la cabeza y, repentinamente, me sonrojé al tomar conciéncia
de lo que estábamos haciendo. Justin se rió levemente, pero el sonido
fue más parecido a un jadeo que a una carcajada.
El movimiento que provocó su risa en nuestros cuerpos conectados
acalló por completo nuestras palabras y sus labios envolvieron los
míos por completo, ahogando mi gemido.
Sentí como salía de mí, tratando de no ser brusco, y luego volvía a
entrar con el mismo cuidado, está vez más profundamente. Un estallido
de placer se instaló en la boca de mi estómago. Jadeé y clavé las uñas
en sus hombros, tratando de controlar la poderosa sensación que me
envolvía. Justin gruñó quedamente en mi oreja y aumentó la velocidad
de sus movimientos. Mi respiración se entrecortaba a cada embestida,
notando que algo dentro de mí se construía, subía, me llenaba. Justin
también debía sentir lo mismo, porque le oí soltar un gemido.
Con un par de embestidas más, sentía que aquello que se había formado
dentro mío se dejaba caer de golpe en la parte inferior de mi
estómago. El placer nubló mi mente y mi cuerpo por completo, nunca
había sentido nada igual.
- Justin... - gemía mientras caía de cualquier manera sobre el
colchón, todo mi cuerpo se había convertido en gelatina. Justin jadeó
con fuerza y poco después, llegó también mientras exclamaba mi nombre.
Nos quedamos en silencio unos instantes, tratando de calmar nuestras
respiraciones, tratando de controlar las fuertes sensaciones que nos
habían envuelto.
- ¿Estás bien? - preguntó Justin con voz ronca mientras se apartaba y
se dejaba caer en la cama, a mi lado. Mi corazón palpitaba en mi
oreja.
- Eso creo. - balbuceé aún algo abrumada. Tragué saliva. - Eso ha sido...
- Alucinante. - acabó Justin mientras me sonreía. Me sonrojé y le
devolví la sonrisa.
Me acercó a él y apoyé la cabeza en su pecho. Su corazón también latía muy
rápido. Me mordí el labio, contenta, y noté que mis párpado empezaban
a caer por el sueño.
- Justin... - murmuré.
- Sh... - dijo él mientras acariciaba mi pelo. - Duerme, Navy, voy a
cuidar de tí.
Cerré los ojos con una sonrisa y pronto la oscuridad me envolvió,
dejandome volar por la inconsciéncia.
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El sonido del agua cayendo rítmicamente me acabo de despertar.
Parpadeé con cansanció y la luz inundó mis púpilas. Respiré hondo y me
estiré, reparando en que estaba completamente desnuda bajo las
sábanas. De pronto, hasta el mínimo detalle de la noche anterior
apareció en mi mente. Jadeé y me incorporé de golpe, sintiendo un
repentino mareo.
- Mierda. - susurré mordiéndome el labio. Lo habíamos hecho, lo
habíamos hecho de verdad. Las mariposas en mi estómago me despertaron
del todo y me dí cuenta de que Justin no estaba en la cama. Mi mirada
recorrió la habitación y divisé, aún en el suelo, parte de nuestra
ropa. Me ruboricé con intensidad, y me levanté deprisa para recogerlo
todo. Cogí una camiseta de Justin y me la puse deprisa, oliendo aún su
perfume en ella.
El sonido del agua se detuvo de golpe en ese momento. La imagen de
Justin bajo el agua de la ducha me hizo volver a recordar lo que había
ocurrido la noche anterior.
Me sentía algo estúpida por la manera con la que había actuado, nunca
había hecho algo así. Recordaba que Justin quería esperar, que no
quería estropear mi primera vez, pero lo cierto es que no tenía nada
de lo que arrepentirse, había sido maravilloso. Su cuerpo había
encajado con el mío a la perfección y cada instante lo había sentido
alucinante. Suspiré mientras una sonrisa tonta se formaba en mi rostro
y caminé hacia la ventana para observar la ciudad soleada. Un par de
minutos después oí que la puerta del baño se abría y, casi al
instante, un par de brazos me rodearon la cintura por detrás. Justin
apoyó la barbilla en el hueco de mi cuello.
- Buenos dias. - susurró besando mi cuello con cuidado. Me mordí el labio.
- Buenos dias, Justin. - dije mientras me giraba y lo observaba. Sólo
llevaba un par de jeans claros y de su pelo aún caían gotitas de agua
que resbalaban por su pecho desnudo.
- ¿Has dormido bien? - me pregunté sonriendo. Asentí con la cabeza,
intentando no sonrojarme.
- ¿Y tú?
- Genial. - respondió mientras acariciaba mis labios con la yema de su
dedo índice. Luego, como si pareciese acordarse de algo, me miró a los
ojos, preocupado. -¿Te duele algo? - sentí que mis mejillas se
calentaban. - Bueno, fue tu primera vez y no fuimos precisamente
lento...
- N-no. - murmuré apartando la mirada con el rostro enrojecido. Justin
se mordió el labio para ocultar una sonrisa.
- Está bien. - dijo. - ¿Quieres entrar en el baño mientras pido el desayuno?
- Vale. - contesté mientras me escabullía de él, pasando por su lado.
Sentí su mirada sobre mí mientras caminaba hacia la maleta y empezaba
a buscar mi ropa.
- ¿Esa es mi camiseta? - preguntó mientras se mordía el labio y
clavaba la mirada en el borde, justo donde empezaban mis piernas.
Aparté de nuevo la mirada mientras enrojecía.
- Sí. - contesté mientras sacaba un par de pantalones blancos de la
maleta. Por el rabillo del ojo, ví que Justin asentía con la cabeza
sin apartar la mirada de mi cuerpo.
- Te queda bien. - dijo Justin. Sonreí con el rostro y el cuello ardiendo.
- Gracias.
Tragando saliva, acabé de coger mi ropa y la llevé hasta el baño.
Antes de cerrar la puerta, saqué la cabeza y lo miré, juguetona.
- Es una pena que ya te hayas duchado. - murmuré. - Podías haberme ayudado.
Cerré la puerta de golpe mientras le oía maldecir por lo bajo. Solté
una carcajada.
Madre mía, ________, te estás volviendo toda una descarada.
Riendo, me metí en la ducha y dejé que el agua cayera unos minutos
sobre mi rostro antes de frotar mi piel con una pequeña esponja. Me
lavé el pelo y después de enjuagarme, salí y me sequé deprisa.
Me vestí y me desenredé el pelo, secándolo sólo con la toalla. Cuando
salí del baño, divisé a Justin sentado en el sofá, comiendo un
bocadillo mientras miraba la televisión.
- Ven. - me indicó cuando me vio. - Esto esta buenísimo.
Me acerqué deprisa, sintiendo que mi barriga rugía y me senté a su
lado mientras cogía una pasta. La mordí y casi gemí.
- Maldita sea, esta delicioso. - musité mientras cogía otra y la
masticaba. Justin rió y entrecerró los ojos mientras me miraba.
De pronto, el tono de llamada del Iphone de Justin empezó a sonar con
insistencia, haciendo que mis oídos pitaran. Justin cambió la
expresión de golpe y se levantó deprisa para cogerlo. Cuando miró la
pantalla su mandíbula se tensó y sus manos se convirtieron en puños.
- ¿Qué ha ocurrido? -preguntó Justin con voz dura y seria. No llegué a
oír lo que le contestaban al otro lado del teléfono, pero por la
expresión horrorizada de su rostro estaba claro que nada bueno había
ocurrido. Me cogí las mano con fuerza y miré a Justin mientras
esperaba a que dijera algo. ¿Qué podia haber ocurrido?
- Está bien. - dijo finalmente Justin. Su voz sonaba sombria y
agotada. - Estaré allí por la tarde.
Se apartó el Iphone de la oreja y se quedó mirando el suelo sin abrir
la boca. Mi corazón empezó a latir con fuerza.
Me levanté y me acerqué a él con rápidez, mientras le cogía del brazo.
- ¿Justin, qué ocurre? - pregunté con un hilo de voz. No respondió. - ¿Justin?
Lo sacudí para que reaccionara, parpadeó de golpe y me miró. La miel
de sus ojos se había congelado. Respiró hondo.
- Han... Han arrestado a Byron. - dijo Justin con cautela. - Unos
vecinos han oído los disparos y han llamado a la policia.
El alivio me inundó el cuerpo como si me hubiera sumergido en una
piscina. Byron estaba en la carcel, era la mejor notícia que nos
podían dar. Pero entonces... ¿Qué significaba la expresión de su
rostro?
Él me miró durante unos segundos, mientras parecía pensar lo que decir.
- Justin, dímelo de una vez. - escupí con los nervios a flor de piel.
Él suspiro profundamente y tragó saliva.
- _______... Han disparado a Paul. - empezó. - Está... Está en la UCI,
no saben si saldrá con vida de esta, la bala está demasiado cerca de
su corazón.
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Bueno... Ha sido un capítulo intenso! Espero que os haya gustado como
ha quedado, la verdad es que ha sido algo complicado escribirla. ;) He
creado un grupo de WA de la novela, y me gustaría que las que no
tenéis twitter o wattpad comentaráis por allí si queréis. (las que
tenéis también, eh? :3)
Abridme y os meteré en el grupo! ---> 655 428 945
Besos y muchas gracias por leer Take me to the other side!! <3
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