Capítulo 21 "Wild Darkness"
Posted by Unknown ♥ lunes, 30 de diciembre de 2013 |
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[Capítulo dedicado a @ItsAleReyes, por sus comentarios, que me hacen
escribir más y más cada día y, me hacen muy feliz. Además, por crear
el hastag #JavyForever. ¡Muchísimas gracias, cielo! <3]
Me levanté a la mañana siguiente inquieta, tenía la sensación de ver
esos ojos azules por todas partes. En el espejo, cuando me estaba
duchando, cuando iba por la calle... Era horrible. Después de salir de
la ducha, me sequé y me vestí con rapidez. Cogí un cropped top de
leopardo, unos jeans negros muy ajustados y unas plataformas de Prada.
Me vestí, sin apenas reparar en en los movimientos que hacía.
Bajé las escaleras, tambaleándome sobre los tacones, y me dirigí a la
cocina. Mis padres estaban desayunando, les saludé friamente y hojeé
una revista mientras comía mis cereales. Notaba sus miradas sobre mí,
seguro que preguntándose que me ocurría. ¡Cómo si no lo supieran! Los
ignoré y traté de terminarme el desayuno en el menor tiempo possible,
deseosa de acabar con ese momento incómodo. Cuando íba a levantarme,
la voz de mi madre me detuvo. Sabía que trataba de arreglarlo todo con
una de esas miradas de madre comprensiva y que sólo quería lo mejor
para mí. Pero, eso ya no funcionaba conmigo.
- ________, cariño. - se apartó un mechón de pelo liso del rostro. -
Sé que estás enfadada con nosotros pero, ¿Sabes que lo hacemos por tu
bien, no?
Noté sus palabras como si estuviese lamiendo una barra de metal. ¿Por
mi bien? Estaba de broma, tenía que estarlo. Apartarte de la persona a
la que más quieres no te hace ningún bien, eso está claro.
- Sólo queremos lo mejor para ti, ______. - repuso mi padre al ver mi
expresión de pura incredulidad. - Estás en una edad en la que crees
que la persona con la que estás es la mejor para ti y, probablemente,
no te importaría casarte con Justin. Pero, tienes que entender que no
tienes la suficiente madurez para ver que las personas no son como
crees y no puedes ver que no son buenas para ti. Y, para eso, estamos
nosotros, para hacertelo ver. - dijo con una mirada algo severa. Cerré
los ojos y respiré hondo. Cada una de sus palabras dolía, porque en
parte, eran ciertas y, porque en parte, tenía razón.
-Si quisierais lo mejor para mí, trataríais de confiar en mi y me
dejaríais estar con la persona a la que quiero. No importa como creeis
que es o lo que os han contado, simplemente, intentaríais conocerle.
Porque, a pesar de todo, es el mismo chico que se pasaba horas metido
en esta casa jugando conmigo desde el día en que nací. Y, ya no por
mi, sino por vuestra amistad con Pattie, intentaríais cambiar vuestra
opinión sobre él. - escupí sintiendo como las lágrimas de rabia y
frustración empezaban a negar mis ojos. Me giré, y salí de casa,
dejando a mi madre con la palabra en la boca.
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Justin's point of view:
Cuando llegué de casa de _______ a la mía, aún seguía en mi cabeza
todo lo que había ocurrido en los últimos dos días. Me dolía el pecho
sólo de pensar en como ponía en peligro a la persona a la que más
quería en este planeta. El cabrón ese había estado tan cerca... Sólo
de pensarlo las manos se me convertían en puños. Si llega a ponerle
una sola mano encima... No, no lo pienses, me convencí. A pesar de
eso, ________ había actuado muy bien ante todo lo que había ocurrido,
me sentía terriblemente orgulloso de ella, otra chica hubiera salido
corriendo hacía demasiado tiempo. Hubo un momento en el que yo me
había cuestionado que lo haría, cuando el tipo ese me había obligado a
contárselo todo, pero ella había reaccionado de una manera
sorprendente. Por mí. Sabía que _______ no estaba orgullosa de lo que
hacía ni por asomo, pero ella hacía ver que no pasaba nada cuando
estabamos juntos. No tenía miedo, ella confiaba plenamente en mí y, me
comprendía de un modo en que no lo hacía nadie.
La noche anterior, no me había podido volver a dormir después del
incidente en la puerta del balcón. Me había quedado a su lado,
viéndola dormir y deseando poder quedarme allí con ella toda la
eternidad. Era la primera vez, en mucho tiempo, que dormía con una
chica toda la noche sin que hubiera ocurrido nada antes y, de alguna
manera había sido la mejor noche de mi vida. Me hubiera gustado verla
despertar, con el pelo enmarañado y los ojos somnolientos, pero había
salido corriendo para poder prepararme para el instituto. A veces, me
daban ganas de mandar a la mierda todo el tema de los estudios,
después de todo con mi "trabajo" ganaba más que miles de personas
ganarían en un año, pero no quería decepcionar nuevamente a mi madre.
Subía a mi habitación y después de darme una ducha rápida me vestí:
pantalones de cuero negros, sudadera roja sin capucha y un par de
supras negras. Cuando estuve listo, cogí el Iphone y marqué un número
que yo conocía muy bien. Jeremy, mi padre, contestó segundos después.
-Hey, Justin. Dime, ¿Hay algún problema? - preguntó con su familiar
voz profunda.
- Sí. Bueno, como ya te expliqué ese tipo me siguió hasta casa de
_______, pues ayer por la noche, ella lo pilló vigilándonos desde la
ventana de su habitación. - me lamí los labios. - Cuando llegué allí
ya se había ido. No sé que es lo que demonios quiere, pero no nos va a
dejar en paz hasta que lo consiga.
- Tengo la sensación de que nos dará problemas. - respusó Jeremy. -
Llamaré a Sean para que envíe algunos hombres a investigar. ¿Podrías
describirme su aspecto físico? Eso les ayudará a localizarlo si está
fichado y, apuesto a que así es.
- Eh... Pelo oscuro y corto, ojos azules. Alto y delgado y... Ah,
tiene un tatuaje en un lado del cuello. Creo que ponía "W.D". -
recordé mientras su imagen aparecía ante mis ojos. El teléfono se
quedó en silencio. Miré la pantalla, aún seguía en línea.
-¿Papá?
-Joder, Justin. - murmuró con voz ronca. - W.D. ¿Sabes lo que
significan esas iniciales?
- No, ¿Qué es lo que pasa? - pregunté sin entender nada. Mi padre
raras veces se alteraba, y si lo estaba haciendo de esa manera, era
que algo realmente malo ocurría.
- W.D, Wild Darkness. - susurró Jeremy. - Esto es más malo de lo que
pensaba, Justin. Si forma parte de la banda, vamos a tener problemas
graves, se pondrán de su parte y, volverá a declarar la guerra.
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_________'s point of view:
Caminé hacia el instituto con paso ligero. Unas gafas redondas de sol
cubrían mis ojos del brillante sol de Los Ángeles y estaba escuchando
una canción de Lana del Rey en mi nuevo Ipod. Había empezado la mañana
de una manera bastante brusca, y la única manera de calmarme era
escuchando música. De pronto, me sobresalté al escuchar el claxon de
un coche. Giré la cabeza apresuradamente y pude ver el deportivo negro
de Justin. Suspiré con alivio, desde anoche que pensaba que cada vez
que girará la cabeza me encontraría con el tipo de los ojos azules.
Cuando me acerqué más, reparé en que no estaba solo, dos hombres de
aspecto amenazador y vestidos completamente de negro, estaban subidos
en la parte trasera. Me quité las gafas de sol y alcé una ceja hacia
Justin, que llevaba una gorra negra.
-¿Quieres que te lleve? - preguntó mientras me dedicaba una sonrisa
torcida, pero tenía el ceño fruncido. Algo no iba bien.
-Claro. - murmuré de todos modos mientras abría la puerta del
copiloto. Me senté y lo miré, a la espera de que me explicara la
presencia de los dos fornidos hombres detrás nuestro. No lo hizo. - Y,
bueno, ¿Quiénes son... Ellos?
-Oh, son nuestros guardaespaldas. No te preocupes, es sólo por
precaución. - Lo dijo despreocupadamente, pero sólo me hizo sospechar
más. ¿Desde cuando se ponen dos guardaespaldas por precaución? Bufé y
lo miré, con el ceño fruncido.
- Justin, ¿Qué pasa? Y, dime la verdad, por favor. - musité.
Justin apretó la mandíbula y luego gruñó.
- De acuerdo. - accedió con resignación. - He averiguado algunas cosas
sobre el tipo que me siguió a tu casa y... Es más peligroso de lo que
creíamos, no quiero dejarte sola ni un segundo. - confesó apretando el
volante con fuerza. Tenía los nudillos blancos.
Abría los ojos, sorprendida, y un escalofrío recorrió mi columna
vertebral. Cuando pensaba que las cosas no podían ir peor...
Ellos afirmaban no saber lo que el tipo ese
quería, pero yo sí lo sabía. Había leído el papel que había dejado en
la puerta de mi casa la noche en que apareció. Quería joder a Justin
como fuera y el tipo sabía que la mejor manera era hacerlo a través de
mí. El impulso que le movía a hacer todo eso era la venganza, Justin
había matado a su compañero, ese tal Tyler (me estremecí al pensarlo),
y ahora no descansaría hasta hacerlo sufrir por ello. Miré con
disimulo por el retrovisor a los dos hombres que estaban sentados
atrás. Sus semblantes eran serios y gafas negras de sol cubrían sus
ojos. Justin reparó en mi gesto y asintió con la cabeza hacia ellos.
- Ellos son Paul y Ron. - murmuró. - Paul se encargará de vigilarte
durante esta semana. Lo digo, porque no te asustes si lo ves rondando
por tu casa.
Me mordí el labio.
- De acuerdo. Mm... ¿Pero qué dirán mis padres si lo ven? - dije algo
abrumada por todo aquello.
Una voz masculina y grave me interrumpió.
-Sus padres no sabrán nada, señorita Russell, puede estar segura. -
dijo Paul. Apenas había cambiado de expresión al hablar. - Si ve algo
raro, sólo tiene que gritar, estaré por los alrededores de la casa.
Asentí cohibída.
- Está bien, gracias.
Cuando llegamos al instituto, Justin y yo bajamos del coche. Esperé a
que se girará para despedirse de ellos, pero no lo hizo. Me despedí
con la mano y les sonreí levemente. Paul y Ron cabecearon en mi
dirección al unisono. Justin estaba esperándome en la entrada, parecía
nervioso. Cuando me acerqué, me cogió la mano y la apretó.
- Es el primer día que podemos estar juntos sin escondernos. - susurró
Justin. Un leve rubor invadió mis mejillas al darme cuenta. Como el
tipo de los ojos azules ya lo sabía, no hacía falta escondernos de la
gente del instituto. Quién Justin más temía ya estaba enterado, no
había ningúna razón para escodernos. Me mordí el labio. Antes de
pudiera decir algo, Ryan apareció al lado de Justin.
- Hey. - nos saludó con su habitual sonrisa amistosa. - ¿Sabemos algo
más del señor acosador?
Mis ojos se abrieron de par en par. Oh, no. ¡Él también!
Justin no se dió cuenta de mis especulaciones y miró a su amigo con
fingido reproche.
- Oh, tio. No llames así a ese cabrón. - repusó Justin. - Y, de
momento, no sé nada más. Espero la llamada de Sean.
Ryan asintió con la cabeza. Sus ojos sólo mostraban familiaridad ante
aquello. Tragué saliva y miré a Ryan.
- ¿Tú también estás metido en esto?
Él y Justin se miraron.
- Es una larga historia. - afirmó Ryan, con una mirada de disculpa.
Suspiré profundamente y aparté la mirada.
- Genial, ahora sólo falta que me digáis que la profesora Johnson
también está en la mafia. - solté.
Los dos rieron, aliviados. Seguro que esperaban que me pusiera a gritar...
Justin miró la hora en su Iphone.
- Vamos o llegaremos tarde. - murmuró mientras se pasaba una mano por
el pelo. Resistí el impulso de hacerlo yo también. Por dios, era el
primer día que la gente nos veía juntos y ya estaba pensando en liarme
con él delante de todos. Negué con la cabeza y sonreí.
Caminamos hacia la puerta. El brazo de Justin sobre mis hombros y Ryan
a mi otro lado. Nuestros compañeros se giraron a mirarnos sin
disimular. Con las mejillas ardiendo, me negué a devolver las miradas.
En un rincón de mi mente, me sentía como Bella en Crepúsculo.
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