Posted by Unknown ♥ sábado, 16 de noviembre de 2013 | 0 Comentarios
Pasaron un par de días sin noticias de Justin. Inconscientemente notaba su ausencia en el aire. Intenté que no me preocupara demasiado, después de todo seguía enfadada con él. Además, si le preguntaba al respecto se inventaría otra mentira, así que era mejor no saber nada. Empezaba a preguntarme si realmente se había ído a Nueva York o sólo sería otra mentira... Ya no sabía que creer. "Sólo, sólo tienes que creer en nosotros." Su voz susurró en mi mente como si aún estuvieramos en el prado. Me estremecí al recordarlo. Vaya, realmente sabía como empeorar la situación. En esos dos últimos días no había hecho más que darle vueltas a nuestra conversación, aunque supiera que era mejor no pensar en ello. Pero, era así de cabezota, no podía aceptar aquellas palabras sin más. Había algo detrás, estaba segura. ¿Pero... Qué? ------------------------------------------------- El miércoles por la noche, me senté en la mesa del salón. Mamá pusó un bol transparente con ensalada y una bandeja con filete a la pimienta encima de la mesa. Me lamí los labios al olerlo y esbozé una sonrisa. - Vaya, eso huele genial. - dije. Mi madre alzó la cabeza contenta por mi comentario. Me sentí un poco mal al reparar en que apenas les había dirigido la palabra desde el viernes por la noche. Papá se sentó a mi lado y encendió la televisión. Me removí algo violenta en la silla y dirigí la vista hacía la pantalla. Apareció el logotipo del canal de noticias y después la imagen de un callejón oscuro y descuidado, rodeado por cinta policial. Al pie de la imagen se podía leer: "Encontrado el cadáver de Tyler Roberts, importante traficante de drogas, en el Bronx, NY." Después de unos segundos, la imagen cambió y apareció una reportera rubia delante del lugar. -El cuerpo del señor Roberts ha sido encontrado sin vida esta mañana en un callejón cercano al Bronx, en Nueva York. El médico forense que lo ha examinado afirma que ha sido asesinado, ya que tiene un disparo en el pecho del qual aún no se ha encontrado el arma homicida. Además, el cuerpo da muestras de forcejeo, posiblemente, a causa de una pelea momentos antes de su muerte. Les informaremos más adelante de la investigación que se está llevando a cabo en estos momentos. - finalizó la periodista con semblante serio. Empezaron a poner anuncios y, desorientada, volví a coger el tenedor. No sabía porque me había llamado tanto la atención esa notícia, pero había algo que, inconscientemente, me había hecho levantar la cabeza. De pronto, me acordé de algo. Supuestamente, Justin estaba en Nueva York. Seguramente estaba tan metido en mi cabeza, que con la simple mención de algo relacionado con él me desesperaba. Respiré hondo e intenté acabarme la cena, sintiendo que se me había quitado el hambre. Sólo podía pensar en lo confusa que me sentía, había llegado a relacionar el asesinato de alguien con Justin. Definitivamente, la situación empezaba a volverme loca. Me levanté de la silla y me dispusé a salir del salón. - ¿Ya te vas a la cama? - preguntó mi padre mientras se terminaba la cena. Asentí. - Estoy cansada. Papá me observó durante unos instantes y después asintió lentamente. - Está bien, descansa. Te ves algo pálida. Tragué saliva y murmuré un "Buenas noches" a mis padres. Subí las escaleras hasta mi dormitorio y, cuando llegué, me dejé caer en el sillón que había al lado de mi cama. Suspiré profundamente y me aparté el pelo del rostro con cuidado. ¿Qué me pasaba? Tenía una sensación extraña que me recorría el cuerpo. El hombre que había matado a ese Tyler seguía suelto por Nueva York, y Justin estaba allí. ¿Y si le ocurría algo? Desheché ese pensamiento de mi cabeza y, después de pensarlo unos instantes, cogí el Iphone y le mandé un mensaje a Justin. "¿Cómo va por NY?" Volví a dejar el móvil en la mesita de noche y cogí mi cuaderno de dibujo. Hacía tiempo que no dibujaba en él, de hecho hacía cinco años. Hojeé algunos de los dibujos que había hecho cuando era pequeña. Me detuvé en uno. El trazo del carboncillo dejaba ver unas figuras pequeñas al borde de un lago. Una tenía el pelo corto y parecía ser un niño y, la otra, era una niña con el pelo ondulado y largo. Abajo, ponía escrito "Justin y _______". Solté una carcajada al acordarme de ese día. Había sido después de que Justin me dijera que me quería. Éramos él y yo, sentados en el lago que había cerca del prado. Busqué una página que estuviera en blanco y dejé que el lapiz se deslizara libre por el papel. Poco a poco, apareció el rostro de un chico. Mandíbula cuadrada, pelo corto, labios carnosos. Justin. Lo miré, se parecía mucho a él. Tenía el mismo brillo en los ojos y un atisbo de sonrisa en los labios. Suspiré. Deseaba poder olvidar todo lo que había pasado, y dejar de estar enfadada con él. Que volvieramos a ser como antes... No quería que me mintiera, deseaba poder confiar en él. Le echaba de menos y dolía saber que él también lo hacía. Cuando volví a coger el móvil, ví que Justin me había contestado. De Justin: "Bien. Al final regresó antes de lo esperado, mañana estaré en Los Ángeles. Tengo ganas de verte." Sonreí como una idiota sin poder evitarlo. Después de todo, vendría antes de lo que yo creía. Cuando me metí en la cama casía podía sentir como cada vez estaba más cerca, como si tuviera un radar integrado en mi cabeza. Esperaba que mañana me diera una explicación de todo, me lo debía. Necesitaba volver a estar bien con él, le necesitaba más que a nada.
"Es mejor compartir un secreto que dejar que este se apodere de ti" - Take me to the other side. Soon.
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