Posted by Unknown ♥ miércoles, 13 de noviembre de 2013 | 0 Comentarios
Justin's point of view: - Entonces, espero que los saludes de mi parte. - escupió ______ con los ojos llameantes. Podía sentir lo decepcionada que estaba como si lo llevara escrito en la frente. Me quedé allí parado como un idiota, viendo como se alejaba a grandes pasos. La había cagado, lo sabía. A pesar de todo, no me arrepentía de haberle dicho más o menos la verdad, quería que supiese que no nos veríamos hasta el viernes. Bien hecho Bieber, se burlaba mi subconsciente. Respiré hondo, intentando calmar mi fustración, y caminé hacia la salida. Me recosté en la pared de ladrillos y eché la cabeza hacia atrás hasta que tocó la pared. Mentirle era como pegarme a mi mismo millones de veces, pero no podía contarle la verdad. No ahora. Me torturaba pensar en el dolor que tenían sus ojos cuando me había mirado antes de marcharse. Le había hecho daño, otra vez. Sin ganas, saqué el Iphone de mi bolsillo cuando empezó a sonar insistentemente. Miré la pantalla esperanzado, quizás era _______. Pero sólo era Ryan, mi amigo. - Ryan. - musité como saludo. Sabía que las llamadas de mi amigo en horario escolar sólo podían significar una cosa: problemas. - Hey, bro. - murmuró él con voz algo nerviosa. - Sean me acaba de llamar. Tenemos que irnos ahora, Jeremy a localizado a Tyler. Me puse serio al instante y agudicé el oído. - ¿Cómo? ¿Dónde? - pregunté mientras empezaba a caminar hacia mi coche. - Ahora te lo cuento. - dijo Ryan, las palabras se le atropellaban unas con otras, cosa que sólo pasaba cuando estaba nervioso. - Jeremy quiere que estemos en la vieja fábrica en diez minutos. Creo que nos iremos antes del mediodía. - Está bien, voy para allá. - dije arrancando el coche. Suspiré. - Y, Ryan... -¿Sí? - Tranquilizate, si estás así no nos va ayudar. Además, no tienes de que preocuparte, recuerda que no es la primera vez que lo hacemos. Oí como Ryan carraspeaba y después su voz era más firme. - Lo sé... No importa. Nos vemos ahora man. Después de colgar, intenté concentrarme en la carretera que tenía delante mio. A veces, pensaba que Ryan no pegaba con este mundo. Pero supongo que nadie pega hasta que se ve metido en él, pensé amargamente. Pero, aunque quería creer que sólo eran paranoias suyas, sabía que Ryan tenía motivos para estar asustado. Era muy peligroso. Si miraba unas semanas atrás, veía un yo irresponsable y temerario, pero ahora eso había canviado. Al menos, un poco. Porque, ahora tenía algo por lo que vivir, algo por lo que luchar. No me dejaría vencer tan fácilmente. Sin pensarlo dos veces, cogí el móvil mientras tragaba saliva, y le envié un mensaje a ______. Para _______: "Me gustaría poder contártelo todo, pero no puedo. Lo siento. Te quiero." Sabía que era una mierda de disculpa, pero era lo único que podía hacer por ahora. No podía contarle nada si quería seguir manteniéndola fuera de mi mundo, de mi. ------------------------------------------------- Durante todo el viaje a Nueva York, seguía pensando en ella, en mi Navy. Puse la cabeza entre mis manos y solté un suspiro. Últimamente, mi "trabajo" empezaba a mezclarse con mi vida personal, sólo me traía más problemas de los que ya tenía. Mis pensamientos regresaron a ______ rápidamente. ¿Me perdonaría? ¿Sería capaz de estar conmigo aunque supiera que le mentía? ¿Volvería a confiar en mi? Esas preguntas sin respuesta se empezaban a amontonar en mi mente, no me dejaban pensar en nada más. Ví como el paisaje que se entreveía por la ventana empezaba a canviar y vislumbré las luces de la ciudad. Habíamos llegado a Nueva York. Siempre había sido uno de los varios sitios a los que _____ y yo queríamos ir cuando eramos pequeños, era una pena que ahora estuviera allí por otros motivos menos divertidos. Cuando el avión aterrizó, le mandé un mensaje más a _______. Antes no me había contestado, y empezaba a pensar que se había enfadado de verdad. Pero, sorprendentemente, ella respondió al cabo de unos minutos. De _______: "Yo también he pensado en ti, pero necesito una explicación." Tragué saliva con dificultad y recogí mis cosas, disponiéndome a bajar del avión. ________ era así, directa y sin rodeos. Su respuesta me había tranquilizado casi enteramente, pero no podía dejar de darle vueltas a su "necesito una explicación". ¿Contarle la verdad sobre... Todo? No, definitivamente, no podía. Ella no querría estar conmigo, ni tan sólo verme, si lo supiera. Ya no era sólo porque se suponía que formaba parte del trato no decir nada sobre el tema, sino que tenía miedo de su opinión al respecto. Sólo se lo había contado a una chica, y esa chica me había demostrado que nunca lo tendría que haber hecho. Sí, estaba arrepetido de haberle contado mi secreto a Ash. Ella no se lo merecía. Pero... ¿______? Ella había estado a mi lado en todo momento, nunca me había decepcionado ni me había hecho daño. ¿Podría aceptarme después de saberlo todo? Sabía que con mi secreto de por medio nunca podríamos estar bien. Y... ¿Si le contaba algo de ello a medias? Podría dejar que ella sacara sus propias conclusiones sin tener que contárselo todo. Sólo... Sólo tendría que confiar en mí. Dudando, le envié una respuesta. Para ______: "Pronto, muy pronto. Te quiero." Después de comprobar que le había llegado, apagué el móvil y miré a mi alrededor. Había oscurecido, pero todo seguía iluminado por luces permanentes, dándole una aire prometedor y emocionante. Decían que era la ciudad de los sueños pero, si lo pensabas bien, también era la ciudad dónde morían. Negué con la cabeza y me uní al grupo, no había tiempo para contemplaciones. Tenía una noche muy larga por delante. Cerré los ojos y cuando los volví a abrir ya no era la misma persona. La oscuridad y el peligro eran mis compañeros ahora.
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