Capitulo 11 ''Believe in us''

Posted by bizzle6 ♥ domingo, 20 de octubre de 2013 | 1 Comentarios









[Capitulo dedicado a @SofiaBieber95 y a @alwaysbiebsmile por sus comentarios y su apoyo.]

Justin aparcó el deportivo delante de mi casa, los dos estabamos en
silencio. Justo después de habernos confesado lo que sentíamos
habíamos decidido, casi al mismo tiempo, que ya no deseabamos estar
más en la fiesta. Me había sentido completamente tranquila, después.
Todas esas tonterias de los celos se habían terminado, pero a pesar de
que Justin me había dicho que me quería sabia que hacia falta algo más
para que él se olvidara de todos esos prejuicios sobre su vida y el
peligro que suponia estar con él. Lo observé desde el asiento del
copiloto, tenía una mirada preocupada orientada hacía afuera, en la
calle oscura. ¿Estaría arrepentido de lo que me había dicho? Saqué el
pensamiento de mi mente antes de que pudiera sentirme peor y me miré
las manos, las uñas cuidadosamente pintadas de dorado. Me aclaré la
garganta deseosa de calmar la tensión que había entre nosotros.
- ¿Nos vemos mañana? - susurré mirándole esperanzada.
Justin finalmente me miró, parecía que algo le estaba torturando en su interior.
- Si, por supuesto. - murmuró quitando las manos del volante y
pasandoselas por el rostro.
Tragué saliva y me giré para abrir la puerta del coche, supongo que ya
no había nada más que decir.
De pronto, después de oir a Justin exhalar bruscamente, me encontré en
su brazos. Sus labios cubrieron los mios con desesperación, sus manos
sosteniendo mi cabeza firmemente. Cuando se apartó al cabo de unos
minutos, me miró a los ojos.
- Buenas noches, Navy. - susurró dejándome ir.
- Buenas noches. - dije con un hilo de voz. De acuerdo, eso no me lo
esperaba. Bajé del coche tambaleandome sobre mis tacones, mareada por
el beso. Caminé hacia la puerta de mi casa y me giré, justo para ver
desaparecer el coche de Justin por la esquina. ¿Qué significaba eso?
Suspiré por enésima vez antes de abrir la puerta, y entré
sigilosamente para no despertar a mis padres. Cuando subí a la
habitació me pusé el pijama y me quité el maquillaje. Cuando acabé me
tumbé en la cama y apagué la luz. Me quedé mirando el techo unos
minutos intentando asimilar todo lo que me habían pasado ese día.
Primero la pelea con Justin, después el tímido beso de Connor y
luego... El ardiente beso de Justin. Aún podía sentir la adrenalina
correr por mi cuerpo ante la imagen. Besaba jodidamente bien. ¿Pero...
Y el último beso? Tenía tanta desesperación, tanto dolor... Parecía un
beso de despedida. Me estremecí. No, son imaginaciones tuyas, _______.
La última imagen que ví antes de quedarme dormida fue su mirada al dejarme ir.
*Flash Back*
Corríamos por el campo como veloces gacelas, el sol nos alumbraba y la
brisa vespertina jugaba con nuestro pelo. Justin había descubierto ese
pequeño prado con su padre y me lo había enseñado a mi, convirtiéndose
en nuestro lugar secreto. Estabamos sentados en la hierba ligeramente
húmeda, entrecerrando los ojos ante la luz del sol.
- ¿Qué hacemos? ¿Jugamos a algo? - dije mientras cogía un puñado de
las flores rosáceas que había a nuestro alrededor.
- Vale, ¿El escondite? - dijo sonriendo. Había un bosque cerca de ahí
y era genial para esconderse.
- ¡Genial!
Nos levantamos y caminamos hacía la entrada del bosque, los arboles
ocultaban el sol y reinaba la penumbra. Justin se alejó por la
izquierda y yo me dirigí a la derecha. Las ramas crujían bajo mis pies
y se oían pájaros en alguna parte cerca de allí. Me acerqué al tronco
de un árbol de hojas amarillas y empecé a contar.
- Uno, dos, tres, ... Diez, once, doce, .... ¡Veinte!
Empecé a buscarle, empapándome del aire a madreselva. Cuando llevaba
media hora aproximadamente sin dar con Justin, me recosté en el grueso
tronco de un árbol a descansar. ¿Dónde se había metido? Entonces, me
empecé a poner nerviosa, no había rastro de Justin y me dí cuenta de
que estaba en el centro del bosque y que no sabría encontrar la
salida.
-¿Justin?¡Justin, me rindo! ¡Ya puedes salir!
Silencio. Una lágrima cayó por mi mejilla y me la sequé velozmente.
¿Qué pasaba si Justin se había ído?
De pronto, noté unos brazos a mi alrededor, desde mi espalda. Me giré
con un sobresalto, dispuesta a gritar. Pero sólo era Justin.
- Mierda, Navy. ¿Dónde te habías metido? Llevo horas buscandote,
pensaba que te había pasado algo. - musitó mientras me atraía a su
pecho.
Sollocé mientras deslizaba mis brazos alrededor de su cuello.
-Lo siento, me he perdido y no te encontraba.
- Vale, está bien. Será mejor que volvamos, está empezando a
oscurecer. - dijo mientras me cogía de la mano y me guiaba con paso
seguro, probablemente Jeremy, su padre, le había enseñado como volver.
Un cuarto de hora más tarde llegamos al prado. Justin me miró un
segundo y, dándose cuenta de que aún sostenía mi mano, se sonrojó
ligeramente y me soltó. Empezó a caminar hacía nuestras bicicletas,
unos pasos por delante mío. El trayecto del prado de Justin a nuestra
casa no era muy largo, y llegamos pronto. Aminoramos la velocidad al
llegar a mi casa y nos detuvimos delante de la acera.
- Adiós, Justin. Nos vemos mañana. - murmuré disponiendome a bajar de
la bicicleta de color rosa.
- Navy. - me detuvó Justin. Me giré, se estaba mordiendo el labio. -
Sabes que te quiero ¿No? Quiero decir, que yo nunca te hubiera dejado
allí sola.
Le sonreí levemente.
-Lo sé. Y, Justin, yo también te quiero.
Me giré rapidamente y corrí hacia mi casa, sonriendo como una tonta.
*Fin del Flash Back*
Sus palabras aún resonaban en mi mente cuando abrí los ojos a la
mañana siguiente. Me levanté, y me dirigí hacia el baño. Cuando me
miré en el espejo sonreí, tenía los ojos brillantes. Dicen que es así
como estás cuando estás enamorada. Me dí una ducha rápida y me vesti:
falda de vuelo tejana de TopShop, camiseta de tirantes negra
transparente y Vans de leopardo. Me acabé de arreglar y bajé las
escaleras para desayunar.
-Buenos días, mama. - dije al entrar en la cocina.
-Buenos días, cielo. ¿ Cómo fue la fiesta? - preguntó antes de tomar
su café. Papa entró en ese momento en la cocina y dejó su maletin
sobre la mesa.
- Bien, Justin estaba por ahí y hablamos. - Ja. Sobretodo hablar.
- No creo que Justin sea una buena influéncia para ti, ______. - me
interrumpió mi padre con voz contenida. Lo miré extrañada
palideciendo. ¿Sabía lo de las motos y el puerto?
-¿Qué? ¿Por qué? - dije haciendome la tonta.
- ¿No te lo ha contado? Pattie nos explico que el año pasado estuvo a
punto de morir en un accidente de moto por culpa de las estúpidas
carreras ilegáles en las que participa. Pattie se quedó destrozada. -
murmuró mama mirándome con compasión. Bum. Bum.
- Sí. - añadió mi padre. - De hecho, en la operación se quedó en coma,
pero milagrosamente despertó al cabo de unos días.
Bum. En coma. Esas dos palabras daban millones de vueltas en mi
cabeza, estaba empezando a marearme. El corazón me latía descontrolado
y los ojos se me nublaban. Justin había estado a punto de morir y yo
estaba en España tan feliz. La perspectiva de todo eso era...
Terrible.
Me levanté de la silla ante la mirada preocupada de mis padres y salí
corriendo de la cocina. Agarré mi bolso y cerré la puerta de casa a
mis espaldas. Conducí hacía el instituto con las mano temblorosas
furetemente apretadas alrededor del volante. Aparqué sin mirar
siquiera y me encaminé hacía la entrada, sin importarme las miradas
curiosas que la gente me lanzaba. Al lado de la puerta divisé a
Justin, hablando con su amigo Ryan.
- _______. - dijo al verme, le dirigió una mirada rápida a su amigo y
este se despidió de inmediato.
-Os veo luego, chicos.
Observé como se íba y después volví mi rostro hacía Justin, ya sin
recomponer la expresión.
- Justin. - dije con voz temblorosa. - Necesito hablar contigo.
Él miró a su alrededor y después señaló un banco un poco alejado de la gente.
- Claro, vamos allí.
Seguí a Justin hasta llegar al banco que había junto a la fuente. Se
apoyó en el y me miró, cuando vió mi rostro desencajado se pusó serio
al instante.
- Navy, ¿Qué ocurre? ¿Estás bien?
Le aguanté la mirada un momento, valorando su semblante hermoso y preocupado.
-Justin, ¿Por qué no me has contado que tuviste un accidente de moto?
¿Por qué no me has contado que te quedaste en coma? Mierda, ¿Sabes lo
que he estado a punto de hacer cuando me lo ha dicho mi madre? - exploté con

los ojos llenos de lágrimas. Aún ahora, me era impossible imaginarme a
Justin en la cama del hospital, inmóbil. Mis palabras fueron como un
puñetazo en el estómago para él, su mandíbula se tensó y tenía una
mirada herida. Me arrepentí de haberle hablado con esa brusquedad,
parecía un tema muy delicado para Justin.
-Yo... Es sólo que me duele que no me lo hayas contado, eres mi amigo.
Y, me lo han dicho tan de repente que ha sido horrible. - susurré.
Noté como Justin tragaba saliva y me miró unos segundos antes de
hablar.
- Siento no habertelo contado, _______, pero no ha sido porque no
confíe en ti, sino que es solo que no me gusta hablar de ello. - tragó
saliva. - Fue... Terrible, esa sensación de saber que todo se había
acabado, que no volvería a ver jamás a mi familia, mis amigos, y... -
sus palabras se fueron apagando poco a poco.
- Está bien, Justin. No hace falta que me lo expliques si no quieres,
lo comprendo.
Él negó con la cabeza lentamente.
- No, debes saberlo. Esa temporada todo me íba mal, necesitaba a mi
padre y me dolía mucho más su abandono, y tú no estabas para poder
contartelo todo, que era lo que más necesitaba. Había bebido mucho y,
cuando dijeron de hacer una carrera no pude negarme, pero después sólo
recuerdo la oscuridad y el dolor. - se estremeció ligeramente. Parecía
que estaba explicando algo que nadie más conocía. - Entonces, mientras
estaba inconsciente, me acordé de ti. Tu sonrisa, tu voz, tu rostro.
Y, me dí cuenta que recordarte me daba fuerzas. Nunca he llegado a ser
tan feliz como cuando teníamos onze y doce años, Navy. Y,
milagrosamente, unas horas después me desperté. - concluyó con los
ojos brillantes, el labio inferior le temblaba un poco.
- Así que, sino fuera por ti, ahora no estaría aquí. - susurró Justin.
Una lágrima cayó por mi mejilla. No podía pronunciar una sola palabra
y mi corazón latía con fuerza.
- No sabía lo importante que eras para mí hasta ese momento. -
continuó él. Me miraba como si fuera un premio, pero lo que Justin no
se daba cuenta era que el regalo era él. Mierda, esto tenía que ser un
sueño. Justin me lo había contado todo, absolutamente todo. Podía
sentir como se establecía una conexión entre los dos y ahora podía
sentir todo el dolor y la confusión que sentía Justin. Nos miramos
unos segundos en silencio y, cuando ya no aguanté más, me lancé hacia
él y lo abracé con todas mis fuerzas. Intentando transmitirle todo lo
que sentía. Cuando nos separamos minutos después conseguí susurrar:
- Te quiero Justin, nunca lo olvides. Pero... Eso no canvia nada, ¿Verdad?
- Yo... No lo sé, Navy. - me miró con dolor, mientras apoyaba su
frente en la mía. Sentía su respiración y nada más.
- Justin...
- ________, como te dije mi mundo ahora es peligroso. También sé que
estás dispuesta a córrer el riesgo, pero yo no. Eres demasiado
importante para mí como para perderte... Otra vez. - me interrumpió,
su mirada quemando sobre la mía.
- Quiero que todo vuelva a ser como antes. - solté disgustada. - Como
cuando eramos pequeños, entonces no teníamos problemas.
- Ya, yo también. Te lo aseguró. - murmuró sombriamente.
Entonces, el timbre sonó, empezaban las clases. Los estudiantes a
nuestro alrededor empezaron a entrar, ajenos a nosotros. Al final,
sólo nos quedamos Justin y yo.
-¿Qué clase te toca?
-Mmm... Filosofia. - dijo con cara de aburrimiento. - ¿Y a ti?
- História del arte, con la pesada de la profesora Jenks.
Justin se rió asintiendo. Entonces, un brillo apareció en su mirada.
-¿Quieres saltártela? - susurró levantando un ceja. Tenía una sonrisa
presuntuosa, seguro que creía que no me atrevía a hacer campana.
- La verdad es que sí, no lo aguantaré. - dije sonriendole. Sólo me
faltaba aguantar una hora de teoría y power points.
Justin me devolvió la sonrisa, satisfecho por mi "rebeldía".
-Bien, sé dónde podemos ir. Vamos. - dijo empezando a caminar hacía su
Porche. Le seguí casi saltando de alegría, ¡me íba con Justin!
-¿Dónde? - pregunté con curiosidad mientras me sentaba en el asiento
de piel del coche.
-Sorpresa, pero te aseguro que te gustará.

Ooouu. Q lastima me da justin, i la pobre ____ aaiiss como sus padres se enteren de q a echo campanaa no la van a dejar salir mas ... Aiaiaia mejor dejo de pensar i sigo leyendo :)

Firmado: MyBear  

Publicar un comentario

« Entradas recientes | Entradas antiguas »

はじけるハートの足跡ブログパーツ

[PR]面白ツイート集めました