Capítulo 12 "Secret"
Posted by Unknown ♥ viernes, 25 de octubre de 2013 |
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Justin dirigió el coche hacia las afueras de Los Ángeles. Hacía un día
estupendo y lo hacía aún más genial que fuera a pasarlo con él.
Entramos por un camino de arena y poco después pasamos por un
riachuelo hasta llegar a un prado iluminado. Aparcó al principio,
antes de que empezará la vegetación. Bajé del coche y atravesé el
prado maravillada, era nuestro prado. El corazón me latía con fuerza
cuando divisé a mi drecha el bosque en el que me había perdido cuando
tenía onze años, ese mismo día Justin me había dicho que me quería por
primera vez. Nos miramos y sonreímos, sintiendonos niños otra vez. Nos
sentamos sobre la hierba húmeda, sintiendo como la brisa nos susurraba
los secretos del bosque. Justin se quitó la chaqueta y la puso debajo
nuestro para que no nos ensuciaramos. El silencio llenó el espacio
durante un tiempo, cada uno inmerso en sus recuerdos.-¿Has venido aquí
desde la última vez? - dije mientras me apoyaba sobre los codos para
mirarlo.- La verdad es que vine por última vez después de mi
accidente, ya sabes, para estar sólo y olvidarme de todo. - susurró
mirando las nubes. Me acordé de cuando jugabamos a buscar formas en
ellas.*Flash Back*- Esa parece un zapato de tacón. - dije mientras
señalaba una nube en el cielo azul Tiffany.-Tú y tus zapatos... - rió
Justin refiriéndose a mi obsesión. Estabamos tumbados en la hierba,
nuestras cabezas tocándose.- Qué gracioso. - me burlé mientras le daba
un puñetazo amistoso en el brazo.-¡Eh! Eso ha dolido. - mintió riendo.
Volvió a mirar al cielo.- Mira, esa parece un pájaro.-Es verdad,
¿Sabes? Me encantaría ser un pájaro. Libre, salvaje, sin reglas. -
susurré mientras observaba como la nube se desvanecía.-A mí también. -
suspiró. - Podría volar lejos, sin rumbo, sin importar lo que diga o
piense la gente. Un día me gustaría irme lejos de aquí, y alejarme de
todo el mundo. - acabó mirándome.- ¿Sin mí? - susurré, sorprendida por
como me dolían sus palabras. Su mirada me hipnotizó.-Te aseguro, que
si algún dia me fugo, será contigo. - dijo serio. Nos miramos y
juntamos nuestros dedos índices, donde teníamos la cicatriz de nuestro
pacto de sangre. Nuestro símbolo de promesa para la eternidad. *Fin
del Flash Back*-Lo echaba de menos. - confesé. - Aquí se está muy
tranquilo.- Sí, por eso me gustaba tanto venir. - dijo Justin. Nuestros
cuerpos estaban muy juntos, y sin poder resistirlo, alargué un poco el
brazo y pusé mi mano sobre la suya, encima de la hierba. Él me miró,
primero a mi y después a nuestras manos, pero no se apartó. Nos
quedamos así un largo tiempo, disfrutando del día. De pronto, el
viento empujó mi pelo hacía delante, cubriendome la cara. Antes de que
pudiera hacerlo yo, Justin apartó con delicadeza los mechones de pelo
de mi rostro y me los pusó detrás de la oreja. Sus dedos rozaron mi
cuello, un escalofrío recorrió mi columna de arriba a abajo.Nos
miramos en silencio hipnotizados, cada uno reflejado en los ojos del
otro. Justin se incorporó y se acercó más a mi. Sus dedos acariciaron
mi labio inferior y yo me quedé muy quieta, observandolo mientras se
lamía los labios. Lentamente, acercó su rostro al mio y nuestros
labios se fundieron en uno solo. Me cogió la barbilla y me acercó más
a él, profundizando el beso. De pronto, sonó mi móvil, pero Justin no
se apartó, sinó que el beso se volvió más intenso. Era extraño que los
dos tuvieramos esa necesidad de no dejar de besarnos. Nos apartamos un
poco para poder respirar, los dos con la respiración acelerada. Cuando
Justin abrió los ojos me miró con las pupilas oscurecidas, tentador.
Se volvió a acercar a mi y sus labios dejaron un rastro de besos desde
la mandíbula hasta la base de mi cuello, obligandome a respirar con
dificultat. Cuando rió, su aliento tembló en mi cuello. -Se supone que
no debes estar conmigo, que no podemos hacer esto... -susurró con esa
voz sexy que me hacía enloquecer. - Pero, si nadie lo sabe... Podemos
intentar vernos en secreto.Acabó sonriendome, esperanzado. Mi voz
interior me gritaba un "¡Siiiii!", sus palabras no podían ser más
sinceras. Le devolví la sonrisa mientras le acariciaba la mejilla.- No
lo sabrá nadie, te lo prometo. Justin se dejó caer en la hierba otra
vez y suspiró.- Igualmente, a pesar de todo lo que yo haga, siempre
voy a protegerte, Navy. Sólo... Sólo tienes que creer en nosotros. -
murmuró, sus ojos quemando en los míos.- Siempre he creído en
nosotros, Justin. Antes, ahora y lo seguiré haciendo siempre.Justin me
abrazó con fuerza. Aspiré su dulce olor y apoyé la cabeza en su pecho.
Se escuchaban los latidos de su corazón... Su mano acariciaba
distraidamente mi pelo, jugando con los mechones castaños.- ¿Alguna
vez me contarás toda la verdad, ya sabes, sobre tu mundo? - susurré.
Noté como Justin se ponía tenso. Mierda.-Es... Complicado. - murmuró.
- No es algo que me pertenece, prometí no contar nada y si lo hago...
Tendrá graves consecuéncias. Lo siento.Suspiré con la mejilla aún
recostada en su fuerte pecho. Entonces, mi móvil volvió a sonar,
insistentemente. Justin bufó con enfado.- Coge el maldito móvil ya.
Una sonrisa se asomó en mi rostro, era algo que hubiera dicho Justin
cuando tenía doce años. Saqué el Iphone de mi bolso y miré la
pantalla. Era Emily. Me mordí el labio y miré a Justin.- No digas que
estás conmigo, recuérdalo. Asentí y pegué el móvil en mi oreja.-
¿Em?-Navy, maldita sea. - chilló Emily intentando parecer enfadada. -
¿Dónde te has metido? ¿Has hecho campana o qué? Pusé los ojos en
blanco, si supiera que no íba tan desencaminada...-Nada de eso,
tranquila. Me he ído a casa por que me dolía la cabeza. - dije
mientras observaba el semblante de Justin.-Oh, está bien. Pensaba que
te habías fugado con Connor, pero después lo he visto con sus amigos.
- dijo Emily riendo.Justin lo oyó, por su mueca y los ojos
entrecerrados me dí cuenta de que no estaba para bromas.- Ah. - reí
sin ganas. - Bueno, ¡Nos vemos mañana!-Si, ¡Adiós _______! - chilló y
después colgó. Después de guardar el móvil me volví a sentar en la
hierba. Justin seguía con la mandíbula tensa, a pesar de que intentaba
disimular su íra.-¿Qué te pasa? - murmuré mientras le estrechaba la
mano. Noté como se relajaba un poco ante mi tacto, pero sus ojos aún
le delataban. Me miró intensamente. - Nada. Simplemente me gustaría
que vieras que no todo el mundo es lo que parece ser.- Mira Justin, si
esto es por lo de Connor no quiero ni oírlo. Sólo quiero estar
contigo, ¿No lo entiendes? Él es sólo mi amigo, ¿Qué hay de malo en
eso? - dije con exhasperación. Estaba harta del tema, sólo quería
aprovechar ese rato con Justin y él tenía que sacar lo de Connor.
Genial.Justin dejó escapar un suspiró y me tomó de la mano, ayudándome
a levantar.- No importa. - murmuró. - Vamos, se está haciendo
tarde.Nos subímos al deportivo cuando empezaba a llover y Justin
condució de vuelta. El silencio reinaba entre nosotros, había algo que
se había torcido. Demasiado tarde me dí cuenta de que una lágrima se
había escapado de la comisura de mis ojos. Me la sequé con rapidez
rogando que Justin no la hubiera visto, me daba mucha verguenza llorar
delante de la gente. De pronto el coche frenó bruscamente, obligandome
a agarrarme al salpicadero.- ¿Qué haces? Lo miré, había algo en sus
ojos que no sabía descifrar. Sin mirarme, abrió la puerta del coche y
salió, perdiendose en la oscuridad. Abrí los ojos sin comprender, el
agua de la lluvia chocaba con fuerza contra las ventanas del coche.
Respirando hondo, bajé del coche. Segundos después estaba
completamente empapada. Parpadeé, intentando sacar las minúsculas
gotitas de mis pestañas, y miré a mi alrededor. No sabía en que parte
de Los Ángeles nos encontrabamos, pero parecíamos estar en una espécie
de barrio pobre. Las paredes de las tiendas estaban ennegrecidas y
desgastadas y la mayoría de los edificios estaban abandonados. Divisé
la figura de Justin a unos metros de mí, apoyada en una pared. Me
aparté los mechones mojados del rostro y me acerqué a él, tragando
saliva.-¿Justin?Se giró. Tenía la camiseta delgada toda mojada, pegada
al torso y su pelo castaño se había oscurecido con el agua de la
lluvia. Intenté apartar la mirada de su camiseta y lo miré a los ojos,
que se habían oscurecido.
-Siento haberme ído así de repente. - murmuró finalmente mirando
fijamente el cielo. - Pero es que... Yo... Mierda, no sé como
explicarlo.
Lo miré tranquilizadoramente, invitándole a continuar. Él suspiró y
una gota de agua resbaló por su labio inferior.
- Nunca... He sentido lo que siento en este momento. Nunca he sentido
celos por una chica y... Por eso reacciono de esa manera. Lo siento. -
susurró con intensidad. Su labio se curvó en una sonrisa apenada
mientras acariciaba mi mejilla. Me acerqué más a él, con ganas de
sentir que todo estaba bien entre nosotros otra vez. Justin me cogió
de la cintura y me atrajo hacía su pecho, junto su frente con la mía y
cerró los ojos.
- Te quiero.
Dos solas palabras que perturbaban todo mi ser, sabiendo que yo sentía
exactamente lo mismo.
- Y yo a ti. - susurré. Sentía el rápido latído de su corazón a través
de su camiseta mojada. La mano que tenía en mi mejilla se deslizó
hasta mi barbilla, con suavidad. Segundos después sus labios estaban
sobre los míos, hambríentos, dulces. Mis manos ascendieron hasta su
cuello y acariciaron su nuca. Su lengua jugaba con la mía, tentándome.
Me acarició el pelo húmedo desde la raíz y la mano que tenía en mi
cintura se deslizo más abajo, hasta llegar a mi trasero. Me estremecí
cuando lo apretó ligeramente. Me empujó hacía atrás con suavidad hasta
que sentí una pared a mis espaldas. Sus labios no se apartaron de los
míos en todo el tiempo, y me apretó contra la pared. Sentía cada
milímetro de su cuerpo presionar el mío. La lluvía seguía cayendo
mientras me perdía en sus besos, sus caricias, los latidos de su
corazón, su acelerada respiración. Era jodidamente intenso y...
Maravilloso. Me besó un par de veces más antes de morderme el labio
ligeramente y apartarse un poco de mí. Respirabamos al unisono y
nuestra ropa estaba completamente empapada. Justin bajo la mirada
hasta mi camiseta y sonrió pícaramente.
- Bonito sujetador. - dijo lamiéndose los labios. Me sonrojé y me
cruzé de brazos, evitando que siguiera mirando.
- Bonita será la bofetada que te voy a dar como sigas con esas, Bieber.
Él rió, echándose el pelo húmedo hacía atrás.
- De acuerdo, de acuerdo. Ya paro.
Me cogió de la mano y volvímos hacía su coche, sonriendo.
- Espero, que ahora sepas que tú eres el único al que quiero. - dije
dandole un golpecito con nuestras mano cogidas.
-Lo sé. Nunca tendría que habermelo ni tan sólo cuestionado. Tú
también eres la única para mí, nunca lo olvides.
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