Capitulo 3 "El reencuentro"
Posted by bizzle6 ♥ viernes, 20 de septiembre de 2013 |
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Aparqué mi Mini blanco y negro delante de la casa de los Bieber e intenté bajar del coche sin tropezar con los tacones de trece centímetros de mis zapatos. Mis padres acababan de bajar de su Jaguar y se dirigían hacía la puerta de los Bieber, me uní a ellos y mi madre tocó el timbre.
Unos segundos después, se oyeron pasos, un chasquido y la puerta se abrió, dejando ver a la madre de Justin, Pattie. Estaba casi igual que cinco años atrás, pero ahora tenía el pelo castaño más largo, llevaba un bonito vestido azul oscuro y unos salones negros.
- Stephanie, Tom. ¡Cuánto me alegro de veros! - dijo Pattie mientras los abrazaba.
Entonces, reparó en mi y sus ojos se abrieron de par en par.
- Dios mio, _______. ¡Estás preciosa! No sabes las ganas que tenía de volver a verte.Le sonreí, recordando lo mucho que me gustaba estar con ella cuando era pequeña, parecía como si nunca me hubiera marchado.
- Tú también, Pattie. Te he echado de menos. - susurré.
Nos abrazamos con fuerza y después ella nos invitó a entrar a la gran casa.- Pasad, por favor. Ian, Justin y Jazzy están dentro.Entré dentro con el corazón acelerado, la adrenalína y la nostalgia corrían a partes iguales por mi ser. En el salón encontramos a Ian, el padrastro de Justin y a Jazzy, su hermana pequeña. Después de saludarlos, nos sentamos en los sofás de piel y, Jazzy y yo empezamos a hablar.
Sonreí interiormente, Jazzy era la versió femenina de Justin. Tenían el mismo tono de pelo, un brillante castaño dorado y unos inolvidables ojos miel. Jazzy tenía un año menos que nosotros, pero tal como recordaba, siempre había sido una más cuando íba con nosotros.Hablaba con ella de como me había ído por España, pero mis ojos se dirigían furtivamente hacía las escaleras cada pocos minutos. ¿Dónde estaba Justin?
Entonces, Pattie, interrumpió mis especulaciones, nos avisaba de que la cena estaba lista.
- Venga, venga. ¿Queréis que se estropeé la comida? - dijo mientras cogía a Ian por el brazo. Me dirigía hacía la mesa cuando oí unos pasos.Me giré en redondo y observé, conteniendo un jadeo, al chico que bajaba las escaleras.
Sus Supras oscuras golpeaban con nerviossísmo el suelo de mármol, llevaba unos jeans oscuros bastante caídos, una camiseta blanca y una chaqueta negra de cuero. Mi mirada ascendió hasta su rostro y cuando llegó, mi boca se abrió en una perfecta "o", la realidad golpeándome.
Observé su rostro anguloso, los labios carnossos y rosados, la nariz perfectamente estrucurada, los insondables ojos miel y, finalmente, su pelo castaño claro peinado hacía arriba. Las piernas me flaquearon cuando nuestros ojos se encontraron, enviando descargas eléctricas por todo mi cuerpo. Era... Él.
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