Capítulo 37 "Confusion"
Me gustaría dedicarle el capítulo a Lau @alwaysbiebsmile, que es una de las lectoras que siguen TMTTOS desde los primeros días, y que hoy cumple años! Muchas felicidades, espero que te guste el capítulo y que tengas un día genial, un besado! <333
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Justin's point of view:
- No me gusta, Nathan, esto no me gusta nada.- mascullé mirándole con los brazos cruzados contra mi pecho.
Él se pasó una mano por la mandíbula y se sentó en el sofá.
- A mi tampoco. No tiene ningún sentido que alguien haga esto sabiendo quien eres.- murmuró negando con la cabeza.- Deberían saber que si juegan con alguno de nosotros se quemarán.
Respiré hondo y me senté en frente suyo, en la silla plegable.
- ______ me ha dicho que ha visto a alguien saliendo del apartamento.- le expliqué. ¿Crees que ha podido ser alguien de la Black Circle?
Nathan pareció cavilar acerca de ello.
-Nos cargamos la otra vez a más de la mitad de sus hombres, imposible.- repuso sonriendo con orgullo. En otra ocasión me hubiera reído de su arrogancia, pero en ese instante tenía demasiadas cosas en la cabeza.
- Caleb escapó.- le recordé, apretando la mandíbula. Nathan volvió a negar con la cabeza.
- Dudo que decida aparecer durante un buen tiempo, no es de los que cuan rápido.
- Tienes razón, aunque no quiero perderle la pista.- murmuré mientras suspiraba. En ese momento se escucharon los inconfundibles pasos de Jeremy y Ryan.
- Me acabo de enterar de lo ocurrido.- masculló mi padre, visiblemente descontento. Junto a él, Ryan fruncía el ceño, se le veía nervioso.
- ¿Tienes alguna idea de quien ha podido ser?- inquirí levantando una ceja. Jeremy se sentó en otra de las sillas del viejo almacén e hizo crujir sus nudillos.
- Hay algo en todo esto que me recuerda a la manera en que actuaba Byron...
- Ese gilipollas está en la cárcel.- le corté de inmediato. Me daba rabia no ser el único que había pensado en eso, pero era obvio que era imposible.
- Justin no puedes negar que lo que ha pasado es algo que él haría.- dijo Ryan en voz baja. Le fulminé con la mirada y él suspiró mientras se encogía de hombros.
- Es imposible, y lo sabéis.
Vi que Nathan entrecerraba los ojos oscuros.
- ¿Y si ha conseguido salir? Quiero decir, podría haberse escapado de alguna manera.- argumentó paseando su mirada por mi antes de encontrarse con la de mi padre.
Jeremy tensó la mandíbula.
- Sean puede encargarse de comprobarlo.- repuso mientras sacaba el móvil de uno de los bolsillos de sus pantalones, Se lo acercó a la oreja tras marcar el número y respiró hondo.- Ey, ¿podrías entrar en la base de datos de la cárcel?
Esperamos todos en silencio mientras Sean contestaba y luego Jeremy asintió para sus adentros.
- Eso es, sólo comprueba si sigue allí.
Apreté la mandíbula con fuerza mientras esperaba su respuesta. Me habían hecho cuestionarme si realmente era Byron el que estaba detrás de aquella amenaza y necesitaba saberlo de inmediato. No había apartado la vista del rostro de mi padre, y pude comprobar como, de pronto, relajaba la expresión y su cuerpo se dejaba caer sobre la silla.
- Está bien, gracias man.- musitó antes de colgar. Dirigió su mirada hacia nosotros y entonces se cruzó de brazos.- Sigue allí. Al parecer, ayer recibió una visita, pero Sean no ha podido averiguar quien fue. Tenemos que seguir buscando...
- Espera.´le interrumpí.- Esa persona pudo ser la que hizo la pintada, podría ser la que le está haciendo el trabajo sucio.
Jeremy frunció el ceño.
- Eso es posible, pero no tenemos nada con lo que empezar a buscar.- dijo mientras se levantaba.
Nathan me miró y cogió su chaqueta.
- Recordad que tenemos problemas mayores.- murmuró mientras se ponía de pie.- Harris ya debe saber que amenazamos a su hijo y os puedo asegurar que la tregua no durará mucho tiempo. debemos estar preparados, Cooper nos dará órdenes pronto.
Noté que mis manos se convertían en puños. Nathan estaba en lo cierto, aunque no estaba seguro de que Connor se lo hubiera dicho a su padre... Al menos de momento. El muy idiota debía estar ocupado buscando maneras para hacer las paces con ______ tras el incidente de la fiesta. Cada vez que su cara pasaba por delante de mi debía contener las ganas de rompérsela. ¿Cómo podía haberle contado todo a July?
De repente sonó mi Iphone, interrumpiendo mis pensamientos. Los demás se detuvieron y me observaron sacar el móvil con impaciencia.
-Diga.
-Justin.- era Ron. Su voz era entrecortada y lejana.
- ¿Dónde estás, que ocurre?
Oí como jadeaba.
- Había alguien en el jardín de los Russel, un... un hombre.- dijo el guardaespaldas.
Tragué saliva y endurecí la expresión.
¿_____ está bien?- pregunté con el pulso acelerado.
- S-sí... pero...- se oyó un golpe sordo y Ron gimió.
-¿Ron? ¡Ron!- le llamé mientras corría hacia la puerta. Nathan se posicionó a mi lado mientras su mandíbula se tensaba, Jeremy y Ryan le siguieron de inmediato.
- ¡Ron, contesta!- se escuchó un grito y luego otro golpe. Y entonces la llamada se cortó. Miré la pantalla de mi Iphone mientras gruñía y, sin dejar de correr, miré a mi padre.
- Debemos ir a casa de _____, ahora.- dije abriendo la puerta del coche y sentándome.
- ¿Cómo? ¿Que ha ocrurrido?- los demás entraron deprisa.
- Se acabó la búsqueda, tenemos al tipo.- respondí poniendo el coche en marcha. La determinación se apoderó de mí mientras pisaba con fuerza el acelerador.
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Bajamos del coche con las manos sobre el arma, atentos a cualquier movimiento. Me asaltó un desagradable deja-vú a medida que avanzábamos. Me acerqué con rapidez al extremo que separaba el jardín de los Russel de la calle y giré la cabeza lentamente, buscando. Y entonces le vi. Un cuerpo en la hierba, justo al lado de los rosales. hice un gesto hacia los demás con la mano para que se detuvieran y me acerqué con cuidado. Mi mano entorno a la pistola era fuerte, mis nudillos blancos.
Cuando estuve a un par de metros del cuerpo reconocí el pelo oscuro del hombre y la habitual vestimenta negra. tragué saliva y, abandonando mi cautela, salí corriendo hasta arrodillarme junto a Ron. Palpé su cuello con impaciencia, hasta sentir el débil latido de su corazón.
- Está vivo.- le dije a Nathan, que se había arrodillado al otro lado del guardaespaldas. Mi padre y Ryan seguían inspeccionando la zona. Él asintió y se acercó para sostenerle la cabeza e incorporarle con la menor brusquedad posible. Nathan señaló con una mano la herida en su labio y luego le inclinó la cabeza. Cerca de la nuca, había un poco de sangre y la piel empezaba a volverse morada.
- Le han dejado inconsciente de un golpe.- indicó él mientras volvía a dejarle en el césped con cuidado.
Me levanté rápidamente y busqué a Jeremy con la mirada.
- Despejado.- dijo soltando un gruñido de frustración. Él y Ryan se acercaron a nosotros mientras guardaban las pistolas. Me pasé una mano por el rostro, exasperando, y dejé escapar un suspiro de alivio.
- Llevémosle dentro.- murmuré haciendo un gesto con la cabeza hacia la casa. Ryan frunció el ceño.
- ¿No estarán los padres de ______?
Negué con la cabeza.
- Aún no han llegado. Démonos prisa.- iba a inclinarme para coger a Ron cuando reparé en algo.- Un momento, ¿donde está Chris?
Jeremy entrecerró los ojos y tensó la mandíbula.
- ¿Estaba con Ron?- inquirió confuso. Asentí mientras respiraba hondo.
- Joder. mascullé apretando los dientes.- ¿Crees que...?
Jeremy negó con la cabeza.
- No lo sé, vamos a intentar depertar a Ron y recemos para que sepa lo que ha ocurrido.
Moví la cabeza poco a poco, aturdido.
- Está bien...
Entre los cuatro levantamos a Ron y lo trasladamos hasta la puerta de la casa. <con una mano toqué el timbre un par de veces. Al cabo de unos segundos se escucharon unos pasos ligeros y la puerta se abrió. ______ asomó la cabeza y retrocedió de golpe.
- ¡Oh, dios mio!- exclamó llevándose una mano al corazón. Se apartó deprisa para que pudiéramos entrar y depositamos a Ron en el sofá.
- ¿Qué demonios ha ocurrido?. preguntó mirándonos a todos, conmocionada. Tenía los ojos verdosos muy abiertos al encontrarse con mi mirada. ¿Qué le iba a decir? No quería asustarla, pero tampoco quería mentirle de nuevo...
Respiré hondo.
- Alguien le ha dado un golpe mientras vigilaba...
______ tragó saliva.
- ¿Había... H-había alguien aquí?
- Eso parece.- Jeremy traía un trapo húmedo de la cocina. Se arrodilló junto a Ron y se lo puso debajo de la cabeza, con cuidado.
- Ya no hay nadie.- le aseguré mientras la rodeaba con mi brazo, tranquilizándola. Nathan vertió un poco de agua sobre el rostro inconsciente de Ron y luego se apartó un poco. Me acerqué más, llevando a ______ conmigo y observamos como el hombre tosía aparatosamente y luego parpadeaba. Nos miró a todos con una mueca de dolor y finalmente despegó los labios.
- ¿Qué ha ocurrido?
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He vuelto! siento haber tardado tanto en subir el capítulo, pero estoy teniendo problemas, no tengo ni ordenador ni móvil, y lo está pasando mi colaborara. Me sabe verdaderamente mal dejados siempre a medias, porque tardo mucho en colgarlo, pero estamos haciendo lo máximo que podemos. Os agradezco que sigáis leyendo TMTTOS y mis otras novelas, de verdad que si no fuera por vuestros comentarios lo dejaría.
Y, volviendo a Take Me To The Other Side, espero que os haya gustado el capi. Empieza, como ya dije la acción y el drama, y esta vez os costará adivinar lo que pasará! ;)
Cuando terminemos de pasar todos los capis a Wattpad, dejaremos de colgar en el blog. Supongo que muchas ya habéis podido comprobar que en Wattpad se lee mejor y se nos hace más fácil para colgar.
Espero que cuando estén listos comentéis y votéis para saber si os gusta y que os parecen. Doy followback, seguidme! Wattpad.com/beliebernefilim
Un beso para todas y mil gracias por leerme <3
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Adelantos del siguiente capítulo
"Ha desaparecido, o al menos, eso creemos."
"- No tenemos nada de que hablar.- le espeté antes de meterme dentro del coche."
"- ¿Haley? ¿Haley, qué te pasa?"
"- Podría estar embarazada?"
Capítulo 36 "It's not your fault"
Posted by Unknown ♥ miércoles, 30 de abril de 2014 |
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[ Siento el retraso, leed lo del final del capítulo, porfavor! Este
capítulo está dedicado a todas las lectoras que necesitaban el
capítulo ya, un besazo! <3]
Apenas pude prestar atención a la voz de la señorita Steele, hablando
sobre el impresionismo. Mis pensamientos estaban ocupados por completo
por algo, o mejor dicho, alguien. Una mezcla de curiosidad y
preocupacion se había apoderado de mí desde el preciso instante en que
había visto como el coche de Justin doblaba la esquina. Mi primer
impulso había sido salir tras él, pero por suerte July me había
detenido, indicándome dos puntos importantes: ni tenía coche ni podía
seguir a Justin a la velocidad con que había salido de allí.
Había entrado a clase a regañadientes, aunque con la cabeza en otra
parte. En ese momento, mientras cruzabamos las puertas del instituto
no pude evitar dejar escapar un suspiro. ¿Sería demasiado tarde para
pasarme por el hospital a ver a Paul?
Le había dicho a Haley que iría aquella semana, y había salido algo
más temprano, así que era la oportunidad perfecta. Además, sería lo
mejor para apartar el tema de Justin de mis pensamientos.
Cogía a July del brazo, distraída.
- Voy a ir al hospital un rato, te llamaré luego, ¿vale?
July se giró mientras me observaba sacar el Iphone del bolsillo de mis
jeans de cintura alta.
Asintió rápidamente.
- Oh, vas a... ¿Vas a ver al chico ese, no? - preguntó mientras un
estremecimiento atravesaba su cuerpo. Sabía cuanto le asustaban esas
cosas.
Moví la cabeza mientras tragaba saliva.
- A Paul. - murmuré mientras me acercaba el móvil a la oreja. Justin
aún no había regresado y el hospital quedaba bastante lejos de allí,
así que lo mejor era llamar a un taxi.
Me despedí de July mientras me alejaba de la multitud y esperé junto
al aparcamiento a que vinieran a buscarme, algo nerviosa. Cuando ví
como el coche amarillo chillón aparecía por el final de la calle, no
pude evitar salir caminando a su encuentro. Me metí en el interior,
ansiosa por llegar lo antes posible y le indiqué al taxista la
dirección en voz baja. El vehiculo se puso en marcha a los pocos
segundos, y ví como nos alejabamos del instituto poco a poco. Mientras
me mordía el labio inconscientemente, dejé que por una vez mi mente
vagara sin rumbo, dejándola casi en blanco. La preocupación aún teñía
mis pensamientos, pero ya no era lo predominante.
- Ya hemos llegado. - la voz del taxista me sobresaltó. Me incorporé
de un salto y miré por la ventana. Efectivamente, estabamos al pie de
las escaleras del hospital.
Le dí al hombre un billete de veinte dólares y salí del coche deprisa,
cogiendo mi bolso y acercándome a las escaleras.
Atravesé las puertas acristaladas del hospital y caminé hacia la recepción.
Una mujer de mediana edad me sonrió educadamente.
- ¿En qué puedo ayudarla?
Me mordí el labio.
- Em... Me gustaría saber si aún está en la UCI Paul Roberts. - dije a modo
de pregunta. La mujer asintió ligeramente con la cabeza y empezó a teclear
en el ordenador que tenía delante suyo.
- Ayer le llevaron a la habitación. - me explicó cuando levantó la cabeza.
Cogió un trozo de papel y escribió un número. - Este es el número de la
habitación, está en la primera planta.
Cogí el papel con manos temblorosas y traté de sonreír.
- Gracias.
Me giré y me encaminé hacia los ascensores, esquivando a la gente que
circulaba por el vestíbulo. Me metí en uno de los ascensores y suspiré
mientras esperaba. Al menos era algo bueno que le hubieran sacado de los
cuidados intensivos, eso significaba que estaba estable... Por el momento
al menos.
Arrugué la nariz inconscientemente cuando llegué a la planta que me había
indicado la recepcionista, siempre había odiado el olor de los hospitales.
Mientras caminaba a lo largo del pasillo de paredes lisas, divisé la puerta
de una habitación entreabierta, una niña pequeña en silla de ruedas reía
junto al que debía ser su padre. Aparté la mirada deprisa y tragué saliva
mientras seguía avanzando. Al doblar la esquina ví a Haley junto a una de
las puertas de las habitaciones, apoyada en la pared. Llevaba el pelo
rojizo recogido en un moño descuidado y tenía ojeras bajo sus ojos azules.
- Hola, Haley. - la saludé en voz baja mientras le tocaba el brazo. No
parecía haberse dado cuenta de que había llegado. Levantó la cabeza,
aturdida, y cuando me vió sonrió.
- ________. - parecía feliz de verme por la manera en que se había animado.
- No esperaba que vinieras hoy.
Le devolví la sonrisa y me encogí de hombros.
- He salido antes de clase y como te dije que me pasaría esta semana... -
me encogí de hombros. Haley asintió.
- Me alegra que estés aqui, estaba algo aburrida. - confesó con una media
sonrisa. Sonreí y abrí mi bolso mientras sacaba un libro y se lo entregaba.
- Lo he pensado. - dije mientras señalaba la portada. - Creo que te gustará.
Haley me miró e hizo un mohín con los labios.
- Muchas gracias, ________, la verdad es que me encanta leer. - estudió la
contraportada y sonrió más ampliamente.
- ¿Están los médicos dentro o algo...? Pensaba entrar para ver a Paul, si
no te importa. - murmuré señalando la puerta cerrada. Ella negó.
- Alguien ha tenido la misma idea que tú. - explicó mirándome mientras
suspiraba.
Levanté una ceja.
- ¿Quién?
Haley me miró confusa.
- Pensaba que te lo había dicho. Justin ha venido esta mañana temprano,
hemos estado coordinándonos para hacerle compañia a Paul. Como sólo hay una
silla... - me contó al ver mi mirada estupefacta. Mi ceño se frunció
insitintivamente.
- ¿Qué Justin está aqui?
Haley movió la cabeza y me miró extrañada.
- Compruébalo tu misma.
Me mordí el interior de la mejilla con fuerza y pasé por su lado mientras
me acercaba a la puerta. Giré el pomo mientras las preguntas en mi cabeza
luchaban por ser respondidas. ¿Por qué estaba aqui? ¿Por qué no me había
dicho nada?
Dí un paso hacia delante y mis ojos estudiaron la habitación de paredes
blancas con cautela. Mi corazón empezó a latir con fuerza cuando mi mirada
encontró la cama blanca. El rostro extrañamente pálido y calmado de Paul
empezaba a dar vueltas delante mío. Estaba cubierto por una sabana blanca
hasta el pecho y parecía llevar un camisón de hospital. Sentí que probaba
mi própia sangre cuando mis dientes se clavaron por enésima vez en el
interior de mi mejilla. Me aturdía darme cuenta de que no me había llegado
a creer que Paul estaba en coma hasta que en ese momento le veía delante de
mis ojos.
Cuando por fin pude apartar la mirada del chico inconsciente, ví que había
otra persona. En la silla que había junto a la cama estaba sentado un chico
con el rostro entre sus manos, inclinado hacia delante. No pareció reparar
en mi preséncia hasta que dí otro paso más y mi pie chocó contra el borde
de una pequeña mesa.
La mirada miel de Justin se encontró con la mía en ese momento, y casi
quise retroceder cuando ví lo torturadas que parecían sus
.
No podía decir nada, aunque sabía que Haley se había acercado por detrás
mío. Justin se lamió los labios mientras parpadeaba, borrando aquella
mirada dolorida.
- Hola.
Abrí la boca y la cerré segundos después.
- H-hola. - no sabía a donde mirar. Haley pasó por mi lado con una
expresión algo incómoda, deteniendose en medio de los dos.
- Eh, ya me quedo yo ahora, Justin. Ve con _______, si quieres. - murmuró
ocupando el lugar que acababa de dejar él, junto a la cama. Justin
carraspeó y asintió con un movimiento seco de cabeza.
- Claro, me pasaré mañana. - musitó mientras pasaba por su lado y salía por
la puerta, apenas me miró. Haley se quedó algo sorprendida, mientras
apartaba la mirada de la puerta y se encontraba con la mía, congelada.
- Son demasiadas cosas. - repuso mientras suspiraba. Junto las palmas de
sus manos en su regazo y luego me miró. - Aunque no se lo quiera decir a
nadie, sé que sigue pensando que lo que le ocurrió a Paul fue culpa suya.
Tragué saliva y me apoyé en el marco de la puerta.
- Nadie tuvo la culpa. - dije en voz baja mientras respiraba hondo. - Byron
pretende conseguir lo que quiere de cualquiera de las maneras, no le
importa a quien tenga que derribar a su paso. Pero... Justin ni tan sólo se
esperaba que todo ocurriera de esa manera, nadie lo sabía. - susurré
mirando de reojo a Paul. Haley asintió lentamente mientras apartaba la
mirada de Paul.
- Pero, por lo que he llegado a conocer a Justin y lo que me ha contado
Paul, sé que él es alguien que siempre pretende tenerlo todo bajo control,
por eso un simple error, aunque no sea suyo, le hace cargar con todo. -
explicó ella en voz baja. - Y, por lo que sé, ha pasado por suficientes
cosas como para temer echar todo lo bueno de su vida a perder... Otra vez.
- esta vez me miró a los ojos.
- Él no va a perderme de nuevo. - susurré sorprendida por el giro que había
dado la conversación. Haley suspiró.
- Pero él no lo sabe. - repuso. - En un mundo como el nuestro, el futuro
nunca es claro, siempre tenemos miedo de no saber que ocurrira al día
siguiente.
Mis ojos estudiaron su rostro dulce y frágil, con un leve escalofrío.
¿Acababa de decir... Su mundo?
Sabía que Haley lo sabía todo sobre el mundo de Paul, era su novia... Pero
de eso a estar dentro de aquello...
- ¿Haley, tú... Tú también trabajas con Paul y Justin? - pregunté en
voz baja, mirándola algo cohibida. Ella sonrió apesumbradamente y
asintió.
- Sé que no parezco gran cosa... - contestó encogiéndose de hombros. -
Pero llevo en esto desde los quince años.
Tragué saliva mientras intentaba que la cabeza no me diera vueltas.
¿Es qué todo el maldito mundo formaba parte de la máfia?
- Oh.
Ella rió por mi expresión, restándole importancia al asunto.
- Justin te está esperando afuera, pero en otro momento te lo contaré
todo. - dijo estudiando mi rostro sorprendido. - De hecho, no hay
mucho que decir, ya sabes muy bien porque empezamos todos con esto,
pero me gustaría que lo supieras.
Le devolví la sonrisa poco a poco y moví la cabeza afirmativamente. No
tenía porque preocuparme por aquello, Haley continuaba siendo quien
era, y que fuera de la máfia no era sino otra contradicción a lo que
siempre se había dicho sobre la gente de aquel mundo. Eran buenos y
eran personas que luchaban por las personas que les importaban...
Aquello no se podía aplicar a la mayoria de gente normal.
- Está bien. - miré la puerta, pensando que el verdadero conflicto
estaba por llegar. Suspirando, me aproximé a la cama y miré a Paul
desde arriba, con un pequeño nudo en la garganta. Parecía que
estuviera dormido, relajado y sin tensión en su rostro.
- Vas a ponerte bien. - susurré sin pensar. Haley apoyó una mano en mi
brazo y suspiró. No podía imaginarme por lo que debía estar pasando...
Yo apenas conocía a Paul y creía que aquello era horrible.
Pero, Haley era fuerte, muy fuerte. En aquel momento reparé en que si
que podía imaginarla corriendo por allí con Justin y los demás. Una
persona cualquiera, alguien como tú o como yo, no podría haberlo
soportado con tanta compostura.
Tragué saliva y aparté la mirada de Paul lentamente, sin saber que más hacer.
- Volveré... Volveré mañana, ¿vale? - murmuré tratando de sonreír
hacia Haley. Ella asintió.
- Claro. - empecé a caminar hacia la puerta cuando la voz de Haley me
detuvo. - ¿Puedo preguntarte algo, _______?
Me giré de nuevo, confusa.
- Por supuesto.
Cuando me giré ví que su expresión se había vuelto más seria, cautelosa.
- ¿Hasta qué punto quieres a Justin?
Su pregunta quedó suspendida en el aire durante unos segundos, hasta
que encontré mi voz.
- ¿P-por qué me preguntas eso?
Ella sonrió para tranquilizarme, aunque aquella no llegó al resto de
su expresión. Me daba miedo saber el porque de aquella pregunta. ¿Es
qué no se veía cuanto le quería?
- Como ya has podido comprobar, trabajar... En esta clase de
situaciones no es fácil, y es peligroso... - me miró a los ojos antes
de continuar. - Tienes que saber y, te lo digo porque ya te considero
mi amiga, que lo que le ha ocurrido a Paul podría haber ocurrido
perfectamente a cualquiera de los demás... Incluido Justin.
Sentí que mi expresión decaía ante sus palabras, que mis manos se
convertían en puños. Dolía saber que estaba en lo cierto, que aquello
no era más que la realidad, pero no podía evitar negarlo desde lo más
profundo de mi ser.
- No quiero que pienses que estoy siendo cruel. - continuó ella
mirando sus manos. - Sólo... Tan sólo quiero que estés preparada para
cualquier cosa. Justin es demasiado orgulloso para ni siquiera pensar
en que puede caer, por eso te lo digo yo, porque no quiero que sufras.
Miré sus ojos sinceros antes de respirar hondo.
- No, está bien, lo entiendo. - susurré mientras tragaba saliva de
nuevo. - No quiero pensar en ello, pero te agradezco que me lo hayas
dicho... Supongo que es lo mejor.
Ella suspiró y asintió.
- Es mejor estar preparada, así nada te coge por sopresa.
Yo asentí y me encaminé de nuevo hacia la puerta. No quería recordar
de nuevo aquello, quería olvidarlo lo antes posible.
- Adiós, Haley. - cerré la puerta tras de mí con rápidez y miré a mi
alrededor con jadeo que había estado contenido. Sabía que Haley lo
había hecho con buena intención, que ella sabía más de ese mundo que
yo, pero... No podía evitar sentirme violenta.
Respiré profundamente de nuevo y busqué a Justin con la mirada. Su
mentira ya no parecía significar nada para mí, tan sólo quería
abrazarle.
Le encontré junto a los ascensores, con las manos en los bolsillos. Su
mirada fue cautelosa cuando me vió acercarme a él. Sin previo aviso,
envolví mis brazos a su alrededor y presioné mi rostro contra su
pecho. Noté como él se quedaba inmóvil, aturdido, y luego me abrazaba
con fuerza. Aspiré su olor mientras sentía los latidos de su corazón
contra mi oreja.
- Definitivamente, esto era lo último que me esperaba. - murmuré
Justin acariciando mi pelo con los labios. Sonreí sin apartarme de su
cuerpo.
- ¿Y lo prefieres?
- Siempre.
Sonreí de nuevo, sin dejar de agradecer mentalmente que Haley me
hubiera hecho reflexionar.
- Quería decirte que venía al hospital. - susurró Justin apartándose
de mí un poco para poder trabar nuestras miradas. - No quería que me
vieras de aquella manera, supongo que lo de Paul me ha afectado más de
lo que pensaba.
Yo negué con la cabeza.
- Es normal que quisieras estar solo, debería haberlo sabido.
Él suspiró y dejó que sus labios acariciaran mi frente.
- No volveré a mentirte...
Yo me lamí los labios.
- ¿Nos vamos?
Él asintió mientras me rodeaba los hombros con el brazo.
- ¿Y de que estabas hablando con Haley? - inquirió mientras levantaba una ceja.
Me mordí el interior de la mejilla.
- ¿Cuando?
Justin me observó, suspicaz.
- Ahora.
- Oh, d-d nada. - repuse mientras tiraba de él hacia la salida. Justin suspiró.
- Mm... - fue lo único que dijo mientras entrabamos en el ascensor.
Justin me observó fijamente mientras se cerraban las puertas automáticas.
- Sabes, necesito hacer algo para sentirme mejor... - dijo mientras se
acercaba más a mí en aquel pequeño espacio. Retrocedí, hasta chocar
con la pared y dejé escapar una risa nerviosa. ¿Iba a ser aquello como
en Cincuenta sombras...?
Justin me cogió la barbilla con suavidad y acercó su rostro al mío.
Nuestros ojos estaban fijos en el del otro.
Cuando sus labios tocaron los mios noté como una corriente eléctrica
me recorría el cuerpo. Me besó lentamente mientras acariciaba mi
mejilla con el pulgar. Abrí más los labios y le devolví el beso,
sintiendo cada roce de nuestros labios en el silencio del ascensor. De
pronto, oímos como se abrían las puertas. Nos separamos con los ojos
encendidos y salímos deprisa, ante la mirada de reproche de una señora
mayor.
Justin tomó mi mano mientras bajabamos las escaleras y nos dirigiamos
hacia el aparcamiento. No había nadie, y el viento llevaba mi pelo
hacia mi rostro, tapándome los ojos. Él me guió mientras yo me
apartaba lo antes posible el cabello. De repente, choqué contra
Justin. Levanté la cabeza y ví que se había detenido de golpe, su mano
entorno a la mía estaba muy tensa, y su perfil dejaba ver lo apretada
que tenía la mandíbula. Seguí su hostil mirada hasta encontrarme con
su deportivo negro. Con grandes pinceladas blancas había escrito a lo
largo del lateral:
"Os vigilo"
Los latidos de mi corazón ocuparon todo mi campo auditivo, mis ojos se
abrieron de par en par.
- Quiero saber quien cojones ha escrito eso. - Justin tenía los
dientes apretados en una mueca furiosa. Soltó mi mano y se acercó más
al coche con brusquedad. Levantó una mano y tocó una de las letras.
Apartó el dedo y ví como la goteante puntura blanca resbalaba por su
mano.
Justin giró su cabeza con rápidez y su mirada evaluó el aparcamiento
con los ojos entrecerrados, atentos.
Con un escalofrío me giré también e imité su gesto. ¿Quién podía haber
hecho eso? ¿Qué demonios significaba?
El familiar sentimiento de temor me hizo girarme, al sentirme
repentinamente vigilada. Un movimiento cerca de la salida captó mi
atención. Mis ojos se dirigieron veloces hacia allí, con el cuerpo
entero tembloroso, y divisé como alguien con una capucha negra salía
corriendo.
- ¡Justin! - llamé con un hilo de voz. Él se giró y siguió mi mirada,
no sin antes ver mi expresión asustada.
Ya no había nadie en la salida del aparcamiento, tan sólo los arbustos
se agitaban con el viento. Justin frunció el ceño, confuso, y levantó
una ceja en mi dirección.
- ¿Qué pasa?
- Había... Había alguien allí.-
murmuré con voz insegura. Ya no sabía si lo que había visto era real o
una reacción a mi miedo. - No importa, seguro que no es nada...
Él se humedeció los labios y asintió con la cabeza sin dejar de
mirarme, no muy convencido.
- Será mejor que salgamos de aquí, esto no me gusta nada.
Asentí deprisa, deseosa de salir de allí. Mientras me metía en el
coche con las manos temblorosas vi que Justin miró por última vez la
salida, luego entró en el deportivo. Su semblante era frío y tenso.
Le observé mientras salíamos del lugar y decidí abandonar mi silencio.
- ¿Qué crees que significa? - no hizo falta que especificara, él supo
a que me refería al instante.
Justin me miró a los ojos y respiró hondo.
- Problemas.
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He vueltooo! Siento haber tardado tanto, de verdad. Pero, es que estas
últimas semanas no han sido precisamente las mejores de mi vida, y he
tenido algunos problemas familiares. Intento colgar cada semana, pero
es que siempre pasa algo y nunca puedo cumplirlo. He estado castigada
sin móvil ni ordenador, por eso también he tenido twitter abandonado.
Pero bueno, ahora he regresado! Espero que os haya gustado el capítulo
y preparadas para el siguienteee!! Va a ser narrado por Justin y
pasarán muchas cosas.
Gracias por esperar y leer TMTTOS y un beso. Vuestros comentarios me
alegran el día, de verdad.
@bizzleftlana
Seguidme en wattpad ---> wattpad.com/beliebernefilim
Capítulo 35 "Changes"
-¿Como sigue Paul?- le pregunté a Haley con cautela. Cambié el móvil de mano y esperé su respuesta ansiosa.
Le oí suspirar profundamente.
- Sigue inconsciente, los médicos han dicho que está... En coma. - su voz se rompió al pronunciar la última palabra.
Mi estómago se revolvió. Pobre Paul...
- Mierda... N-no sé ni que decir... - murmuré finalmente tragando saliva.
- Lo sé. - susurró Haley.
Respiré hondo.
- Si quieres un día de estos vengo a hacerte compañía, Haley. - dije tratando de animarla un poco. Si ya me afectaba a mí con sólo ser mi guardaespaldas, ella estaría destrozada...
- Eso sería genial. - dijo con un hilo de voz. Sentí un nudo en la garganta.
- Entonces esta semana me tendrás allí. - respondí tras carraspear. Miré el reloj de mi muñeca e hice una mueca. - Tengo que prepararme para el instituto, avísame si hay algún cambio, por favor.
- Claro. - dijo Haley.
Me despedí de ella y dejé el Iphone sobre la mesita de noche. No podía dejar de ver a Paul inconsciente en la cama blanca dentro de mi cabeza.
Me dolía algo la cabeza, y me extrañó, ya que no había bebido nada la otra noche. Supongo que era por todo lo que había pasado... Lo de July y Connor, lo de la pelea, lo de Justin... Demasiadas cosas.
Al menos no había tenido tiempo de hablar con mi madre, seguramente tenía algunas cosas que comentarme después de haberme encontrado con Justin. Me estremecí instintivamente.
Abrí el armario y cogí unos pantalones negros ajustados con una pequeña cremallera lateral, un jersey holgado de Isabel Marant y unos botines con hebillas Jeffrey Campbell.
Me vestí y me peiné, y luego bajé las escaleras silenciosamente. No me importaba no desayunar si eso significaba no encontrarme a mi madre.
-¿_____, puedes venir un momento?
Hice una mueca mientras clavaba las uñas en la palma de mi mano con fuerza. Me giré y caminé hacia la cocina despacio. No sabía que esperar de ella, y me asustaba.
Entré y observé a mi madre de espaldas, bebiendo de una taza de café azul. El maletín de mi padre descansaba en la silla de su lado, cosa que significaba que mi padre no tardaría en bajar.
- Buenos días.- murmuré mientras me sentaba delante suyo. Ella dejó la taza sobre la mesa y me miró.
- Buenos días. - dijo. Me seguía mirando fijamente, sin decir nada. ¿Por qué me miraba de aquella manera?
Mamá se metió un mechón de pelo detrás de la oreja y, finalmente, abrió la boca.
- ¿Te lo pasaste bien anoche? - preguntó levantando una ceja en mi dirección. La expresión de su rostro no cambió. Se pasó la servilleta por el borde de los labios pintados con cuidado.
Noté que se me secaba la boca. Oh, mierda.
- Eh, claro.
Me miró durante un instante más antes de fruncir el ceño.
- Mira, no quiero andarme más por las ramas, _____. Os vi, a ti y a Justin, juntos. - aclaró mirándome seria.
- Mamá, yo... Puedo explicarlo... - me excusé con el pulso acelerado. Las palmas de mis manos empezaban a sudar.
- No he terminado. - me interrumpió. Cerré la boca de golpe y la miré, temerosa. Ella suspiró y suavizó su expresión. - Sé que desde que hemos llegado a Los Ángeles he estado algo pesada con el tema de Justin, con que no era bueno para ti.
Respiré hondo y me mordí el labio mientras esperaba a que continuara.
- Pero... Anoche, en la cena, vi la forma en que te miraba, en como te defendió tras lo de Connor... Y no digo que me gustara que se pelearan, pero al oír luego que te decía que te quería, parecía tan sincero...
Abrí los ojos con sorpresa.
-¿Cómo sabes lo de Connor?
Mamá resopló.
- Es mi casa, cariño. ¿Cuanto crees que tardé en enterarme? - inquirió sonriendo con suficiencia. - El caso, es que voy a darle... una oportunidad. Dejaré que me enseñes como es él realmente y, si después de todo, no es como tu padre y yo decíamos... Pues maravilloso.- dijo sonriendo ampliamente.
Una sonrisa idéntica a la suya se fue extendiendo poco a poco por mi rostro. Mis ojos brillaron de pura felicidad. ¿Estaba soñando?
Me levanté de la silla de un salto y le dí un abrazo a mi madre.
- ¡Gracias, gracias, gracias! Ya verás como Justin es más encantador aún que cuando era un niño. - en el momento en que las palabras salieron de mis labios, el regusto amargo de la realización me golpeó. Justin podía ser encantador, pero... Hacia lo que hacia, y sabía que delante de mis padres eso no tenía ninguna excusa.
Mi madre me devolvió el abrazo.
- A ver que opinará tu padre... - murmuró riendo. Mi expresión fue más tensa esta vez. ¿Que pensaría mi padre sobre todo eso?
Él era el que parecía más reacio a aceptar a Justin, él que se negaba a darle esa oportunidad... No cambiaría de opinión tan rápido, y lo sabía.
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Mi cabeza seguía dándole vueltas al asunto mientras salía de casa. No me sorprendió más de lo habitual encontrarme un familiar deportivo negro aparcado en el borde de la acera. Me acerqué a paso rápido y me detuve un segundo delante de la puerta del acompañante antes de abrirla y meterme en el interior.
Tan pronto como me senté, reparé en que en los asientos traseros había dos hombres. Uno era Ron, el compañero de Paul, y el otro era un chico de unos veinticinco años, de piel morena y mandíbula cincelada, con el pelo corto negro.
A mi lado, Justin, que llevaba unas gafas de sol negras, se acercó para darme un beso rápido en los labios, sonriente. Me hizo sentir incómoda la inexpresiva mirada de los dos guardaespaldas, fijas en nosotros.
- _______, este es Chris, el guardaespaldas que sustituirá a Paul durante estas próximas semanas. - dijo Justin señalando con la cabeza al chico mientras ponía el coche en marcha. Chris me guiñó un ojo veloz, antes de que Justin reparara en ello. Me estremecí y aparté la mirada, intimidada por aquel gesto a escondidas de Justin. ¿Qué pretendía...?
- He llamado a Haley hace un rato. - le informé mientras endurecía mi expresión. Justin me miró de reojo y apretó la mandíbula.
- ¿Cómo está? - preguntó con cautela. Tragué saliva y clavé mi mirada en la carretera que se extendía delante nuestro para no encontrame con la suya.
- Me... Me ha dicho que sigue inconsciente. - contesté en voz baja, notando que el coche se había quedado completamente en silencio.
Justin respiró hondo.
- ¿Y...?
- Está en coma. - balbuceé finalmente. Justin apretó el volante con fuerza, hasta que sus nudillos se volvieron blancos.
No dijo nada, sólo tomó un par de respiraciones profundas y miró al frente, absorto en la conducción. Sabía que le dolía más que a nadie enterarse de aquello, seguía sintiéndose culpable por aquel disparo. No era justo para él que lo hiciera, pero siempre cargaba con todo a sus espaldas.
Suspiré y le miré de reojo, su pecho subía y bajaba rápidamente, denotando su nerviosismo. Por el espejo del retrovisor vi que Ron había bajado la mirada, menos serio de lo normal. Chris miraba por la ventana con indiferencia.
Cuando llegamos al aparcamiento del instituto bajamos y, tras hacerle una señal a Justin, los dos guardaespaldas desaparecieron entre la gente, cada uno avanzando por los lados del edificio.
- ¿Por que habéis contratado a un nuevo guardaespaldas? Pensaba que ahora ya estábamos bien sólo con Ron. - le pregunté a Justin girándome en su dirección.
Él parpadeó mientras se encogía de hombros.
- Precaución. - contestó colocándose la chaqueta negra. Aún seguía violento, apartando su mirada de mi cada pocos segundos.
- Justin...
- Estoy bien. - me cortó en voz baja. Suspiró y me miró durante un momento antes de acercarse a mí para besar mi mejilla. - Voy tirando para mi clase, nos vemos luego.
Apenas me dio tiempo de asentir, antes de que él caminara deprisa hacia el edificio. Me pasé los dedos por el pelo mientras le veía alejarse y agarré mejor mi bolso antes de empezar a caminar hacia el instituto lentamente. ¿Por qué de repente tenía tanta prisa por llegar a clase? Aún faltaban como diez minutos para que empezara...
Mientras pasaba por el lado de los bancos que había junto a la fuente, divisé un chico con el pelo rubio a unos metros de mí. Llevaba puesta una gorra granate, tapándole el rostro, y las manos metidas en los bolsillos de sus jeans. Cuando levantó la cabeza y su mirada se encontró con la mía, enrojeció de golpe. Era Connor... Apartó la mirada antes de que pudiera decir nada y se giró, alejándose en dirección contraria.
Mis mejillas también habían enrojecido al verle, recordando la noche anterior. Por lo visto, se acordaba de todo el también a pesar de haber estado borracho. Parecía avergonzado e incómodo, tal como había esperado.
Mordiéndome el labio, rehice mi camino y entré en el edificio de paredes claras, cruzando el pasillo lleno de taquillas. Junto a la puerta de la clase de dibujo estaba July, mirando su móvil distraída. El pelo castaño chocolate le ocultaba parte del rostro, así que no podía ver del todo su expresión.
¿Qué iba a pasar? Ayer había desaparecido antes de que pudiera hablar con ella, y con Connor, se habían ido poco después, sin despedirse. No sabía si estaba enfadada conmigo o sólo habían sido imaginaciones mías, pero recordando su rostro en la fiesta... Estaba molesta.
Me acerqué poco a poco y me detuve delante suyo con expresión neutral.
- Hola.
July levantó la cabeza y me miró.
- Hola. - dijo guardando su móvil en el bolso azul que llevaba. No parecía enfadada, pero si algo fría.
- ¿Cómo es que no has entrado? - inquirí intentando mostrarme despreocupada. Ella me miró a los ojos, seria.
- Quería hablar contigo antes. - respondió estudiando mi expresión. Respiré hondo y esperé a que continuara. Aquello ya era de esperar. - Sé lo que pasó anoche... Con Connor.
Tragué saliva.
- Yo...
- No estoy enfadada contigo, Navy.- me interrumpió con voz suave. La miré sorprendida y ella suspiró.
- Connor me ha contado todo lo que pasó, sé que estaba borracho. - explicó mientras se encogía de hombros. No parecía tan indiferente como pretendía aparentar.
Sentí que me quitaba un peso de encima.
- ¿Y... Estás enfadada con Connor? - le pregunté con cuidado. July hizo una mueca y negó con la cabeza.
- No... No somos nada, no puedo ni tan sólo reprochárselo. - apartó la mirada con el ceño fruncido. Le cogí del brazo instintivamente y la miré.
- No digas eso, July. Sabes que no es así, no dejes que esto te aleje más de él. -murmuré mirándola a los ojos. Ella me devolvió la mirada y vi la duda en sus ojos verdosos.
- No sé que hacer. - susurró mientras miraba por la ventana que había a nuestro lado. Noté que fruncía el ceño y se mordía el borde del labio. Seguí su mirada, confusa, y dirigí mi mirada hacia la parte delantera del instituto, donde minutos antes había visto a Connor.
La figura de un chico vestido con una chaqueta negra llamó mi atención. Se alejaba, casi corriendo, en dirección al aparcamiento mientras se pasaba los dedos por el pelo castaño. ¿Ese era... Justin?
Mi sospecha se confirmó cuando le vi entrar en el Porche negro. Llevaba las gafas de sol puestas, pero desde el lugar en el que estaba noté como apretaba la mandíbula. Mi corazón empezó a latir con fuerza mientras seguía con la mirada cada uno de sus movimientos, aturdida.
¿A dónde demonios iba?
Justin dirigió el coche a lo largo de la calle y despareció al doblar la esquina, a mucha velocidad.
¿Por qué me había mentido?
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OS DEJO ALGUNOS ADELANTOS DEL CAPÍTULO 36 :)
"¿Es demasiado tarde para pasarme por el hospital a ver a Paul y a Haley?"
"La preocupación se apoderaba de mí al pensar en Justin, no saber donde estaba me volvía loca."
"Haley me miró extrañada. -Compruébalo tu misma.-me mordí el labio y entré en la habitación de paredes blancas. Junto a la cama había un chico sentado con el rostro entre sus manos."
" Justin miró el coche de nuevo y gruñó. - Quiero saber quien coño ha escrito esto."
"- Problemas. - musitó cerrando los ojos con fuerza."
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Hola!
Sé que este capítulo ha sido de los más tranquilos hasta ahora, aunque aviso que con el siguiente vais a morir. Vuelve la acción y el drama en estado puro! Con estos nuevos personajes va a empezar la verdadera trama de la novela. Como estoy fuera por semana santa no subiré hasta el 25 seguramente. Comentad si os gustado el capi y que os ha parecido, porfavor! :3 Un beso y gracias por leer TMTTOS <3
Capítulo 24 "Discovered" Parte -2-
- ¿Qué hacía aquí? - masculló Justin negando con la cabeza con elrostro tenso. Respiré hondo y noté la boca seca.- N-no lo sé,.. Habrá ido al baño o algo. - murmuré sintiendo como seme revolvía el estómago. Recordaba el momento en que Connor me habíabesado... Hacia ya mucho tiempo y, me daba la sensación, de que yomisma había cambiado mucho desde ese momento, pero no sabía si él aúnseguía sintiendo algo por mí. Su mirada al vernos juntos me haciasentir culpable... Y no sabía porque. No tenía porque sentirme mal,después de todo, habíamos acordado ser sólo amigos y él parecíahabérselo tomado bien. Había empezado a salir con July y parecía quele gustaba, pero... De vez en cuando, aún sentía su mirada clara sobremí, y no era una mirada para nada de sólo amigos. Y ahora...¿Pero qué se suponía que debía hacer? Quería a Justin y, ciertamente,no podía imaginarme estando con nadie que no fuera él. Seguro queConnor llegaría a querer a July con el tiempo y todo sería menosviolento. Miré a Justin y me aparté lentamente, mientras le cogía dela mano.- Deberíamos bajar, van a notar que nos hemos ido. - murmuré aún sinquitar el rostro de Connor de mi cabeza. Justin se lamió los labios ymovió la cabeza afirmativamente. Su mandíbula aún seguía tensa.Caminamos de vuelta y, a regañadientes, nos soltamos la mano cuandollegamos al pie de las escaleras. Cuando estudié la sala con la miradame alivió ver que no había ni rastro de mis padres.Justin me miró, ahora más serio, y señaló la mesa donde estaban las bebidas.- Voy a por algo de beber. ¿Vienes? - preguntó en voz baja. Negué con la cabeza.- Voy a buscar a July, hace rato que la he perdido de vista. - dijebajandome el vestido, que se me había subido al besarnos. Justin bajóla mirada y asintió sonriendo.- Vale.Se alejó con una expresión divertida y yo caminé hacia los sofás,donde estaban varias chicas que conocía, entre ellas Hanna y July. Mesenté a su lado y cogí un vaso de zumo que había sobre la mesa decristal.- Ey. - dije sonriendo mientras tomaba un sorbo. Hanna se acercó más amí y me dio un leve codazo en las costillas.- ¿No es extraño que aparezcáis tú y Justin a la vez? - inquirió conuna sonrisa burlona. Me sonrojé ligeramente y negué con la cabeza,divertida.- Para nada... - repuse con expresión inocente. Ella rió.- Claro, por eso ya no llevas pintalabios, ¿no? - inquirió señalandomi boca con la barbilla. Abrí los ojos de par en par, ruborizándome, yme tapé la boca.- Mierda...Ahora vuelvo. - murmuré mientras me levantaba deprisa delsofá. Me dirigí hacia el baño con una expresión avergonzada, y porsuerte no me tropecé con nadie. Me encerré en el cuarto y me miré alespejo mientras me apartaba el pelo castaño del rostro. Hanna teníarazón,el poco pintalabios que quedaba estaba corrido por el borde demis labios. Cogí un poco de papel higiénico y, después de mojarlo conagua, me acabé de quitar el color, dejando mis labios sin maquillar.Me miré por última vez en el espejo y, suspirando, salí del baño,chocando de lleno con un chico. Distinguí el pelo rubio de Connor yreí en voz baja ante la torpeza de ambos. Pero, cuando enfoqué mejorla mirada y vi su rostro mi sonrisa se convirtió en una mueca. Teníalas mejillas enrojecidas, y los ojos medio cerrados, como si estuvieradormido. En una mano sostenía una botella medio vacía de champánfrancés.- ¿Qué...Qué haces con eso? - pregunté dando un paso hacia atrásinstintivamente. Él se encogió de hombros distraidamente.- No eres la única que puede divertirse. - se burló volviendo a acercarse a mí.- No hagas tonterías, Connor, deja eso en la mesa. - murmuré mirándoleasustada. Connor entrecerró sus ojos azules, confiriéndole unaexpresión mezquina, extraña en él.- Oh, ¿ahora me hablas como si fuera un niño pequeño? - inquiriómientras dejaba la botella a sus pies con indiferencia. Dio un pasomás hacia mí y puso una mano a cada lado de mi cabeza. - ¿Por eso note gusto?Tragué saliva y fruncí el ceño.- ¿De qué estás hablando?Connor rió sin ganas.- Vamos, ______. - dijo. - ¿Bieber te gusta porque tiene una pistola, verdad?Bufé, ignorando el escalofrío que me recorrió el cuerpo.- Estás diciendo tonterías, Connor.Él ignoró mi comentario.- ¿Sabes que yo también tengo una? ¿Te lo ha dicho July? - preguntócon voz infantil. Parpadeé completamente desorientada.- Será mejor que te lleve a que te dé el aire. - musité tratando deescabullirme. Él se acercó más a mí, hasta que su rostro estuvo a tansolo unos centímetros del mío. Su cuerpo entero me cubría, no podíaver nada más allá de él. Me había quedado sin aliento ante surepentina proximidad, estaba empezando a asustarme. Él nunca...Connor bajó la mirada hasta mis labios poco a poco.Mirándome a los ojos, me cogió de la barbilla con suavidad y acercó surostro al mío lentamente. Estaba paralizada, no podía moverme. Una vozdentro de mi cabeza me gritaba el nombre de July.Los labios de Connor tocaron los míos, sorprendentemente dulces, peroapremiantes. Primero fueron un par de roces dudosos, luego, al ver queno hacia nada para apartarlo, se abrió paso entre mis labios. Mis ojosseguían abiertos de par en par, congelada, sintiendo la calidez de laboca de Connor alarmantemente agradable.¡Apártate! Me ordené a mi misma. Su lengua ya acariciaba la mía, elsabor del alcohol circulando por mi boca ligeramente.De golpe, él ya no estaba sobre mí, sus labios habían desaparecido.Reparé en que mis ojos se habían cerrado inconscientemente y los abrídeprisa, furiosa conmigo misma. Donde había estado Connor ahora estabala espalda de Justin. Un escalofrío me inmovilizó de pies a cabeza.Mi pulso se fue acelerando a medida que veía como Justin se tensaba,sus manos convertidas en puños.Sin saber como, se había impulsado hacia delante y tenía a Connorcogido por la camisa contra la pared de delante mío.- No se te ocurra volver a tocarla, hijo de puta.- escupió Justin conla mandíbula tensa. Me tapé la boca con la mano y dí un paso haciadelante, temblando. No, no, no.- Justin, por... - no puede terminar la súplica antes de que le dieraun puñetazo a Connor en la mandíbula, tan fuerte que mi cabeza empezóa dar vueltas ante la visión del impacto. Connor retrocedió con unamueca de sorpresa y dolor, pero pronto sus ojos brillaron en direccióna Justin, llenos de rabia. Lo cogió del hombro bruscamente y le atestóun puñetazo en el estómago. Justin se tambaleó y escupió con unamueca, apretando los dientes.Los cuerpos de ambos estaba tensos como si fueran cuerdas de alambre,ninguno dejando espacio al otro. Un grito se escapó de mis labioscuando la nariz de Connor empezó a sangrar tras uno de los golpes deJustin, mi cabeza daba vueltas.- ¡Parad, por favor!Connor se restregó la sangre con la manga de su camisa y gruñó. Selanzó de nuevo contra Justin y los puños volaron de nuevo.Estaban en el suelo, con las respiraciones entrecortadas y la frentesudorosa. Mis piernas temblaban como si fueran de gelatina. ¿Qué podíahacer?Dí un paso hacia delante, acercándome a ellos.- No te acerques más. - masculló Justin mirándome de reojo. Tenía uncorte sangrante en la ceja y la mejilla derecha enrojecida, casimorada.Apartó a Connor de un violento empujón y se puso en pie, con la miradacargada de hostilidad. Su pecho subía y bajaba con rápidez.Ni tan solo me miró cuando paso junto a mí y salió del lugar,desapareciendo tras la puerta del salón.El nudo de mi garganta se negaba a dejarme hablar.- ¿Qué ha pasado aquí? - exclamó una voz femenina desde la puerta.Levanté la mirada y observé a la mujer de pelo negro sin ningunaintención de explicarle lo ocurrido. Ignoré su boca abierta y, dirigíuna última mirada decepcionada hacia mi amigo y me dispuse a buscar aJustin.Todo el mundo me miraba mientras cruzaba, casi corriendo, el salónmirando a todos lados. ¿Dónde demonios se había metido?Mis manos seguían temblando cuando me aparté el pelo de la cara y mepasé una mano por los ojos, ligeramente húmedos.¿Como de enfadado estaría?No podía culparle, desde donde estaba él seguramente había pensado queaquel beso significaba algo para mí, que yo había estado de acuerdo...De pronto, July apareció delante mío, con una mirada confusa.- ¿Qué le ha pasado a Justin? Acabo de verle pasar hecho una fúria. -preguntó mientras fruncía el ceño. Llevaba su bolso de mano colgadodel hombro.Mi rostro enrojeció, avergonzado, no sabía que contestar. ¿Quépensaría de Connor... Y de mí?Contuve el aliento y me obligué a tragar saliva.- ¿Por... Por donde se ha ido?Ella frunció nuevamente el ceño y señaló la puerta que llevaba aljardín trasero. Traté de dedicarle una sonrisa y me encaminé haciaallí con el rostro tenso, aún ruborizado. Cuando July se enterara delo que había pasado... Ahora ya no solo temía la reacción de unapersona.Atravesé las puertas acristaladas mientras respiraba hondo, mi pelo seagitó ante el repentino viento. Había una figura oscura cerca delborde de la piscina, mirando el agua turquesa fijamente, con el rostroserio. Me quedé congelada, observando su rostro de perfil sinacercarme. Justin notó mi presencia y giró su rostro, encarándome. Memiró sin parpadear. con el rostro inexpresivo sin decir nada.No soportaba que me mirara de aquella manera, como si fuera unadesconocida. Prefería que se pusiera a gritar en aquel precisoinstante a que me siguiera ignorando.-¿Has venido aquí solo para mirarme? - dijo finalmente levantando suceja buena. Parpadeé y tragué saliva con fuerza.- Justin, yo...
Él negó con la cabeza con la mandíbula apretada y apartó la mirada.
Sus ojos eran duros cuando la luz del porche se los iluminó.
- Connor estaba borracho. - susurré cuando recuperé la voz.
Justin me miró sin aparentar ninguna clase de emoción.
- Ya lo sé.
Abrí la boca rápidamente y la volví a cerrar, aturdida.
¿Como que ya lo sabía? Entonces...
- P-pero...
- Tú no lo estabas. - no era una pregunta. - Justin se cogió las manos
con fuerza para reprimir el impulso de pasárselas por el pelo, como siempre hacia. Cuando parpadeó en sus ojos sólo había dolor. - ¿Por qué?
Mis ojos picaron mientras me mordía el labio.
- Te quiero a ti. - respondí con un hilo de voz. No encontraba las palabras para explicarle que el beso de Connor no era nada, que no tenía porque preocuparse.
Justin tragó saliva.
- ¿Y a Connnor?
Negué con la cabeza.
- Sólo te quiero a ti. - susurré dando un paso hacia él. Justin puso las manos en alto mientras retrocedía.
- _____, no... - tartamudeó apartando la mirada. Su rechazo me dejó destrozada, mis ojos se humedecieron.
- Justin, créeme, por favor. - murmuré con el corazón acelerado. - Connor es sólo un amigo, te lo he dicho muchas veces.
- Él no piensa lo mismo, por lo visto. - masculló mientras cerraba los ojos. Respiró hondo un par de veces, tratando de calmarse.
- Pero yo sí. - insistí intentando que mi voz sonara firme. Justin abrió los ojos y me miró durante un largo rato, su mirada fue cambiando poco a poco. Aún estaba serio, pero una especie de reto brillaba en su mirada.
- Demuéstralo.
Parpadeé, comprendiendo poco a poco sus palabras y dí un paso de nuevo hacia él. Esta vez no se apartó. Me acerqué más a él, hasta que solo nos separaban un par de pasos.
Se lamió los labios pero no dijo nada, me miraba fijamente, a la espera.
- Te quiero, siempre lo he hecho. - susurré levantando el brazo lentamente para pasar la mano por su pelo suave. Él se estremeció y tragó saliva.
- ¿Entonces por que le besaste? - preguntó en voz baja. Me mordí la mejilla por dentro y reseguí su frente con la yema de los dedos.
- Él... me besó a mí. - contesté bajando mi caricia por sus mejillas. Toqué con delicadeza la piel morada por el golpe de Connor y él cogió aire.
- No volverá a hacerlo jamás. - musitó tensándose. Levantando las cejas añadió. - A menos que quiera quedarse sin mandíbula...
Puse los ojos en blanco.
- Sino hubiera bebido ni se le hubiera pasado por la cabeza, estoy segura.- repliqué suspirando. Justin me imitó y, entonces, envolvió mi cintura con su brazo. Parecía haberse estado conteniendo para no hacerlo. Sentir sus brazos a mi alrededor me hacia sentir que todo estaba bien de nuevo.
- No puedo dejar de ver esa maldita imagen. - se quejó en voz baja mientras apoyaba la barbilla en lo alto de mi cabeza. Me estremecí, yo tampoco podía.
- ¿Puedo sugerir algo? - pregunté acariciando su espalda. Justin se irguió y me miró curioso.
- Bésame.
Él hizo un mohín, como si cuestionara mis palabras, pero luego sonrió, acercándome más a su cuerpo.
- Me gusta tu idea. - murmuró antes de aplastar sus labios con los míos. Me besó con furia, sin miramientos, como si aquel beso fuera crucial. Con una mano sujetaba mi rostro, con la otra me rodeaba la cintura. Ni tan sólo cerramos los ojos, teníamos suficiente con entrabar nuestras miradas. La intensidad de tener sus ojos ardientes sobre los míos no se podía comparar con la sensación de tenerlos cerrados mientras me besaba. Podía ver cada emoción que sentía a través de ellos, era mareante.
Mis manos agarraban su camisa mientras le devolvía el beso con la misma fuerza, queriéndole hacer ver la inmensa diferencia que había con el otro beso, si es que se le podía llamar así.
Fuimos dando pasos a ciegas para atrás, hasta que noté la pared helada contra mi espalda. Sin dejar de besarme, Justin me cogió de los muslos y me levantó, haciendo que rodeara mis piernas alrededor de su cadera. Su entrepierna chocó contra la mía y ahogué un grito de sorpresa. Mi vestido se había subido, y mis muslos desnudos quedaban al descubierto. La mirada de Justin era casi negra.
Sin darme cuenta, me rocé contra él mientras nos besábamos y, al instante, los dos nos separamos si aliento, con las pupilas dilatadas. Nos miramos y él me cogió de la cadera, apretándome contra él, esta vez a propósito. Nuestros cuerpos se movían al mismo ritmo, mi sexo chocando contra el suyo ritmicamente. Un hormigueo conocido empezó a ascender por la parte baja de mi estómago, haciéndome gemir. Apenas me quedaban fuerzas para seguir moviéndome con él, mi respiración era tan rápida como la suya.
- Vamos, nena, ya llegamos.- susurró con voz ronca contra el hueco de mi cuello. Jadeé y me rocé un par de veces más contra su erección, hasta que sentí que me venía. El placer se dejó caer en mi interior de golpe, nublando mi mente mientras ahogaba un grito. Oí el gemido de Justin amortiguado mientras mi cuerpo caía rendido. Cerré los ojos mientras respiraba hondo, dejando que él me sostuviera. Cuando conseguí respirar con normalidad abrí los ojos, encontrándome con la miel derretida de los de Justin. Me bajó con cuidado y mis pies tocaron el suelo lentamente, mis piernas aún temblaban. La respiración de Justin era acelerada cuando acercó sus labios a mi oreja.
- Eso ha sido increíble. - murmuró mientras besaba mi cuello. Sonreí, algo mareada, y balbuceé alguna cosa en señal de asentimiento.
- ¿Nos vamos a sentar? - preguntó Justin riendo mientras señalaba los sillones de mimbre blanco que habían junto al porche. Asentí con la cabeza.
- Vale.
Nos dejamos caer en los sillones y miré a Justin, su semblante más relajado, iluminado por las luces del interior de la casa. El corte de su ceja casi no sangraba ya.
- Déjame mirarte eso. - murmuré mientras me acercaba a él y estudiaba la herida. No parecía nada grave, tan sólo un corte. Suspiré. - Cuando entremos te la desinfectaré.
Justin movió la cabeza afirmativamente y se humedeció los labios.
- Siento haberme comportado como un gilipollas, es sólo... Que no puedo soportar la idea de verte con otra persona que no sea... Yo.- explicó en voz baja mirándose las manos. Tenía los nudillos algo rojos.
Sonreí sin poder evitarlo.
- Nunca tendrás que preocuparte por eso, te lo aseguro. - susurré acariciando su mano con cuidado. Él levantó la mirada y me devolvió la sonrisa con calidez.
- Te quiero. - murmuró mientras rozaba sus labios en mi mejilla. - Sólo quiero protegerte, conmigo siempre estarás a salvo... Por eso, no puedo aguantar que Connor...
Mis mejillas se habían sonrojado levemente ante sus anteriores palabras.
- Ahora ya sé lo que hace Connor, creo que contigo he aprendido de ello últimamente, puedo con ello. - repuse con un encogimiento de hombros.
Él frunció el ceño.
- Él no es como yo, _____. - dijo mirándome a los ojos con seriedad. Cuando lo hacia parecía más mayor, alguien que había vivido demasiadas cosas de golpe. - A Connor le sigue esta mierda desde que nació, tiene aún menos oportunidades de salir que yo. No hay ni punto de comparación, créeme.
Sus palabras dieron vueltas en mi cabeza. ¿Tan mal lo tenía Connor?
- No quiero hablar de él. - Musité apoyando la cabeza en su hombro. Justin me rodeó con su brazo y besó mi pelo.
- Yo tampoco.
De repente, un ruido de cristales rotos nos hizo levantar la cabeza de golpe. Mi madre nos miraba fijamente con los labios ligeramente separados. Su copa había caído al suelo, rompiéndose en miles de pedacitos.
Mi corazón empezó a latir con violéncia mientras me daba cuenta de que nos estaba viendo juntos, y que probablemente, no acababa de llegar.
¿Por qué no decía nada?
El cuerpo de Justin estaba congelado a mi lado, a la espera de la reacción de mi madre también.
- Será... Será mejor que vaya a buscar algo para recoger este desastre. - dijo finalmente mientras parpadeaba. Su rostro era indescifrable, pero su cuello estaba tenso.
Entró dentro de la casa antes de que ninguno pudiera decir algo y cerró la puerta a sus espaldas. Solté todo el aire que había estado conteniendo y miré a Justin con el semblante pálido. Sorprendentemente, el suyo era una copia del mío.
- ¿Qué demonios acaba de pasar? - preguntó aturdido.
- No... Entiendo nada. - contesté negando con la cabeza. No podía creer que no nos hubiera dicho nada.
- ¿Eso es... malo? - inquirió pasándose una mano por el pelo. Me encogí de hombros.
- No lo sé. - murmuré mordiéndome el labio. Justin suspiró y se puso en pie, extendiendo su mano para que la cogiera.
- Ha dicho que volvería a recoger esto, así que por el momento será mejor que nos vayamos. - dijo mientras caminábamos hacia la puerta.
Miré a Justin con una ceja levantada, reprimiendo una sonrisa.
- Un momento.. ¿Te da miedo mi madre? - inquirí mirándole sorprendida. Él negó con la cabeza rápidamente.
- No, claro que no..
Me reí y negué con la cabeza.
- Con las cosas que deberían darte miedo...
Mientras entrabamos en el salón reparé en que alguien me estaba mirando fijamente. Levanté la cabeza y v´que la mirada de July estaba sobre mí. Bajé la mirada, incómoda, y reparé en la pequeña mancha de sangre que había en su mano... Sangre de Connor.
July apretó con fuerza los labios y frunció el ceño.
Oh, no.
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He vuelto! Espero que os haya gustado esta segunda parte del capítulo, y no me matéis, por favor :") Han pasado muchas cosas, como habéis visto, y eso es sólo un principio! Llegan más personajes nuevos, cuidado con ellos.
Me gustaría que comentarais sobre el capítulo, si os ha gustado, que pensáis sobre lo que ha pasado... Por favor, es que si no veo comentarios al final cancelaré la novela...
Gracias por leerlo y un beso a todas!
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