Capítulo 36 "It's not your fault"
Posted by Unknown ♥ miércoles, 30 de abril de 2014 |
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[ Siento el retraso, leed lo del final del capítulo, porfavor! Este
capítulo está dedicado a todas las lectoras que necesitaban el
capítulo ya, un besazo! <3]
Apenas pude prestar atención a la voz de la señorita Steele, hablando
sobre el impresionismo. Mis pensamientos estaban ocupados por completo
por algo, o mejor dicho, alguien. Una mezcla de curiosidad y
preocupacion se había apoderado de mí desde el preciso instante en que
había visto como el coche de Justin doblaba la esquina. Mi primer
impulso había sido salir tras él, pero por suerte July me había
detenido, indicándome dos puntos importantes: ni tenía coche ni podía
seguir a Justin a la velocidad con que había salido de allí.
Había entrado a clase a regañadientes, aunque con la cabeza en otra
parte. En ese momento, mientras cruzabamos las puertas del instituto
no pude evitar dejar escapar un suspiro. ¿Sería demasiado tarde para
pasarme por el hospital a ver a Paul?
Le había dicho a Haley que iría aquella semana, y había salido algo
más temprano, así que era la oportunidad perfecta. Además, sería lo
mejor para apartar el tema de Justin de mis pensamientos.
Cogía a July del brazo, distraída.
- Voy a ir al hospital un rato, te llamaré luego, ¿vale?
July se giró mientras me observaba sacar el Iphone del bolsillo de mis
jeans de cintura alta.
Asintió rápidamente.
- Oh, vas a... ¿Vas a ver al chico ese, no? - preguntó mientras un
estremecimiento atravesaba su cuerpo. Sabía cuanto le asustaban esas
cosas.
Moví la cabeza mientras tragaba saliva.
- A Paul. - murmuré mientras me acercaba el móvil a la oreja. Justin
aún no había regresado y el hospital quedaba bastante lejos de allí,
así que lo mejor era llamar a un taxi.
Me despedí de July mientras me alejaba de la multitud y esperé junto
al aparcamiento a que vinieran a buscarme, algo nerviosa. Cuando ví
como el coche amarillo chillón aparecía por el final de la calle, no
pude evitar salir caminando a su encuentro. Me metí en el interior,
ansiosa por llegar lo antes posible y le indiqué al taxista la
dirección en voz baja. El vehiculo se puso en marcha a los pocos
segundos, y ví como nos alejabamos del instituto poco a poco. Mientras
me mordía el labio inconscientemente, dejé que por una vez mi mente
vagara sin rumbo, dejándola casi en blanco. La preocupación aún teñía
mis pensamientos, pero ya no era lo predominante.
- Ya hemos llegado. - la voz del taxista me sobresaltó. Me incorporé
de un salto y miré por la ventana. Efectivamente, estabamos al pie de
las escaleras del hospital.
Le dí al hombre un billete de veinte dólares y salí del coche deprisa,
cogiendo mi bolso y acercándome a las escaleras.
Atravesé las puertas acristaladas del hospital y caminé hacia la recepción.
Una mujer de mediana edad me sonrió educadamente.
- ¿En qué puedo ayudarla?
Me mordí el labio.
- Em... Me gustaría saber si aún está en la UCI Paul Roberts. - dije a modo
de pregunta. La mujer asintió ligeramente con la cabeza y empezó a teclear
en el ordenador que tenía delante suyo.
- Ayer le llevaron a la habitación. - me explicó cuando levantó la cabeza.
Cogió un trozo de papel y escribió un número. - Este es el número de la
habitación, está en la primera planta.
Cogí el papel con manos temblorosas y traté de sonreír.
- Gracias.
Me giré y me encaminé hacia los ascensores, esquivando a la gente que
circulaba por el vestíbulo. Me metí en uno de los ascensores y suspiré
mientras esperaba. Al menos era algo bueno que le hubieran sacado de los
cuidados intensivos, eso significaba que estaba estable... Por el momento
al menos.
Arrugué la nariz inconscientemente cuando llegué a la planta que me había
indicado la recepcionista, siempre había odiado el olor de los hospitales.
Mientras caminaba a lo largo del pasillo de paredes lisas, divisé la puerta
de una habitación entreabierta, una niña pequeña en silla de ruedas reía
junto al que debía ser su padre. Aparté la mirada deprisa y tragué saliva
mientras seguía avanzando. Al doblar la esquina ví a Haley junto a una de
las puertas de las habitaciones, apoyada en la pared. Llevaba el pelo
rojizo recogido en un moño descuidado y tenía ojeras bajo sus ojos azules.
- Hola, Haley. - la saludé en voz baja mientras le tocaba el brazo. No
parecía haberse dado cuenta de que había llegado. Levantó la cabeza,
aturdida, y cuando me vió sonrió.
- ________. - parecía feliz de verme por la manera en que se había animado.
- No esperaba que vinieras hoy.
Le devolví la sonrisa y me encogí de hombros.
- He salido antes de clase y como te dije que me pasaría esta semana... -
me encogí de hombros. Haley asintió.
- Me alegra que estés aqui, estaba algo aburrida. - confesó con una media
sonrisa. Sonreí y abrí mi bolso mientras sacaba un libro y se lo entregaba.
- Lo he pensado. - dije mientras señalaba la portada. - Creo que te gustará.
Haley me miró e hizo un mohín con los labios.
- Muchas gracias, ________, la verdad es que me encanta leer. - estudió la
contraportada y sonrió más ampliamente.
- ¿Están los médicos dentro o algo...? Pensaba entrar para ver a Paul, si
no te importa. - murmuré señalando la puerta cerrada. Ella negó.
- Alguien ha tenido la misma idea que tú. - explicó mirándome mientras
suspiraba.
Levanté una ceja.
- ¿Quién?
Haley me miró confusa.
- Pensaba que te lo había dicho. Justin ha venido esta mañana temprano,
hemos estado coordinándonos para hacerle compañia a Paul. Como sólo hay una
silla... - me contó al ver mi mirada estupefacta. Mi ceño se frunció
insitintivamente.
- ¿Qué Justin está aqui?
Haley movió la cabeza y me miró extrañada.
- Compruébalo tu misma.
Me mordí el interior de la mejilla con fuerza y pasé por su lado mientras
me acercaba a la puerta. Giré el pomo mientras las preguntas en mi cabeza
luchaban por ser respondidas. ¿Por qué estaba aqui? ¿Por qué no me había
dicho nada?
Dí un paso hacia delante y mis ojos estudiaron la habitación de paredes
blancas con cautela. Mi corazón empezó a latir con fuerza cuando mi mirada
encontró la cama blanca. El rostro extrañamente pálido y calmado de Paul
empezaba a dar vueltas delante mío. Estaba cubierto por una sabana blanca
hasta el pecho y parecía llevar un camisón de hospital. Sentí que probaba
mi própia sangre cuando mis dientes se clavaron por enésima vez en el
interior de mi mejilla. Me aturdía darme cuenta de que no me había llegado
a creer que Paul estaba en coma hasta que en ese momento le veía delante de
mis ojos.
Cuando por fin pude apartar la mirada del chico inconsciente, ví que había
otra persona. En la silla que había junto a la cama estaba sentado un chico
con el rostro entre sus manos, inclinado hacia delante. No pareció reparar
en mi preséncia hasta que dí otro paso más y mi pie chocó contra el borde
de una pequeña mesa.
La mirada miel de Justin se encontró con la mía en ese momento, y casi
quise retroceder cuando ví lo torturadas que parecían sus
.
No podía decir nada, aunque sabía que Haley se había acercado por detrás
mío. Justin se lamió los labios mientras parpadeaba, borrando aquella
mirada dolorida.
- Hola.
Abrí la boca y la cerré segundos después.
- H-hola. - no sabía a donde mirar. Haley pasó por mi lado con una
expresión algo incómoda, deteniendose en medio de los dos.
- Eh, ya me quedo yo ahora, Justin. Ve con _______, si quieres. - murmuró
ocupando el lugar que acababa de dejar él, junto a la cama. Justin
carraspeó y asintió con un movimiento seco de cabeza.
- Claro, me pasaré mañana. - musitó mientras pasaba por su lado y salía por
la puerta, apenas me miró. Haley se quedó algo sorprendida, mientras
apartaba la mirada de la puerta y se encontraba con la mía, congelada.
- Son demasiadas cosas. - repuso mientras suspiraba. Junto las palmas de
sus manos en su regazo y luego me miró. - Aunque no se lo quiera decir a
nadie, sé que sigue pensando que lo que le ocurrió a Paul fue culpa suya.
Tragué saliva y me apoyé en el marco de la puerta.
- Nadie tuvo la culpa. - dije en voz baja mientras respiraba hondo. - Byron
pretende conseguir lo que quiere de cualquiera de las maneras, no le
importa a quien tenga que derribar a su paso. Pero... Justin ni tan sólo se
esperaba que todo ocurriera de esa manera, nadie lo sabía. - susurré
mirando de reojo a Paul. Haley asintió lentamente mientras apartaba la
mirada de Paul.
- Pero, por lo que he llegado a conocer a Justin y lo que me ha contado
Paul, sé que él es alguien que siempre pretende tenerlo todo bajo control,
por eso un simple error, aunque no sea suyo, le hace cargar con todo. -
explicó ella en voz baja. - Y, por lo que sé, ha pasado por suficientes
cosas como para temer echar todo lo bueno de su vida a perder... Otra vez.
- esta vez me miró a los ojos.
- Él no va a perderme de nuevo. - susurré sorprendida por el giro que había
dado la conversación. Haley suspiró.
- Pero él no lo sabe. - repuso. - En un mundo como el nuestro, el futuro
nunca es claro, siempre tenemos miedo de no saber que ocurrira al día
siguiente.
Mis ojos estudiaron su rostro dulce y frágil, con un leve escalofrío.
¿Acababa de decir... Su mundo?
Sabía que Haley lo sabía todo sobre el mundo de Paul, era su novia... Pero
de eso a estar dentro de aquello...
- ¿Haley, tú... Tú también trabajas con Paul y Justin? - pregunté en
voz baja, mirándola algo cohibida. Ella sonrió apesumbradamente y
asintió.
- Sé que no parezco gran cosa... - contestó encogiéndose de hombros. -
Pero llevo en esto desde los quince años.
Tragué saliva mientras intentaba que la cabeza no me diera vueltas.
¿Es qué todo el maldito mundo formaba parte de la máfia?
- Oh.
Ella rió por mi expresión, restándole importancia al asunto.
- Justin te está esperando afuera, pero en otro momento te lo contaré
todo. - dijo estudiando mi rostro sorprendido. - De hecho, no hay
mucho que decir, ya sabes muy bien porque empezamos todos con esto,
pero me gustaría que lo supieras.
Le devolví la sonrisa poco a poco y moví la cabeza afirmativamente. No
tenía porque preocuparme por aquello, Haley continuaba siendo quien
era, y que fuera de la máfia no era sino otra contradicción a lo que
siempre se había dicho sobre la gente de aquel mundo. Eran buenos y
eran personas que luchaban por las personas que les importaban...
Aquello no se podía aplicar a la mayoria de gente normal.
- Está bien. - miré la puerta, pensando que el verdadero conflicto
estaba por llegar. Suspirando, me aproximé a la cama y miré a Paul
desde arriba, con un pequeño nudo en la garganta. Parecía que
estuviera dormido, relajado y sin tensión en su rostro.
- Vas a ponerte bien. - susurré sin pensar. Haley apoyó una mano en mi
brazo y suspiró. No podía imaginarme por lo que debía estar pasando...
Yo apenas conocía a Paul y creía que aquello era horrible.
Pero, Haley era fuerte, muy fuerte. En aquel momento reparé en que si
que podía imaginarla corriendo por allí con Justin y los demás. Una
persona cualquiera, alguien como tú o como yo, no podría haberlo
soportado con tanta compostura.
Tragué saliva y aparté la mirada de Paul lentamente, sin saber que más hacer.
- Volveré... Volveré mañana, ¿vale? - murmuré tratando de sonreír
hacia Haley. Ella asintió.
- Claro. - empecé a caminar hacia la puerta cuando la voz de Haley me
detuvo. - ¿Puedo preguntarte algo, _______?
Me giré de nuevo, confusa.
- Por supuesto.
Cuando me giré ví que su expresión se había vuelto más seria, cautelosa.
- ¿Hasta qué punto quieres a Justin?
Su pregunta quedó suspendida en el aire durante unos segundos, hasta
que encontré mi voz.
- ¿P-por qué me preguntas eso?
Ella sonrió para tranquilizarme, aunque aquella no llegó al resto de
su expresión. Me daba miedo saber el porque de aquella pregunta. ¿Es
qué no se veía cuanto le quería?
- Como ya has podido comprobar, trabajar... En esta clase de
situaciones no es fácil, y es peligroso... - me miró a los ojos antes
de continuar. - Tienes que saber y, te lo digo porque ya te considero
mi amiga, que lo que le ha ocurrido a Paul podría haber ocurrido
perfectamente a cualquiera de los demás... Incluido Justin.
Sentí que mi expresión decaía ante sus palabras, que mis manos se
convertían en puños. Dolía saber que estaba en lo cierto, que aquello
no era más que la realidad, pero no podía evitar negarlo desde lo más
profundo de mi ser.
- No quiero que pienses que estoy siendo cruel. - continuó ella
mirando sus manos. - Sólo... Tan sólo quiero que estés preparada para
cualquier cosa. Justin es demasiado orgulloso para ni siquiera pensar
en que puede caer, por eso te lo digo yo, porque no quiero que sufras.
Miré sus ojos sinceros antes de respirar hondo.
- No, está bien, lo entiendo. - susurré mientras tragaba saliva de
nuevo. - No quiero pensar en ello, pero te agradezco que me lo hayas
dicho... Supongo que es lo mejor.
Ella suspiró y asintió.
- Es mejor estar preparada, así nada te coge por sopresa.
Yo asentí y me encaminé de nuevo hacia la puerta. No quería recordar
de nuevo aquello, quería olvidarlo lo antes posible.
- Adiós, Haley. - cerré la puerta tras de mí con rápidez y miré a mi
alrededor con jadeo que había estado contenido. Sabía que Haley lo
había hecho con buena intención, que ella sabía más de ese mundo que
yo, pero... No podía evitar sentirme violenta.
Respiré profundamente de nuevo y busqué a Justin con la mirada. Su
mentira ya no parecía significar nada para mí, tan sólo quería
abrazarle.
Le encontré junto a los ascensores, con las manos en los bolsillos. Su
mirada fue cautelosa cuando me vió acercarme a él. Sin previo aviso,
envolví mis brazos a su alrededor y presioné mi rostro contra su
pecho. Noté como él se quedaba inmóvil, aturdido, y luego me abrazaba
con fuerza. Aspiré su olor mientras sentía los latidos de su corazón
contra mi oreja.
- Definitivamente, esto era lo último que me esperaba. - murmuré
Justin acariciando mi pelo con los labios. Sonreí sin apartarme de su
cuerpo.
- ¿Y lo prefieres?
- Siempre.
Sonreí de nuevo, sin dejar de agradecer mentalmente que Haley me
hubiera hecho reflexionar.
- Quería decirte que venía al hospital. - susurró Justin apartándose
de mí un poco para poder trabar nuestras miradas. - No quería que me
vieras de aquella manera, supongo que lo de Paul me ha afectado más de
lo que pensaba.
Yo negué con la cabeza.
- Es normal que quisieras estar solo, debería haberlo sabido.
Él suspiró y dejó que sus labios acariciaran mi frente.
- No volveré a mentirte...
Yo me lamí los labios.
- ¿Nos vamos?
Él asintió mientras me rodeaba los hombros con el brazo.
- ¿Y de que estabas hablando con Haley? - inquirió mientras levantaba una ceja.
Me mordí el interior de la mejilla.
- ¿Cuando?
Justin me observó, suspicaz.
- Ahora.
- Oh, d-d nada. - repuse mientras tiraba de él hacia la salida. Justin suspiró.
- Mm... - fue lo único que dijo mientras entrabamos en el ascensor.
Justin me observó fijamente mientras se cerraban las puertas automáticas.
- Sabes, necesito hacer algo para sentirme mejor... - dijo mientras se
acercaba más a mí en aquel pequeño espacio. Retrocedí, hasta chocar
con la pared y dejé escapar una risa nerviosa. ¿Iba a ser aquello como
en Cincuenta sombras...?
Justin me cogió la barbilla con suavidad y acercó su rostro al mío.
Nuestros ojos estaban fijos en el del otro.
Cuando sus labios tocaron los mios noté como una corriente eléctrica
me recorría el cuerpo. Me besó lentamente mientras acariciaba mi
mejilla con el pulgar. Abrí más los labios y le devolví el beso,
sintiendo cada roce de nuestros labios en el silencio del ascensor. De
pronto, oímos como se abrían las puertas. Nos separamos con los ojos
encendidos y salímos deprisa, ante la mirada de reproche de una señora
mayor.
Justin tomó mi mano mientras bajabamos las escaleras y nos dirigiamos
hacia el aparcamiento. No había nadie, y el viento llevaba mi pelo
hacia mi rostro, tapándome los ojos. Él me guió mientras yo me
apartaba lo antes posible el cabello. De repente, choqué contra
Justin. Levanté la cabeza y ví que se había detenido de golpe, su mano
entorno a la mía estaba muy tensa, y su perfil dejaba ver lo apretada
que tenía la mandíbula. Seguí su hostil mirada hasta encontrarme con
su deportivo negro. Con grandes pinceladas blancas había escrito a lo
largo del lateral:
"Os vigilo"
Los latidos de mi corazón ocuparon todo mi campo auditivo, mis ojos se
abrieron de par en par.
- Quiero saber quien cojones ha escrito eso. - Justin tenía los
dientes apretados en una mueca furiosa. Soltó mi mano y se acercó más
al coche con brusquedad. Levantó una mano y tocó una de las letras.
Apartó el dedo y ví como la goteante puntura blanca resbalaba por su
mano.
Justin giró su cabeza con rápidez y su mirada evaluó el aparcamiento
con los ojos entrecerrados, atentos.
Con un escalofrío me giré también e imité su gesto. ¿Quién podía haber
hecho eso? ¿Qué demonios significaba?
El familiar sentimiento de temor me hizo girarme, al sentirme
repentinamente vigilada. Un movimiento cerca de la salida captó mi
atención. Mis ojos se dirigieron veloces hacia allí, con el cuerpo
entero tembloroso, y divisé como alguien con una capucha negra salía
corriendo.
- ¡Justin! - llamé con un hilo de voz. Él se giró y siguió mi mirada,
no sin antes ver mi expresión asustada.
Ya no había nadie en la salida del aparcamiento, tan sólo los arbustos
se agitaban con el viento. Justin frunció el ceño, confuso, y levantó
una ceja en mi dirección.
- ¿Qué pasa?
- Había... Había alguien allí.-
murmuré con voz insegura. Ya no sabía si lo que había visto era real o
una reacción a mi miedo. - No importa, seguro que no es nada...
Él se humedeció los labios y asintió con la cabeza sin dejar de
mirarme, no muy convencido.
- Será mejor que salgamos de aquí, esto no me gusta nada.
Asentí deprisa, deseosa de salir de allí. Mientras me metía en el
coche con las manos temblorosas vi que Justin miró por última vez la
salida, luego entró en el deportivo. Su semblante era frío y tenso.
Le observé mientras salíamos del lugar y decidí abandonar mi silencio.
- ¿Qué crees que significa? - no hizo falta que especificara, él supo
a que me refería al instante.
Justin me miró a los ojos y respiró hondo.
- Problemas.
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He vueltooo! Siento haber tardado tanto, de verdad. Pero, es que estas
últimas semanas no han sido precisamente las mejores de mi vida, y he
tenido algunos problemas familiares. Intento colgar cada semana, pero
es que siempre pasa algo y nunca puedo cumplirlo. He estado castigada
sin móvil ni ordenador, por eso también he tenido twitter abandonado.
Pero bueno, ahora he regresado! Espero que os haya gustado el capítulo
y preparadas para el siguienteee!! Va a ser narrado por Justin y
pasarán muchas cosas.
Gracias por esperar y leer TMTTOS y un beso. Vuestros comentarios me
alegran el día, de verdad.
@bizzleftlana
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