Capítulo 24 "Discovered" Parte -2-
- ¿Qué hacía aquí? - masculló Justin negando con la cabeza con elrostro tenso. Respiré hondo y noté la boca seca.- N-no lo sé,.. Habrá ido al baño o algo. - murmuré sintiendo como seme revolvía el estómago. Recordaba el momento en que Connor me habíabesado... Hacia ya mucho tiempo y, me daba la sensación, de que yomisma había cambiado mucho desde ese momento, pero no sabía si él aúnseguía sintiendo algo por mí. Su mirada al vernos juntos me haciasentir culpable... Y no sabía porque. No tenía porque sentirme mal,después de todo, habíamos acordado ser sólo amigos y él parecíahabérselo tomado bien. Había empezado a salir con July y parecía quele gustaba, pero... De vez en cuando, aún sentía su mirada clara sobremí, y no era una mirada para nada de sólo amigos. Y ahora...¿Pero qué se suponía que debía hacer? Quería a Justin y, ciertamente,no podía imaginarme estando con nadie que no fuera él. Seguro queConnor llegaría a querer a July con el tiempo y todo sería menosviolento. Miré a Justin y me aparté lentamente, mientras le cogía dela mano.- Deberíamos bajar, van a notar que nos hemos ido. - murmuré aún sinquitar el rostro de Connor de mi cabeza. Justin se lamió los labios ymovió la cabeza afirmativamente. Su mandíbula aún seguía tensa.Caminamos de vuelta y, a regañadientes, nos soltamos la mano cuandollegamos al pie de las escaleras. Cuando estudié la sala con la miradame alivió ver que no había ni rastro de mis padres.Justin me miró, ahora más serio, y señaló la mesa donde estaban las bebidas.- Voy a por algo de beber. ¿Vienes? - preguntó en voz baja. Negué con la cabeza.- Voy a buscar a July, hace rato que la he perdido de vista. - dijebajandome el vestido, que se me había subido al besarnos. Justin bajóla mirada y asintió sonriendo.- Vale.Se alejó con una expresión divertida y yo caminé hacia los sofás,donde estaban varias chicas que conocía, entre ellas Hanna y July. Mesenté a su lado y cogí un vaso de zumo que había sobre la mesa decristal.- Ey. - dije sonriendo mientras tomaba un sorbo. Hanna se acercó más amí y me dio un leve codazo en las costillas.- ¿No es extraño que aparezcáis tú y Justin a la vez? - inquirió conuna sonrisa burlona. Me sonrojé ligeramente y negué con la cabeza,divertida.- Para nada... - repuse con expresión inocente. Ella rió.- Claro, por eso ya no llevas pintalabios, ¿no? - inquirió señalandomi boca con la barbilla. Abrí los ojos de par en par, ruborizándome, yme tapé la boca.- Mierda...Ahora vuelvo. - murmuré mientras me levantaba deprisa delsofá. Me dirigí hacia el baño con una expresión avergonzada, y porsuerte no me tropecé con nadie. Me encerré en el cuarto y me miré alespejo mientras me apartaba el pelo castaño del rostro. Hanna teníarazón,el poco pintalabios que quedaba estaba corrido por el borde demis labios. Cogí un poco de papel higiénico y, después de mojarlo conagua, me acabé de quitar el color, dejando mis labios sin maquillar.Me miré por última vez en el espejo y, suspirando, salí del baño,chocando de lleno con un chico. Distinguí el pelo rubio de Connor yreí en voz baja ante la torpeza de ambos. Pero, cuando enfoqué mejorla mirada y vi su rostro mi sonrisa se convirtió en una mueca. Teníalas mejillas enrojecidas, y los ojos medio cerrados, como si estuvieradormido. En una mano sostenía una botella medio vacía de champánfrancés.- ¿Qué...Qué haces con eso? - pregunté dando un paso hacia atrásinstintivamente. Él se encogió de hombros distraidamente.- No eres la única que puede divertirse. - se burló volviendo a acercarse a mí.- No hagas tonterías, Connor, deja eso en la mesa. - murmuré mirándoleasustada. Connor entrecerró sus ojos azules, confiriéndole unaexpresión mezquina, extraña en él.- Oh, ¿ahora me hablas como si fuera un niño pequeño? - inquiriómientras dejaba la botella a sus pies con indiferencia. Dio un pasomás hacia mí y puso una mano a cada lado de mi cabeza. - ¿Por eso note gusto?Tragué saliva y fruncí el ceño.- ¿De qué estás hablando?Connor rió sin ganas.- Vamos, ______. - dijo. - ¿Bieber te gusta porque tiene una pistola, verdad?Bufé, ignorando el escalofrío que me recorrió el cuerpo.- Estás diciendo tonterías, Connor.Él ignoró mi comentario.- ¿Sabes que yo también tengo una? ¿Te lo ha dicho July? - preguntócon voz infantil. Parpadeé completamente desorientada.- Será mejor que te lleve a que te dé el aire. - musité tratando deescabullirme. Él se acercó más a mí, hasta que su rostro estuvo a tansolo unos centímetros del mío. Su cuerpo entero me cubría, no podíaver nada más allá de él. Me había quedado sin aliento ante surepentina proximidad, estaba empezando a asustarme. Él nunca...Connor bajó la mirada hasta mis labios poco a poco.Mirándome a los ojos, me cogió de la barbilla con suavidad y acercó surostro al mío lentamente. Estaba paralizada, no podía moverme. Una vozdentro de mi cabeza me gritaba el nombre de July.Los labios de Connor tocaron los míos, sorprendentemente dulces, peroapremiantes. Primero fueron un par de roces dudosos, luego, al ver queno hacia nada para apartarlo, se abrió paso entre mis labios. Mis ojosseguían abiertos de par en par, congelada, sintiendo la calidez de laboca de Connor alarmantemente agradable.¡Apártate! Me ordené a mi misma. Su lengua ya acariciaba la mía, elsabor del alcohol circulando por mi boca ligeramente.De golpe, él ya no estaba sobre mí, sus labios habían desaparecido.Reparé en que mis ojos se habían cerrado inconscientemente y los abrídeprisa, furiosa conmigo misma. Donde había estado Connor ahora estabala espalda de Justin. Un escalofrío me inmovilizó de pies a cabeza.Mi pulso se fue acelerando a medida que veía como Justin se tensaba,sus manos convertidas en puños.Sin saber como, se había impulsado hacia delante y tenía a Connorcogido por la camisa contra la pared de delante mío.- No se te ocurra volver a tocarla, hijo de puta.- escupió Justin conla mandíbula tensa. Me tapé la boca con la mano y dí un paso haciadelante, temblando. No, no, no.- Justin, por... - no puede terminar la súplica antes de que le dieraun puñetazo a Connor en la mandíbula, tan fuerte que mi cabeza empezóa dar vueltas ante la visión del impacto. Connor retrocedió con unamueca de sorpresa y dolor, pero pronto sus ojos brillaron en direccióna Justin, llenos de rabia. Lo cogió del hombro bruscamente y le atestóun puñetazo en el estómago. Justin se tambaleó y escupió con unamueca, apretando los dientes.Los cuerpos de ambos estaba tensos como si fueran cuerdas de alambre,ninguno dejando espacio al otro. Un grito se escapó de mis labioscuando la nariz de Connor empezó a sangrar tras uno de los golpes deJustin, mi cabeza daba vueltas.- ¡Parad, por favor!Connor se restregó la sangre con la manga de su camisa y gruñó. Selanzó de nuevo contra Justin y los puños volaron de nuevo.Estaban en el suelo, con las respiraciones entrecortadas y la frentesudorosa. Mis piernas temblaban como si fueran de gelatina. ¿Qué podíahacer?Dí un paso hacia delante, acercándome a ellos.- No te acerques más. - masculló Justin mirándome de reojo. Tenía uncorte sangrante en la ceja y la mejilla derecha enrojecida, casimorada.Apartó a Connor de un violento empujón y se puso en pie, con la miradacargada de hostilidad. Su pecho subía y bajaba con rápidez.Ni tan solo me miró cuando paso junto a mí y salió del lugar,desapareciendo tras la puerta del salón.El nudo de mi garganta se negaba a dejarme hablar.- ¿Qué ha pasado aquí? - exclamó una voz femenina desde la puerta.Levanté la mirada y observé a la mujer de pelo negro sin ningunaintención de explicarle lo ocurrido. Ignoré su boca abierta y, dirigíuna última mirada decepcionada hacia mi amigo y me dispuse a buscar aJustin.Todo el mundo me miraba mientras cruzaba, casi corriendo, el salónmirando a todos lados. ¿Dónde demonios se había metido?Mis manos seguían temblando cuando me aparté el pelo de la cara y mepasé una mano por los ojos, ligeramente húmedos.¿Como de enfadado estaría?No podía culparle, desde donde estaba él seguramente había pensado queaquel beso significaba algo para mí, que yo había estado de acuerdo...De pronto, July apareció delante mío, con una mirada confusa.- ¿Qué le ha pasado a Justin? Acabo de verle pasar hecho una fúria. -preguntó mientras fruncía el ceño. Llevaba su bolso de mano colgadodel hombro.Mi rostro enrojeció, avergonzado, no sabía que contestar. ¿Quépensaría de Connor... Y de mí?Contuve el aliento y me obligué a tragar saliva.- ¿Por... Por donde se ha ido?Ella frunció nuevamente el ceño y señaló la puerta que llevaba aljardín trasero. Traté de dedicarle una sonrisa y me encaminé haciaallí con el rostro tenso, aún ruborizado. Cuando July se enterara delo que había pasado... Ahora ya no solo temía la reacción de unapersona.Atravesé las puertas acristaladas mientras respiraba hondo, mi pelo seagitó ante el repentino viento. Había una figura oscura cerca delborde de la piscina, mirando el agua turquesa fijamente, con el rostroserio. Me quedé congelada, observando su rostro de perfil sinacercarme. Justin notó mi presencia y giró su rostro, encarándome. Memiró sin parpadear. con el rostro inexpresivo sin decir nada.No soportaba que me mirara de aquella manera, como si fuera unadesconocida. Prefería que se pusiera a gritar en aquel precisoinstante a que me siguiera ignorando.-¿Has venido aquí solo para mirarme? - dijo finalmente levantando suceja buena. Parpadeé y tragué saliva con fuerza.- Justin, yo...
Él negó con la cabeza con la mandíbula apretada y apartó la mirada.
Sus ojos eran duros cuando la luz del porche se los iluminó.
- Connor estaba borracho. - susurré cuando recuperé la voz.
Justin me miró sin aparentar ninguna clase de emoción.
- Ya lo sé.
Abrí la boca rápidamente y la volví a cerrar, aturdida.
¿Como que ya lo sabía? Entonces...
- P-pero...
- Tú no lo estabas. - no era una pregunta. - Justin se cogió las manos
con fuerza para reprimir el impulso de pasárselas por el pelo, como siempre hacia. Cuando parpadeó en sus ojos sólo había dolor. - ¿Por qué?
Mis ojos picaron mientras me mordía el labio.
- Te quiero a ti. - respondí con un hilo de voz. No encontraba las palabras para explicarle que el beso de Connor no era nada, que no tenía porque preocuparse.
Justin tragó saliva.
- ¿Y a Connnor?
Negué con la cabeza.
- Sólo te quiero a ti. - susurré dando un paso hacia él. Justin puso las manos en alto mientras retrocedía.
- _____, no... - tartamudeó apartando la mirada. Su rechazo me dejó destrozada, mis ojos se humedecieron.
- Justin, créeme, por favor. - murmuré con el corazón acelerado. - Connor es sólo un amigo, te lo he dicho muchas veces.
- Él no piensa lo mismo, por lo visto. - masculló mientras cerraba los ojos. Respiró hondo un par de veces, tratando de calmarse.
- Pero yo sí. - insistí intentando que mi voz sonara firme. Justin abrió los ojos y me miró durante un largo rato, su mirada fue cambiando poco a poco. Aún estaba serio, pero una especie de reto brillaba en su mirada.
- Demuéstralo.
Parpadeé, comprendiendo poco a poco sus palabras y dí un paso de nuevo hacia él. Esta vez no se apartó. Me acerqué más a él, hasta que solo nos separaban un par de pasos.
Se lamió los labios pero no dijo nada, me miraba fijamente, a la espera.
- Te quiero, siempre lo he hecho. - susurré levantando el brazo lentamente para pasar la mano por su pelo suave. Él se estremeció y tragó saliva.
- ¿Entonces por que le besaste? - preguntó en voz baja. Me mordí la mejilla por dentro y reseguí su frente con la yema de los dedos.
- Él... me besó a mí. - contesté bajando mi caricia por sus mejillas. Toqué con delicadeza la piel morada por el golpe de Connor y él cogió aire.
- No volverá a hacerlo jamás. - musitó tensándose. Levantando las cejas añadió. - A menos que quiera quedarse sin mandíbula...
Puse los ojos en blanco.
- Sino hubiera bebido ni se le hubiera pasado por la cabeza, estoy segura.- repliqué suspirando. Justin me imitó y, entonces, envolvió mi cintura con su brazo. Parecía haberse estado conteniendo para no hacerlo. Sentir sus brazos a mi alrededor me hacia sentir que todo estaba bien de nuevo.
- No puedo dejar de ver esa maldita imagen. - se quejó en voz baja mientras apoyaba la barbilla en lo alto de mi cabeza. Me estremecí, yo tampoco podía.
- ¿Puedo sugerir algo? - pregunté acariciando su espalda. Justin se irguió y me miró curioso.
- Bésame.
Él hizo un mohín, como si cuestionara mis palabras, pero luego sonrió, acercándome más a su cuerpo.
- Me gusta tu idea. - murmuró antes de aplastar sus labios con los míos. Me besó con furia, sin miramientos, como si aquel beso fuera crucial. Con una mano sujetaba mi rostro, con la otra me rodeaba la cintura. Ni tan sólo cerramos los ojos, teníamos suficiente con entrabar nuestras miradas. La intensidad de tener sus ojos ardientes sobre los míos no se podía comparar con la sensación de tenerlos cerrados mientras me besaba. Podía ver cada emoción que sentía a través de ellos, era mareante.
Mis manos agarraban su camisa mientras le devolvía el beso con la misma fuerza, queriéndole hacer ver la inmensa diferencia que había con el otro beso, si es que se le podía llamar así.
Fuimos dando pasos a ciegas para atrás, hasta que noté la pared helada contra mi espalda. Sin dejar de besarme, Justin me cogió de los muslos y me levantó, haciendo que rodeara mis piernas alrededor de su cadera. Su entrepierna chocó contra la mía y ahogué un grito de sorpresa. Mi vestido se había subido, y mis muslos desnudos quedaban al descubierto. La mirada de Justin era casi negra.
Sin darme cuenta, me rocé contra él mientras nos besábamos y, al instante, los dos nos separamos si aliento, con las pupilas dilatadas. Nos miramos y él me cogió de la cadera, apretándome contra él, esta vez a propósito. Nuestros cuerpos se movían al mismo ritmo, mi sexo chocando contra el suyo ritmicamente. Un hormigueo conocido empezó a ascender por la parte baja de mi estómago, haciéndome gemir. Apenas me quedaban fuerzas para seguir moviéndome con él, mi respiración era tan rápida como la suya.
- Vamos, nena, ya llegamos.- susurró con voz ronca contra el hueco de mi cuello. Jadeé y me rocé un par de veces más contra su erección, hasta que sentí que me venía. El placer se dejó caer en mi interior de golpe, nublando mi mente mientras ahogaba un grito. Oí el gemido de Justin amortiguado mientras mi cuerpo caía rendido. Cerré los ojos mientras respiraba hondo, dejando que él me sostuviera. Cuando conseguí respirar con normalidad abrí los ojos, encontrándome con la miel derretida de los de Justin. Me bajó con cuidado y mis pies tocaron el suelo lentamente, mis piernas aún temblaban. La respiración de Justin era acelerada cuando acercó sus labios a mi oreja.
- Eso ha sido increíble. - murmuró mientras besaba mi cuello. Sonreí, algo mareada, y balbuceé alguna cosa en señal de asentimiento.
- ¿Nos vamos a sentar? - preguntó Justin riendo mientras señalaba los sillones de mimbre blanco que habían junto al porche. Asentí con la cabeza.
- Vale.
Nos dejamos caer en los sillones y miré a Justin, su semblante más relajado, iluminado por las luces del interior de la casa. El corte de su ceja casi no sangraba ya.
- Déjame mirarte eso. - murmuré mientras me acercaba a él y estudiaba la herida. No parecía nada grave, tan sólo un corte. Suspiré. - Cuando entremos te la desinfectaré.
Justin movió la cabeza afirmativamente y se humedeció los labios.
- Siento haberme comportado como un gilipollas, es sólo... Que no puedo soportar la idea de verte con otra persona que no sea... Yo.- explicó en voz baja mirándose las manos. Tenía los nudillos algo rojos.
Sonreí sin poder evitarlo.
- Nunca tendrás que preocuparte por eso, te lo aseguro. - susurré acariciando su mano con cuidado. Él levantó la mirada y me devolvió la sonrisa con calidez.
- Te quiero. - murmuró mientras rozaba sus labios en mi mejilla. - Sólo quiero protegerte, conmigo siempre estarás a salvo... Por eso, no puedo aguantar que Connor...
Mis mejillas se habían sonrojado levemente ante sus anteriores palabras.
- Ahora ya sé lo que hace Connor, creo que contigo he aprendido de ello últimamente, puedo con ello. - repuse con un encogimiento de hombros.
Él frunció el ceño.
- Él no es como yo, _____. - dijo mirándome a los ojos con seriedad. Cuando lo hacia parecía más mayor, alguien que había vivido demasiadas cosas de golpe. - A Connor le sigue esta mierda desde que nació, tiene aún menos oportunidades de salir que yo. No hay ni punto de comparación, créeme.
Sus palabras dieron vueltas en mi cabeza. ¿Tan mal lo tenía Connor?
- No quiero hablar de él. - Musité apoyando la cabeza en su hombro. Justin me rodeó con su brazo y besó mi pelo.
- Yo tampoco.
De repente, un ruido de cristales rotos nos hizo levantar la cabeza de golpe. Mi madre nos miraba fijamente con los labios ligeramente separados. Su copa había caído al suelo, rompiéndose en miles de pedacitos.
Mi corazón empezó a latir con violéncia mientras me daba cuenta de que nos estaba viendo juntos, y que probablemente, no acababa de llegar.
¿Por qué no decía nada?
El cuerpo de Justin estaba congelado a mi lado, a la espera de la reacción de mi madre también.
- Será... Será mejor que vaya a buscar algo para recoger este desastre. - dijo finalmente mientras parpadeaba. Su rostro era indescifrable, pero su cuello estaba tenso.
Entró dentro de la casa antes de que ninguno pudiera decir algo y cerró la puerta a sus espaldas. Solté todo el aire que había estado conteniendo y miré a Justin con el semblante pálido. Sorprendentemente, el suyo era una copia del mío.
- ¿Qué demonios acaba de pasar? - preguntó aturdido.
- No... Entiendo nada. - contesté negando con la cabeza. No podía creer que no nos hubiera dicho nada.
- ¿Eso es... malo? - inquirió pasándose una mano por el pelo. Me encogí de hombros.
- No lo sé. - murmuré mordiéndome el labio. Justin suspiró y se puso en pie, extendiendo su mano para que la cogiera.
- Ha dicho que volvería a recoger esto, así que por el momento será mejor que nos vayamos. - dijo mientras caminábamos hacia la puerta.
Miré a Justin con una ceja levantada, reprimiendo una sonrisa.
- Un momento.. ¿Te da miedo mi madre? - inquirí mirándole sorprendida. Él negó con la cabeza rápidamente.
- No, claro que no..
Me reí y negué con la cabeza.
- Con las cosas que deberían darte miedo...
Mientras entrabamos en el salón reparé en que alguien me estaba mirando fijamente. Levanté la cabeza y v´que la mirada de July estaba sobre mí. Bajé la mirada, incómoda, y reparé en la pequeña mancha de sangre que había en su mano... Sangre de Connor.
July apretó con fuerza los labios y frunció el ceño.
Oh, no.
======================================================
He vuelto! Espero que os haya gustado esta segunda parte del capítulo, y no me matéis, por favor :") Han pasado muchas cosas, como habéis visto, y eso es sólo un principio! Llegan más personajes nuevos, cuidado con ellos.
Me gustaría que comentarais sobre el capítulo, si os ha gustado, que pensáis sobre lo que ha pasado... Por favor, es que si no veo comentarios al final cancelaré la novela...
Gracias por leerlo y un beso a todas!
@bizzleftlana @fanfic_tmtttos
655 428 945
Publicar un comentario